Profane Burial – Desolate Echoes of Turmoil

84/100

These Hands Melt

Lanzamiento: 24 de julio de 2026

Si llevas años escuchando black metal sinfónico, es fácil pensar que el género ha agotado buena parte de sus recursos. Las referencias clásicas siguen siendo enormes, pero también han provocado que muchas bandas se limiten a reproducir una fórmula conocida. Por eso Desolate Echoes of Turmoil me ha parecido una grata sorpresa. Profane Burial no pretende romper con las bases del estilo, pero sí expandirlas mediante una escritura mucho más progresiva y una personalidad que se percibe desde los primeros compases.

 

El álbum mantiene intacta la esencia de la banda con atmósferas opresivas, orquestaciones monumentales y una agresividad gélida que nunca desaparece. Sin embargo, sobre esa base construye canciones de desarrollo complejo, con cambios constantes de ritmo, compases irregulares y estructuras que rehúyen la linealidad. Lejos de resultar excesivamente técnicas, estas composiciones consiguen mantener la tensión durante sus más de cuarenta minutos gracias a una producción impecable de Børge Finstad, que dota de claridad a un sonido cargado de capas y matices.

 

La extensa «Den Fortaptes Krønike» funciona como una magnífica carta de presentación. En ella conviven pasajes orquestales casi cinematográficos con explosiones de violencia black metal y momentos donde las guitarras adquieren un protagonismo casi progresivo. Ese mismo espíritu continúa en «Prognostic Augural Obsolescence», probablemente una de las composiciones más representativas del disco. Sus cambios rítmicos y la combinación entre melodía y oscuridad reflejan perfectamente la nueva dirección musical de Profane Burial, demostrando que la complejidad también puede ser emocional.

 

Otro de los grandes momentos llega con «Triumph of Dreadful Aftermath», donde la teatralidad de las orquestaciones recuerda por momentos a propuestas de otras bandas del genero, aunque sin caer nunca en la imitación. Más adelante, «Horror Code Pt. 2» lleva todavía más lejos esa búsqueda de identidad mediante texturas poco convencionales, silencios calculados y guitarras que aportan una sensación constante de inquietud.

 

 

El cierre con «Malicious Discomfort», la pieza más extensa del álbum, resume perfectamente todo lo que Profane Burial propone en este trabajo, que es una obra exigente, oscura y repleta de pequeños detalles que invitan a regresar a ella una y otra vez. No es un disco pensado para ofrecer gratificación inmediata, sino para descubrir nuevas capas con cada escucha.

 

Lo que más valoro de Desolate Echoes of Turmoil es precisamente esa voluntad de escapar de los clichés. Mientras muchas bandas del black metal sinfónico siguen orbitando alrededor de las mismas fórmulas, Profane Burial apuesta por incorporar elementos progresivos sin perder la agresividad ni la atmósfera que definen al género. El resultado puede desconcertar a los puristas, pero también demuestra que todavía existen caminos por explorar dentro de un estilo que demasiadas veces parece mirar únicamente hacia el pasado.

 

La evolución de una banda que siempre ha buscado su propia identidad

 

Profane Burial nació en Noruega en 2013 como un proyecto de estudio impulsado por Kjetil Ytterhus y André Aaslie, dos músicos con experiencia en formaciones como Khôra, Funeral, Omnia Moritur o Vitam Aeternam. Lo que comenzó como una colaboración pronto evolucionó hacia una banda completa, llegando incluso a contar con músicos relacionados con Borknagar, Trollfest o Cadaver para sus actuaciones en directo.

 

Tras publicar su debut, The Rosewater Park Legend (2018), y consolidar su sonido con My Plateau (2024), el grupo redujo su formación a un trío, una decisión que terminó reforzando su identidad artística. Con Ytterhus asumiendo también la voz principal y André Aaslie ampliando su papel compositivo, Profane Burial comenzó a alejarse de los convencionalismos del black metal sinfónico para abrazar una escritura mucho más personal.

 

Desolate Echoes of Turmoil representa el punto culminante de esa evolución. No solo es su álbum más ambicioso hasta la fecha, sino también el que mejor sintetiza todas las influencias que han ido incorporando durante más de una década. En un panorama saturado de propuestas similares, Profane Burial demuestra que todavía es posible sorprender sin renunciar a las raíces del género.

 


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta