82/100
Frontiers Records
27 de marzo de 2026
Hay discos que funcionan como un golpe inmediato de nostalgia y otros que consiguen algo más complejo: reinterpretar un lenguaje clásico sin que suene a ejercicio de estilo. Reckless, de Chez Kane, se sitúa en ese punto intermedio donde el pasado sirve como impulso, pero no como muleta. Desde los primeros compases, el álbum deja claro que su objetivo no es solo recuperar una estética, sino dotarla de presencia actual y músculo sonoro.
El tándem con Danny Rexon vuelve a ser determinante. La producción es nítida, brillante y perfectamente orientada al formato arena rock, con guitarras definidas, bajos presentes y una batería que prioriza pegada sobre artificio. Todo está diseñado para que las canciones funcionen tanto en estudio como en directo, sin perder ese carácter accesible que define al género.
A nivel sonoro, el álbum bebe directamente de la tradición del AOR y el hard rock ochentero, pero evita caer en la simple nostalgia. Hay una intención clara de actualizar el lenguaje: los estribillos son inmediatos, pero no previsibles, y las estructuras mantienen dinamismo sin sacrificar gancho. Temas como “Reckless” o “Too Dangerous” funcionan como auténticos motores del disco, con hooks diseñados para permanecer en la memoria tras una sola escucha.
Sin embargo, donde realmente brilla el trabajo es en su equilibrio. Cortes como “Love Tornado” o “Strip Me Down” aportan ese componente más desenfadado y glam, mientras que piezas como “Street Survivor” o “Tongue Of Love” exploran una vertiente más emocional, permitiendo a Kane desplegar una interpretación vocal más matizada. Su voz, más segura y expresiva que en trabajos anteriores, se mueve con soltura entre la sensualidad y la contundencia, consolidándose como el eje central del álbum.
Coincidiremos en que es un disco accesible pero bien construido, con una producción de alto nivel y una ejecución vocal que eleva el conjunto. No es un álbum revolucionario, pero sí tremendamente efectivo, algo que en el melodic rock contemporáneo tiene tanto mérito como la innovación. Es un viaje a los 80s, a sus sonidos pulidos y melódicos, las voces potentes pero con carga emocional, esos teclados progresistas, las letras dramáticas con estribillos gigantes, los tupés, los neones y el brillo en las mallas.
En definitiva, Reckless es un trabajo que entiende perfectamente qué quiere ser y cómo lograrlo. Directo, pegadizo y con personalidad, confirma a Chez Kane como una de las voces más sólidas del género en la actualidad. Aquí no hay postureo retro: hay oficio, intención y, sobre todo, canciones. Y en este estilo, eso lo es todo.
Mi nombre es Irene, y todo el mundo me conoce por mi apellido Kilmister adquirido por el que ha sido y será mi mayor ídolo en esta vida. Lo cierto es que yo empecé en esto de la fotografía sin pensarlo mucho. Era la típica amiga de la cámara, pero de que me quise dar cuenta me propusieron entrar a colaborar en un medio profesional en 2017 y desde ahí he pasado de ser esa amiga de la cámara a evolucionar y coinvertirme en lo que conocéis ahora.
Apasionada de la música en todos sus géneros y amante de la lectura y los conciertos, aunque mi verdadera profesión no tenga nada que ver con todo esto.
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