Savatage – Fight for the Rock: 40 años de su “peor” disco

Fight for the Rock 

30 de junio de 1986

Atlantic Records

Hay discos malditos a lo largo de la historia, pero el Fight for the Rock de Savatage… puede que se lleva la palma. Es una obra de la que sus autores han renegado y apenas han llegado a tocar canciones de ese disco en directo, y es que no me extraña, pues todo es… triste. Obviamente todo lo que lleve el nombre de Savatage posee una calidad fuera de toda duda, pero era 1986, el grupo estaba en un sello grande como Atlantic y les apretaron (mucho) para convertirlos en una banda de hair metal más.

 

Savatage ni eran eso ni querían ser eso, pero la disquera buscaba que entrase dinero rápido y presionaron mucho al grupo, influyendo en composición e imponiendo hasta dos versiones ajenas que están totalmente fuera de lugar. Les mandaron a Londres para grabar en unos estudios míticos, pero los problemas se multiplicaron. Johnny Lee Middleton y Steve Wacholz eran muy jovencitos y andaban muy perdidos. Apartamentos diminutos, sin apenas dinero disponible y problemas de inmigración se acumularon en una mala experiencia global.

 

El disco

La cosa empieza bastante bien con ese “Fight for the Rock” que inicia el disco y de la que vemos que, un poco, y un bastante, nos recuerda al heavy metal que habían ido estilando hasta la fecha. Destaca la excepcional voz de Jon Oliva y unos coros para nada pulidos y sí funcionales. Lo que el sonido y producción quedan algo apagados y planos, pero el tema cumple sobradamente. Diametralmente opuesto al caso de “Out on the Streets”, que posee gancho, pero es una balada algo forzada, y que ya te llega en segunda posición.

 

Sí que hay una balada que empieza a anticipar los Savatage que están por venir: “Day after Day”. El piano comanda un tema excesivamente almibarado, pero ya los arreglos preciosistas entran como las guitarras de Criss. La pegada de Steve Wacholz a la batería es algo sintética y poco orgánica, pero el tema engancha y da muchas pistas sobre lo que está por venir.

 

Bach asoma en la intro de “The Edge of Midnight”, para luego dar paso a un tema mucho más crudo y conectado con lo que era Savatage en aquel entonces. Un tema muy oscuro que muestra especialmente lo que eran y lo que querían ser. Middleton se luce en el bajo y Oliva desgarra su garganta llevando al grupo a sus primeras obras. “Hyde” es una de las piezas que más cariño le tiene el combo de Florida. Basada en el relato de “Dr. Jekyll y Mr. Hyde”, es puro power metal americano de la época y es de lo mejor de la obra. Aquí todo apunta a lo que está por venir en el Hall of the Mountain King, y sí, son los Savatage que uno espera.

 

El “Lady in Disguise” es otra concesión a lo accesible que les pedía Atlantic, y de verdad que hacen un buen papel. Medio tiempo melódico, pero contundente con esos arreglos de teclado que posteriormente pasarán a ser santo y seña del grupo. Aquí ya puedes ver que las contramelodías son una de las mejores balas y que en eso serán únicos, pero claro, lejos está de la genialidad de lo que crearán en discos venideros.

 

El riff marcado de “She’s only Rock ‘n Roll” es puramente Criss y anticipa lo que está por venir. Aquí la gracia es que hay esos parones, pero la temática pura y tópica es lo que termina “manchando” a esta gran composición en la que la guitarra es absoluta protagonista.

 

Y a partir de aquí… pues como es una debacle. ¿Qué pinta el “Wishing Well” de Free en este disco? La banda no la quería grabar y eso se percibe en una versión sin alma ni brillo alguno. Mismo caso del “Day after Day” de Badfinger. Es que no pinta nada y se nota que la hacen para cumplir. Obviamente el grupo es profesional y la canción es muy buena, pero queda como una rareza y poco más. Savatage no era una banda para versiones ajenas. El sonido de la batería es horrible, pero la guitarra de Criss es gloria, como siempre…

 

Y se despiden con el “Red Light Paradise” volviendo a elevar el listón en una intensa pieza perfectamente reconocible y en la que Jon canta espectacularmente demostrando todos los registros de los que es capaz. Aquí estamos en el último corte del disco y los dos hermanos sacan a relucir todo su potencial. Si escuchas esta canción ves que es una especie de rabia hacia el disco y que terminan con su espíritu y reniegan del mismo.

 

Veredicto

Posiblemente Fight for the Rock es el punto más bajo de la historia de Savatage. El enorme problema es que la discográfica tenía a una banda que no les gustaba y a la que trataron de cambiar para hacer de ellos otra cosa. Tampoco les dedicaron dinero y la mezcla en Nueva York se hizo deprisa y corriendo. La gira fue bastante desastrosa en Estados Unidos, pero en Europa empezaron a crecer. Y es que Savatage no fue nunca una banda que gustase en su tierra natal, su nicho estaba en Europa. A los fans nos gusta el disco, pero queda a años luz de la magia que el grupo posee.

 


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