Entrevista a Litúrgia (Parte 1): «La revelación nos apareció en el Wacken, después de ver a Konvent. Nos llamaron mucho la atención su estética y el estilo doom».

Litúrgia es una banda de doom metal, que fue formada en 2023 en Barcelona. Recientemente publicaron en abril de este año su disco debut: I, con evidentes elementos épicos, además de la mitología e historia catalana y cristiana como base lírica, como puede comprobar cualquiera que asista a una de sus misas. Los músicos ocultos bajo esas capuchas son amigos cercanos así que, como ya hicimos para la entrevista a Furi Helium (banda con la que comparten local, en la que también está Fornos), me apetecía entrevistarlos en persona, con unas cervezas en su local de ensayo. Me acompañaron la mayoría de los hermanos de su congregación: Guillem Sunyer en las voces y teclado, David Fornos en las guitarras, Ismael Meléndez como bajista y Roger Casajuana detrás de la batería. Más tarde llegó Pol Domingo, su otro guitarrista, cuando ya habíamos terminado la entrevista.

 

¿Como se fundó Litúrgia y qué idea teníais en mente?

 

Roger: Yo no estaba presente en ese momento (risas), pero me han contado que fue en el Wacken de 2023. Sunyer, Fornos y Pol estuvieron en un concierto de Konvent.

 

David: Guillem y yo ya habíamos estado en Furi Helium, como miembros fundadores, además de haber coincidido antes en otro proyecto anterior. Estábamos Pol, Guillem y yo en ese Wacken, de hecho con Pol también habíamos tenido ya algún proyecto de banda. La revelación nos apareció, como decía Roger, después de ver al grupo Konvent. Nos llamaron mucho la atención su estética y el estilo doom. Ahí surgió la inspiración, ya que creíamos que podíamos hacerlo y nos encajaba con lo que estábamos escuchando. Ya llevábamos algunos ensayos con Guillem en el local, además de Ismael, que estaba aprendiendo a tocar el bajo en ese momento y tocábamos covers. Como necesitábamos un bajista fue nuestra primera opción, ya que también estaba metido en ese mundillo. Como ya conocíamos a Roger y sabíamos que estaba empezando a tocar la batería también, todo surgió muy fácil. Sí que inicialmente dudábamos más entre algo tipo stoner, que se iba a llamar New Hampshire, o algo más puramente doom. Unas semanas después se hicieron unos debates y salió el tema de Litúrgia: la estética románica y religiosa, nos apetecía mucho probar algo así. Así es como nació la banda.

 

Roger: Para ese Wacken fue cuando a mí me introdujeron en el doom, así que estuve escuchándolo un montón durante ese verano. Entonces fue en septiembre o octubre en el Shamrock

 

Lugar curioso para empezar en el doom, un pub irlandés (risas).

 

Roger: (risas) no, creo que fue en noviembre más bien, cuando me compré la batería. Empecé a tocar y ya llevaba como un mes o así y en el Shamrock me contaron que estaban formando un grupo.

 

David: Cabe decir que en ese mismo Wacken también vimos a Pentagram.

 

Ismael: Pentagram no Chile, no tralla (risas).

 

 

¿Ya habíais pensado en componer en catalán, así como sobre la mitología e historia propia?

 

Guillem: Bueno fue surgiendo sobre todo.

 

Ismael: Estaba en mente, pero no era algo determinante para aquél entonces. Al principio habían letras que no tenían nada que ver, como la de «Durin», sobre El Señor de los Anillos, que era en inglés. Luego más tarde sí que decidimos cantar en catalán y hacer temas más de aquí, de la mitología o de historia que puedas encontrar en cualquier leyenda.

 

Roger: Eso vino con la decisión del cambio de nombre y de vestirnos de monges. La idea de cantar sobre la mitología de la zona nos llevó a hacerlo en catalán.

 

Ismael: Si no recuerdo mal, al principio cada uno iba a ir de una orden diferente. O sea eso iba a ser un arcoiris de uno blanco, otro negro, marrón, azul… (risas).

 

Como si fuerais unos Power Rangers, ¿no? (risas).

 

Ismael: Ahí está. Go go Power Frares! (risas).

 

David: Salió de manera más o menos espontánea la que ahora se llama «La Cova», que inicialmente ya fue en catalán, pero el resto eran en inglés. Cuando tomamos la decisión consciente de hacerlo en catalán, se tradujeron algunas canciones. La de «Durin» que comentaba Ismael pasó a ir sobre «Els Golluts», que está actualmente en el álbum que sacamos.

 

¿Empezasteis también con algún cover?

 

David: Pues se habló de hacer la de «Bewitched» de Candlemass, pero no se llegó a tocar en ningún concierto. Porque tenemos canciones que son un poco largas, así que se ha dado aún la situación de que faltara hueco en el setlist (risas).

 

¿De qué manera gestionáis el apartado compositivo y lírico?

 

Ismael: Al principio era muy jam session, pero ahora lo suelen traer más preparado de casa.

 

Roger: Es bastante jamming, pero normalmente alguien viene con un tema, una proto letra o un riff muy básico. A partir de esto vamos construyendo. Tocamos ese riff veinte veces, vemos qué puede ir después o qué parte de la canción se supone que sería, luego vemos un poco con lo que haya escrito de letra… pero todo es muy jam.

 

David: Sí, alguien trae una idea de un riff. Hay canciones del álbum que empezaron con la línea de bajo y, a partir de ahí, ir añadiendo capas, como así fueron «La Cova» o «Comte l’Arnau». Sobre las letras, yo diría que las escriben principalmente Pol y Guillem, alguna también Ismael.

 

 

¿En qué momento decidisteis llevar ropajes clericales? ¿Cómo fuisteis incorporando imaginería y decorados cristianos, en vuestros directos?

 

Ismael: El cambio de estética vino con el cambio de nombre. Intrínsecamente también vendría con ello esa imaginario, cuando tiramos de la historia que tenemos aquí, sobre todo el Romànic. Cogimos esa inspiración y allí está el fresco que usamos en los conciertos o el artwork que tenemos.

 

Roger: Tenemos una pancarta, que ponemos detrás en los conciertos, que está inspirada en lo que es considerada la Capilla Sixtina del Románico. Delante tenemos el frontal de Taüll, luego contratamos a Nil Molina para que nos hiciera un fresco personalizado, inspirado en el Panteón de Reyes de San Isidoro, en León.

 

David: Pol y yo fuimos a un par de misas, para ver qué hace un cura. Coger ideas de lo que es la Eucaristia, ya que hay momentos de nuestros conciertos que lo emulan, como el pan y el vino.

 

¿Qué formaciones os parecen más imprescindibles, para entender vuestra propuesta musical?

 

Roger: Obviamente está Candlemass como nuestro tótem principal. Luego tenemos a Solitude Aeturnus también como pilar, Crypt Sermon últimamente está saliendo más. Pentagram como decían también está bastante presente, o algo de Black Sabbath de sus inicios…

 

Guillem: Incluso yo añadiría Iron Maiden o el metal clásico, porque al final es algo que en común siempre nos ha tirado mucho. A veces, en el tema de las melodías hacen un estilo muy melódico doblando las guitarras, algo que también metemos bastante.

 

Roger: Udol también como banda local tiene bastante tirada en nuestras composiciones.

 

Guillem: Añadiría también una inspiración aunque lejana, de los cantos gregorianos.

 

Roger: Ah bueno diciendo esto, no tanto en tema musical pero en estética y tal, obviamente tenemos mucha inspiración en Batushka. Indirectamente seguro que hay mil bandas personales.

 

No sé si los conocéis así recientes, pero los franceses Ecclesia también siguen una temática similar a la vuestra. 

 

 

Quisiera que me explicarais cómo ha sido el proceso de grabación del primer disco, así como las fechas de los diferentes sencillos promocionales.

 

David: El proceso de grabación fue inesperadamente más fácil de lo que pensábamos que iba a ser. Fuimos con Eloi Boucherie de Farm of Sounds y mucha gente de aquí no había grabado nunca con un productor. Era una cosa nueva y íbamos un poco acojonados, pensando que estaríamos dos meses para grabar cuatro canciones (risas). Al final pusimos bastante machaque y eso creo que facilitó que se hiciese rápido. Eloi entendió muy bien desde el principio qué tipo de álbum queríamos hacer y nos lo facilitó mucho, ya que puede ser algo complejo. Fue la clave.

 

Ismael: Como un mes antes de ir a grabar le estuvimos enviando las canciones, para que las fuese escuchando y fuera viendo de qué iba el palo. Como te iba guiando durante la grabación hizo que el proceso fuera muy cómodo. Yo iba muy nervioso y, cuando llegabas allí, era como si estuvieses en el local. Cuando te dabas cuenta, ya habías grabado una canción. Para mí lo más difícil fueron las voces. Santa paciencia que tuvo, la verdad (risas).

 

Guillem: Su forma de trabajar es muy amigable. En vez de ir parte a parte y haciendo esa parte super perfecta, lo que hicimos fue una tirada entera de la canción y así mentalmente pensabas que solo hacía falta pulirla.

 

En la segunda parte de la entrevista, que publicaremos la semana que viene, les preguntaré por su opinión sobre la industria musical actual, su mención en el libro de Història i poder del mètal català, quién se ha encargado de sus sesiones fotográficas, si están trabajando en nuevo material, así como las dos preguntas adicionales, habituales en nuestras entrevistas.


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