Backyard Babies – Making Enemies Is Good: 25 años de la cumbre del rock Escandinavo de los 90-2000

Making Enemies Is Good 

18 de abril de 2001

RCA / BMG

Conocí a Backyard Babies de casualidad. Tenía una novia en los 90 que contaba con televisión por cable y allí daban el canal alemán VIVA con especiales de heavy metal los viernes. Yo le pasaba cintas VHS y ella me grababa el programa, y el video de “Look at You” de los Babies me voló la cabeza… ¿Qué era esa maravilla? No me equivoqué de que eran más que buenos pues hubo un especial del grupo tocando en vivo y siendo entrevistados por Bruce Dickinson (¡Ojito!). Y obviamente compré el Total 13 y ya no hubo marcha atrás: eso era gloria bendita.

 

Para su siguiente disco esperaba algo enorme y… así fue. Making Enemies Is Good fue una maravilla absoluta, hasta el punto de que, quizá, para servidor superaría su anterior obra maestra, pero supongo que será una opinión que pocos tienen. Recuerdo que el impacto del disco les llevó a tocar en Barcelona y pude ver a mis héroes de entonces tocando esas canciones inmortales. Incluso sigo poseyendo la camiseta del día del evento…

 

El disco

Me apetece empezar a hablar del disco con lo mejor de un disco absolutamente perfecto, y eso nos lleva a la segunda canción: “Payback”. Gran tema, sinuoso y vacilón, con un estribillo impecable y que es carne de directo, especialmente por esos acelerones. Nicke Borg canta y se apoya en los coros que destilan juventud, arrogancia y mala leche. Y residiendo en la planta noble nos topamos con el tema homónimo “Brand New Hate”, una maravilla absoluta especialmente melódica. El bajo de Johan Blomqvist comanda en una composición que a partir de entonces será una guía para sus posteriores trabajos. La que más en tocado en toda su historia.

 

“Colours” baja pulsaciones y muestra una cara más oscura. Arreglos de teclado muy sutiles en un medio tiempo repleto de fuerza con el bajo al 11 y con coros de apoyo que. Ambiente cargado con bajo, teclado e incluso truenos y ladridos de perro. Pero el riff del disco es sin duda alguna “Star War”. Otra de las grandes maravillas del disco en una pieza que aglutina lo mejor de la movida escandinava de los 90-2000. Y rubricamos lo mejor de Making Enemies Is Good con “The Clash”. Otra de las imprescindibles, de riff certero y hecho ex profeso para el directo. Puedes imaginarte a toda la gente saltando, y así sucede cuando cae. Aquí Backyard Babies definían su sonido y estilo y todo explotaba.

 

“My Demonic Side” es una de las composiciones más oscuras del disco. Dotada de un gran estribillo y avanzando todo a medio tiempo, sinuosa, serpenteante… Hay aires hímnicos y es otra demostración del gran momento del grupo sueco. Nicke canta de maravilla, y es que con ese sonido y fuerza se te ganan al momento. “The Kids Are Right” representa esa cara más accesible y melódica que muestran con tan buenas maneras en esta obra. El estribillo vuelve a ser la piedra de toque, pero esos versos a guitarrazos por parte de Dregen y Borg te electrifican el cuerpo. Enésima maravilla para un álbum que lo posee todo.

 

“Ex – Files” está inspirada en la serie de la época. Mulder y Scully tienen volada en un corte que, sin ser de los más destacados, demuestra que aquí no hay serie media. Gustan de poner percusiones de congas y algo de tecnología par que acompañe, pero Peder Carlsson golpea sin parar el charles y Dregen se marca un solazo para buscar variedad y fondo de armario. Pro el éxtasis nos llega en la fabulosa “Heaven 2.9”. En ella encuentran una fórmula a explotar. Hay una base Ramones absoluta, pero también se inspira en el rock 50’s que amaban los de Queens. Si os digo que es uno de los cinco mejores temas que han grabado nunca, creo que ya lo digo todo.

 

El patrón de batería de Carlsson abre la excepcional “Too Tough to Make some Friends”, un tema que posee aires de country, pero trasladados al sonido Backyard Babies. Hay mucho de Social Distortion, y claro, termina siendo de lo más destacado de la obra. Servidor no entiende como esta pieza no cae en cada concierto del grupo, es estelar. “Painkiller” es clase total… Incluyen teclados de fondo y hay dejes de los Guns N’ Roses hasta el punto de que me la puedo imaginar cantada por Axl Rose y ser una maravilla más de los Gunners. Lo más sofisticado del disco.

 

La despedida la pone “Bigger W/A Trigger” en sus poco más de dos minutos y en otro riffeado muy ramonil. El estribillo es especialmente cercano a lo que era el hardcore californiano imperante de esos días. Una gran despedida de disco. Me apetece cerrar la crítica con el que es el primer tema del disco, y curiosamente, el que menos me motiva. Es como si quisieran sumarse al éxito de Buckcherry de 1999 con la incomparable “Lit Up”. Incluso hay la esnifada en un corte que apenas probó escenario y que es de lo menos destacado de esta obra maestra.

 

Veredicto

Fueron número 1 en Suecia y entraron en listas en Finlandia llegando a ser tan importantes como Gluecifer o The Hellacopters. Les adelantaban a todos y eran más que una sensación, consiguiendo su gira europea y su primer número 1 en listas. Cabe subrayar el enorme papel del productor Thomas Skogsberg y la aparición estelar de personajes como Tyla o Ginger que participaron en el disco de forma puntual en composición. Tampoco es que necesitasen a grandes nombres para un disco como el que tenían bajo el brazo, pero todo suma. ¿Es mejor Making Enemies Is Good que Total 13? Pues es una muy buena pregunta.

 

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