Entrevista con Adgar (Parte 3): ‘No esperábamos pedidos de nuestro nuevo disco desde Japón’

Y continuamos con la entrevista a Adgar, con Javier y Tuko para seguir hablando del nuevo disco en su nueva discográfica, pero aprovechamos para preguntarles por cine, por sus primeros discos y por el verano de festivales, al cual han llegado tarde. Aunque siempre hay bajas de última hora que pueden pasar a ser oportunidades.

 

Bueno, cambiando un poco de tema, si no me equivoco esta es la primera vez que trabajáis con Maldito Records, ¿no?

Javier: Sí, y la verdad es que estamos muy contentos con ellos. Nosotros veníamos de trabajar con Santuario, que en su momento fue una discográfica muy potente dentro del heavy metal en España, pero actualmente ya no funciona como sello discográfico y se centra más en labores de promoción.

 

Así que necesitábamos encontrar un nuevo sello para esta etapa y surgió la oportunidad de trabajar con Maldito Records. De momento la experiencia está siendo muy positiva. Han apostado fuerte por nosotros y estamos muy agradecidos.

 

Tuko: Además, nos hizo muchísima ilusión saber que incluso antes de que saliera oficialmente el disco ya había bastantes reservas y pedidos. Creo que ellos mismos se sorprendieron un poco con la respuesta inicial porque quizá no esperaban tanta expectación alrededor de la banda después de tantos años.

 

Y hace poco nos comentaron incluso que habían recibido pedidos desde Japón y que habían enviado allí una cantidad importante de discos. Son cosas que sinceramente no esperábamos y que nos hacen muchísima ilusión.

 

Javier: Sí, la verdad es que nos ha hecho muchísima ilusión. Nosotros siempre hemos tenido cierto seguimiento en Japón, pero claro, lo importante es que allí llegue la información de que hay un nuevo disco de Adgar. Y parece que esta vez está funcionando bastante bien. De hecho, hace poco nos comentaron que habían enviado un pedido bastante grande a Japón, algo que sinceramente no esperábamos y que nos alegró muchísimo.

 

Tuko: Además, también vamos a editar el álbum en México. Si todo va bien, debería publicarse allí dentro de aproximadamente un mes. Y, aparte de eso, el disco también está moviéndose por países como Alemania o Eslovenia a través de pequeñas distribuidoras y tiendas especializadas. Poco a poco vamos abriendo fronteras.

 

Y para la gente que quiera hacerse con el disco en formato físico, se puede conseguir fácilmente a través de la página de El Tridente. Igual que puedes comprar allí lo nuevo de Saratoga, Boikot o cualquier otra banda, también está disponible el nuevo trabajo de Adgar.

 

Javier: Además, hemos preparado packs de merchandising bastante chulos, así que merece la pena echarles un vistazo.

 

Bueno, entrando ya en la recta final, quería preguntaros por los próximos conciertos. Imagino que este año ya llegáis un poco tarde para entrar en muchos festivales de verano, ¿no?

Javier: Sí, la verdad es que el calendario nos ha pillado un poco por sorpresa. Nuestra intención inicial era sacar el disco en Navidades, pero entre retrasos y distintos imprevistos todo se fue moviendo y al final no llegamos a tiempo para cerrar muchos festivales de verano.

 

Ahora mismo estamos completamente abiertos a contratación y buscando fechas. De hecho, estamos moviéndonos muchísimo para intentar cerrar conciertos y festivales, pero la mayoría nos responden que ya tienen todo el cartel cerrado. Aun así, nunca se sabe: si se cae alguna banda o surge alguna oportunidad de última hora, ahí estaremos.

 

Tuko: La idea principal es empezar una gira de salas entre septiembre y octubre. No sabemos todavía si serán tres fechas, cinco o diez, pero sí queremos arrancar ya con conciertos en otoño e invierno. Y tampoco descartamos festivales en esas épocas del año, porque todavía pueden surgir cosas interesantes.

 

O sea, que este año todavía os podremos ver sobre los escenarios.

Tuko: Sí, por supuesto. Estamos abiertos a cualquier propuesta desde ya mismo. Ya hemos tenido conversaciones para algunos conciertos, aunque por temas de agenda no se han terminado de concretar.

 

Javier: Pero esto ya nos ha pasado otras veces: de repente llega el verano y empiezan a salir fechas casi sobre la marcha. No es lo habitual, porque normalmente las giras se cierran con muchísima antelación, pero siempre aparece algún festival, fiestas de pueblo o eventos que van completando cartel a última hora.

 

Tuko: Así que estamos preparados para cualquier oportunidad que surja antes de arrancar oficialmente la gira en otoño.

 

Vamos ya con las preguntas clásicas. Y empiezo yo: ¿cuál fue la película de terror que más os marcó de pequeños?

Javier: Uf… buena pregunta. ¿Qué dice Tuko? Venga, empieza tú mientras pienso (risas).

 

Tuko: Pues yo creo que, para todos los que crecimos en los 80, la película que más nos impactó fue El Exorcista. En aquella época veíamos películas de terror casi a escondidas, cuando todavía existían los famosos “dos rombos” en televisión y, aun así, acabábamos viéndolas igual.

 

Y eso que nuestra generación tuvo una educación bastante más estricta en muchas cosas, pero al final terminábamos viendo todo aquello. Y sí, El Exorcista fue la que más me impresionó de pequeño. Incluso hoy en día la vuelves a ver y sigue teniendo momentos que te ponen incómodo. Tiene algo especial que todavía impacta.

 

Javier: Yo recuerdo también toda aquella oleada de películas de vampiros que daban muchísimo por televisión en los 80 y principios de los 90. Muchas eran películas antiguas, algunas en blanco y negro, y mezclaban terror con ese punto romántico y oscuro tan característico del cine clásico de vampiros.

 

Siempre estaba la historia del vampiro que secuestraba a la chica, pero luego se enamoraba de ella y toda esa estética gótica que tenían esas películas. Algunas daban bastante miedo cuando eras pequeño, otras eran más atmosféricas, pero siempre me gustaron muchísimo.

 

Y luego, ya más adelante, películas como Drácula de Bram Stoker me encantaron también. Aunque claro, cuando ya eres mayor las disfrutas más por la estética y la historia que por el miedo en sí.

 

Bueno, voy con la segunda pregunta clásica: ¿recordáis cuál fue el primer álbum que comprasteis con vuestro propio dinero?

Javi: Buena esa. Yo, de lo que más me acuerdo, es de cuando salió The Final Countdown de Europe. Era muy pequeño, pero recuerdo perfectamente que vi el cassette en un mercadillo y le pedí a mi madre que me lo comprara. No sé por qué me obsesioné con él, pero me lo llevé y lo escuché muchísimo.

 

Luego ya vinieron los discos de Guns N’ Roses, Metallica y demás, pero ese cassette de Europe fue realmente el primer disco que me marcó de verdad, aunque técnicamente me lo comprara mi madre.

 

Tuko: Yo tenía muchísima música grabada en cintas de cassette porque, claro, cuando eres pequeño no tienes dinero para comprarte discos continuamente. Todos hemos tenido ese hermano mayor, primo o amigo que tenía grabado The Final Countdown o cualquier otro clásico y te iba pasando cintas.

 

Durante años escuché muchísima música así: Barón Rojo, Metallica, Sepultura… todo lo que estaba sonando a principios de los 90. Pero el primer disco que compré realmente pensando “quiero invertir mi dinero en esto porque me encanta” fue Volumen Brutal de Barón Rojo.

 

Y además lo tenía clarísimo. Pensé: “si voy a comprarme un disco, tiene que ser uno que me guste al cien por cien”. Y para mí ese álbum era perfecto. Sigue siendo uno de mis discos favoritos de Barón.

 

¿Recordáis la primera vez que os emocionasteis o incluso llorasteis en un concierto? ¿Qué banda y qué canción fueron?

Javier: ¿Llorar de emoción o de lo malos que eran? (risas).

 

Aquí os dejamos la pregunta abierta.

Javier: Pues llorar, llorar… no sé si tanto. La verdad es que ahora, cuando vamos a conciertos, sobre todo Tuco y yo, ya vamos con otra mentalidad: a echarnos unas risas, a disfrutar de la música y a pasarlo bien. Seguimos viviendo los conciertos con pasión, pero quizá de una forma más tranquila.

 

Ahora bien, emocionarme muchísimo, sí. Yo recuerdo especialmente aquella gira conjunta de Helloween e Iron Maiden a finales de los 90. Éramos unos críos y ver sobre el escenario a dos de tus bandas favoritas era algo increíble. Que me corrija Tuco, que él es la “Metalpedia” del grupo y se acuerda mejor de las fechas (risas).

 

Tuco: Sí, sí, esa gira fue brutal. Y además es curioso porque coincidimos en aquel concierto, pero todavía no nos conocíamos.

 

Javi: Exacto. Y recuerdo perfectamente la sensación de ver salir a Helloween al escenario. Para alguien que era súper fan de la banda, aquello fue impactante. Y encima junto a Iron Maiden… yo creo que fue uno de los conciertos que más me marcaron de joven.  A mí, sinceramente, Helloween me gustaban muchísimo y me siguen encantando hoy en día, pero recuerdo que aquel concierto me dejó un poco frío. No estuvo mal, ni mucho menos, pero quizá me esperaba otra cosa.

 

Eso sí, aunque no haya llorado nunca en un concierto, sí he vivido muchísimos shows de acabar destrozado de tanto saltar y cantar. Con Obús, Barón Rojo, Los Suaves y muchísimas bandas más. Pasarte dos horas en primera fila sudando, dejándote la garganta con tus amigos… eso sí lo he vivido muchísimas veces y es una sensación increíble.

 

Y al final creo que he tenido la suerte de ver prácticamente a todas las bandas que me gustaban, salvo algunos músicos que tristemente ya han fallecido. Siempre he sido muy fan de ir a conciertos y comprar discos. Y ahora disfrutamos los conciertos de otra manera. Quizá antes ibas más a desfasar y ahora vamos más tranquilos, a disfrutar de la música, a fijarnos en los detalles y a compartir el momento.

 

Tuko: Sí, ahora vamos un poco en plan “marujas”, sentados tomando algo, comentando el sonido, la puesta en escena o cómo está tocando la banda (risas). Sobre todo, cuando vamos a conciertos grandes de Metallica, Iron Maiden, Judas Priest y ese tipo de grupos.

 

Pero también seguimos yendo muchísimo a conciertos pequeños. Últimamente nos apuntamos prácticamente a todo, nos da igual el estilo. Al final lo importante es disfrutar de la música en directo, sea en un estadio enorme o en una sala pequeña.

 

Javi: Sí, al final eso es lo que tiene salir hoy en día: vas a cualquier sitio y muchas veces ya no encuentras música en directo tan fácilmente como antes. Pero también tiene mucho que ver con cómo somos nosotros como banda. Muchas veces vamos juntos a conciertos, salimos juntos y hacemos vida más allá de los ensayos. Cuando antes hablábamos de lo difícil que fue encontrar gente para continuar con Adgar, era precisamente por eso.

 

Tuko: Nosotros no buscábamos a alguien que viniera, tocara la batería o el bajo y se marchara a su casa sin más. Queríamos compañeros, gente con la que realmente conectar. Muchas veces terminamos de ensayar y nos vamos a cenar juntos, quedamos para ir a conciertos o simplemente para pasar tiempo juntos.

 

Al final somos amigos antes que compañeros de grupo, y creemos que esa es la mejor forma de que una banda funcione de verdad. Todo el mundo aporta ideas en el local, todos participamos en las canciones y todos sentimos que formamos parte del proyecto.

 

Javi: quizá es quien dirige un poco la orquesta y quien suele llegar con la base de los temas, pero luego todos aportamos. A veces alguien propone un cambio, otras veces escuchamos una canción y decimos: “No toques nada, está perfecta así”. Es un trabajo muy colectivo. Y por eso muchas veces nos puedes encontrar juntos en conciertos, ya sea a los dos, con el bajista o incluso con toda la banda. Somos bastante familia en ese sentido.

 

Tuko: Sí, incluso alguna vez hemos coincidido los cuatro juntos en conciertos (risas).

 

Bueno chicos, yo creo que ya hemos cubierto todos los temas que teníamos preparados. Muchísimas gracias por estos minutos y estaremos atentos a las próximas fechas y novedades de la banda.

Javier: Muchas gracias a vosotros por la entrevista. Y nada, iremos anunciando novedades sobre la gira porque en breve vamos a revelar unas cuantas cosas interesantes. De hecho, antes se nos quedó algo en el aire: estamos preparando también un lyric video de “30 monedas de plata”. Realmente era uno de los singles que teníamos pensados desde el principio, pero al final fueron surgiendo otras prioridades y se retrasó un poco.

 

Aun así, creemos que es una de las canciones más potentes del disco, la que realmente pega el gran puñetazo sobre la mesa. Y además la respuesta de la gente nos ha confirmado que era un tema muy especial.

 

Tuko: Sí, precisamente queríamos que 30 monedas de plata fuera un poco la sorpresa del álbum. Que la gente escuchara el disco y pensara: “¿Cómo es posible que este tema no haya salido antes?”.

 

Pues misión cumplida entonces. Muchas gracias, chicos.

Javier: Gracias a vosotros, ha sido un placer.


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta