80/100
10 de abril de 2026
Reigning Phoenix Music
Mi primer contacto con Melechesh fue de casualidad, y fue en directo. Yo asistía en una sala barcelonesa a ver a los progresivos australes Voyager, que compartían cartel con la agrupación de Ashmedi, y obviamente, Voyager eran teloneros. Quedaba lejos su paso por Eurovisión, por lo que no podía creer que tocaran en un bar. A Melechesh me quedé para hacer la crítica, pero para nada me atrajeron ni llegaron. Con este EP quedo a sus pies… Son sólo tres temas, pero dan para mucho. Rob Caggiano está en la producción junto a la banda y a Kristian Kohlmanslehner y el metal mesopotamio se eleva y consigue sonar en todo su esplendor
“The Seventh Veredict” me parece un temazo absoluto en el que el grupo desarrolla todo lo que representa y lo hace de una forma accesible, con esos aires sumerios y con una riqueza musical absoluta. Hay infinidad de detalles técnicos, especialmente en la batería de Simon Škrlec, pero es que la línea de bajo es de una complejidad total. Ashmedi canta de maravilla y los sabores de oriente abren y cierran dando cohesión. Atención ese desenlace final en lo instrumental que hace veas que este grupo tiene algo realmente especial.
La extensa “In Shadows, in Light” ya cabalgamos en un black metal más tradicional, pero con su sello exótico. Gusta el grupo de los cambios de ritmo y de buscar lo solemne e hímnico combinado con cantos oscuros y narraciones sutiles. Incluso las percusiones de Škrlec son étnicas. Son más de ocho minutos de suite con el bajo al 11 y con todo el repertorio vocal de Ashmedi que demuestra versatilidad, pero especialmente una imaginación tremenda a la hora de componer. Los pasajes instrumentales son una de las señas de identidad del combo y en lo técnico superan al 90% de bandas del estilo.
Y “Raptors of Anzu” es black metal de pedigrí por la vena. Destaca lo agudo del bajo del grupo en un tema especialmente agresivo. Oscuridad y blast beats bien llevados para mostrar su cara más agresiva de los asirios. Posiblemente sea el corte más neutro y predecible, pero esta agrupación tiene algo que les hace especiales, y muy posiblemente sean esas percusiones étnicas que les diferencian del resto. Juegan con ello a cuentagotas, pero lo hacen con maestría.
En un mundo actual saturado por grandes bandas que hacen lo mismo, se elevan los Melechesh de Ashmedi para seguir aportando algo diferente y sumamente atractivo para la escena. Son sólo tres canciones extensas, pero sirven para remarcar que lo suyo es algo especial dentro del metal extremo actual. Llevan peleando desde 1993 y cada entrega supera la anterior. Posiblemente ni llegarán al nivel de los más grandes actuales, pero pinta que para el black metal actual van a ser una banda de culto, cosa que ya son. Y si vuelven a tocar por nuestras tierras… allí estaré. ¡Que vivan el Tigris y el Eufrates!


Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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