Spinal Tap II: The End Continues
Director: Rob Reiner
Año: 2025
Disponible en: Movistar +
Si recuerdas “This Is Spinal Tap” (1984) como una de las más grandes películas musicales de los 80 y como el falso documental definitivo, cuando veas esta segunda parte puede que llegues a pensar que era absolutamente innecesaria. Y es que los Tap forman parte del inconsciente colectivo y esos chistes y gags de la fabulosa primera película definieron un periodo y un mundo musical que queda lejos. No era descabellado hacer una segunda parte con una reunión imposible de esa banda tan especial (y que nunca existió), y está bien, pero el humor infantil y lo absurdo no llega a calar. Es incluso previsible todo, y eso es lo que más duele…
Rob Reiner es el director y hace de cineasta que reúne al grupo, y le podemos ver ante las cámaras como actor, con la tarea ardua de reunir otra vez a los incomparables Spinal Tap con ayuda de la hija del antiguo manager y de un agente de representación que odia la música, pero que busca el negocio. Reiner va a la búsqueda a los tres mosqueteros, ya retirados, y les convence para un regreso con un show de despedida. St. Hubbins, Tuffnel y Smalls viven sus teóricas vidas absolutamente alejadas de la música en tiendas de queso, regentando museo del pegamento y demás, y claro… todo queda muy forzado.
Obviamente la película tiene un presupuesto enorme y los cameos son de 11. Una vez reunidos en Nueva Orleans hacen un casting para el puesto de baterista y aquí asoman los cameos de Chad Smith y Lars Ulrich para declinar la oferta. De todos es sabido cómo terminan todos aquellos que osan tocar las baquetas en Spinal Tap… Ese cásting es de los mejores momentos y la elegida para los tambores es una chica que transmite e insufla fuerza al grupo, que sigue ensayando y contando historias de su separación.
Los buitres del negocio van demostrando que están en el “todo por la pasta” y las visitas de celebridades musicales para tocar con ellos en los ensayos es algo superior. Paul McCartney toca en “Cups and Cakes” y Sir Elton John el “Stonehenge”. Ambos hablan del grupo como si fuera una referencia absoluta en sus vidas, lo cual queda otra vez forzado, pero tiene su gracia que se hayan conseguido a dos de las leyendas más extraordinarias en un film como este. En una segunda parte de Spinal Tap estaba claro que todos se iban a apuntar…
En fin, que es la despedida de Rob Reiner y todo acaba como puedes imaginar, en el concierto final y con la conexión absoluta con la película original. La decepción inicial que te deja, con los días se torna hacia algo bonito y un homenaje merecido, así que te quedas un poco en tierra de nadie. Spinal Tap merecen todas las reverencias habidas y por haber, pero sorprende que la canción de Los Simpson en la que aparecían no esté dentro del metraje. Despedida y capítulo cerrado a una obra maestra. Gracias por tanto a todos.

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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