The Poodles, Heavens Gate y Doro ponen el broche de oro al Zurbarán Rock 2026

Doro, Heavens Gate, The Poodles, Bullet, Bloodstain, Invicta, Ars Amandi, ODC, Khorea

Sábado 11 de julio de 2026

Espacio El Plantio, Burgos

Texto: Leather Rose

Fotos: Mar Fuertes Magadaleno

Organiza: Zurbarán Rock

Después de haber descansado de la jornada del viernes y con todavía síntomas resacosos, me dispongo a acercarme al vermú que habían montado en la plaza anexa a la catedral de Burgos, donde podríamos ver en exclusiva a Heavens Gate en acústico en un marco incomparable. Como dije anteriormente este sería el segundo concierto de los 3 que tendríamos el placer de ver a Sascha Paeth en directo este extenso fin de semana.

 

Con la exclusiva de ser su primera vez en España y con el cantante Herbie Langhans a la voz los germanos están de vuelta, Herbie  tiene una extensa carrera discográfica destacando sus discos con Firewind o su participación con Avantasia,y contando que, a mí el powermetal es uno de los estilos dentro del Heavy que menos aguanto hoy en día, aún así todavía soy capaz de disfrutar de joyas clásicas como el Livin´ in Hysteria o parte de la discografía de grupos ya clásicos como Helloween o Stratovarius.  De todas formas este formato mas desnudo nada tiene que ver con los dobles bombos y mucho mas con la calidez y calidad de sus músicos.

 

La plaza estaba abarrotada con la gente buscando la zona de sombra que no daba para todos los que allí nos encontrábamos, pero el concierto fue muy disfrutable, pensamos en un primer momento que iban a replicar el setlist de su mítico EP In the Mood , pero nos sorprendieron con algún tema mas como «Hell for Sale!» o «Best Days of My Life». Fueron unos 45 minutos muy disfrutables como aperitivo de lo que se vendría en la noche y pudimos comprobar que Herbie ha sido una gran elección para esta nueva reencarnación de la banda. Por cierto al acabar el concierto la gente de la asociación se puso a regalar bandanas, pero vamos a ver, es imposible que te traten mejor en un festival, solo les faltó invitarnos a comer.

 

Ars Amandi

De vuelta al recinto llegamos cuando empezaban los patrios Ars Armandi, el calor era insoportable y decidimos ponernos a la sombra, para lo cual el festival estaba montado con varias carpas para protegernos del sol y una zona de descanso con bancos para poder tomar tu cerveza bien fría y que no se calentara. No paro de repetirme pero es que han pensado en todo. Una matrícula de honor a la organización por favor.

 

En lo que respecta al grupo, lo siento pero no puedo con los estilos con gaita, el folk rock dentro del metal no es para mí, me recordaron demasiado a bandas como Mago de Oz y aunque había pasajes mas cercanos a Jethro tull que no me disgustaron, es un estilo que me supera. La gente estaba animada con ellos, aún con la solana que caía sobre sus cabezas, así que enhorabuena por ellos y sus seguidores.

 

 

Bloodstain

La siguiente banda en salir fueron los suecos Bloodstain, la banda más joven del festival, formados en 2023, hacen un Thrash metal old school muy enérgico, pero con el gran hándicap de que suenan demasiado a Metallica. Su cantante Oskar Lindroos es una mezcla entre el Hetfield y Mustaine mas imberbes, pero es que sus movimientos dejes y yeahs no paran de recordar a James y hay momentos en que te da la impresión de que estás viendo un grupo tributo.

 

Demostraron mucha energía y sonaron muy potentes, haciendo que si te metes en el concierto consigas disfrutar obviando lo anterior, de todas formas como dije al principio son jóvenes y tienen tiempo a evolucionar y conseguir su propio sonido. Espero que en próximos discos lo consigan porque talento tienen de sobra y sangre nueva hace falta como el comer. Así que confío en ellos y les deseo la mejor de las suertes.

 

 

The Poodles

A continuación les tocaba el turno a otra de las bandas más esperadas por mí y, realmente, mereció la pena la espera para verlos por primera vez. The Poodles venían directamente desde Suecia para celebrar el XX aniversario de su primer disco, Metal Will Stand Tall, basando prácticamente todo su repertorio en ese trabajo y en su sucesor, Sweet Trade (2007). Esto hizo que no paráramos de cantar himno tras himno cuando el sol todavía seguía castigándonos, aunque para entonces ya estábamos completamente inmunizados y se veía a la gente disfrutar de lo lindo.

 

 

Su cantante, Jakob Samuel, parecía físicamente la reencarnación de Vince Neil en sus mejores tiempos, y su imagen llamaba la atención incluso desde las últimas filas gracias a los modelitos que lució durante el concierto. Me encantó la chaqueta azul cielo con la que salió al escenario y su posterior cambio de vestuario por un traje blanco estampado con rosas. Muy crack, jajaja. Pero lo realmente importante fue su voz, que sonó absolutamente perfecta.

 

Para mí ofrecieron el segundo mejor concierto del festival. La banda sonó impecable y totalmente compenetrada, por lo que fue imposible no rendirse a sus pies con auténticos temazos como «Echoes from the Past», «Metal Will Stand Tall», «Flesh and Blood» o la canción con la que la mayoría los descubrimos: la inmensa «Night of Passion», que sonó al final como un broche de oro perfecto.

 

 

Khorea

Después de semejante subidón salían a escena Khorea, la segunda banda elegida a través del concurso organizado por el festival. Me sorprendieron muy gratamente, sobre todo por el cambio de registro respecto a The Poodles. Se trata de una banda formada en 2020 que practica un metal contemporáneo agresivo y melódico al mismo tiempo, con unos cambios de ritmo y unas atmósferas que acabaron cautivándome.

 

Aunque llevan poco tiempo en activo, poseen un sonido muy pulido y, para los amantes de los géneros más modernos, pueden resultar una propuesta muy disfrutable en directo. Tendré que seguirles la pista.

 

 

Heavens Gate

Llegadas las 21:00 h salía a escena una de las grandes atracciones del festival para muchos asistentes. Se trataba de la tercera y última actuación de Sascha Paeth durante el festival, esta vez al frente de sus inmensos Heavens Gate, ya en riguroso formato eléctrico.

 

 

Como he comentado anteriormente, el power metal es un género que terminó cansándome allá por los años dos mil, pero un disco como Livin’ in Hysteria sigue pareciéndome una auténtica joya y, al igual que su debut In Control, tenía muchísimas ganas de escucharlo por fin en directo. Realmente, el power metal que más me cansa es el que tira por derroteros más sinfónicos; sin embargo, las primeras bandas del power germano me siguen pareciendo cojonudas.

 

El repertorio estuvo basado principalmente en estos dos discos, por lo que disfruté muchísimo de su descarga. Quedaba comprobar cómo respondería Herbie Langhans ante un repertorio tan exigente ya en formato eléctrico, y lo superó con nota. Además de su enorme rendimiento vocal, demostró unas tablas impresionantes sobre el escenario y una gran capacidad para conectar con el público. Gran concierto que me dejó con muy buen sabor de boca para afrontar la recta final del festival.

 

 

ODC

Turno para la banda francesa ODC, una de las propuestas más arriesgadas del cartel. Su mezcla de metal alternativo con electrónica también consiguió captar mi atención. Aunque amo por encima de todo el hard rock, también disfruto mucho de los estilos más experimentales dentro del rock alternativo y el rock industrial, por lo que acabé entrando de lleno en su propuesta.

 

Su cantante y fundadora, Celia Do, posee un registro vocal que engancha y, por lo que tengo entendido, también produce su propia música. Me sorprendieron los guiños en castellano en temas como «Wanted» o la inesperada versión de «Despechá», de Rosalía.

 

Sé que habrá gente más clásica que no comulgue con este tipo de propuestas, pero lo bueno del Zurbarán Rock es que este año se han superado en cuanto a eclecticismo, dando cabida a todo tipo de bandas. Otro punto más a favor de la organización… y ya he perdido la cuenta.

 

 

Doro

Llegaba entonces el momento más esperado del festival para la mayoría del público. La reina del metal, Doro, salía a escena, algo que se reflejó inmediatamente en la asistencia, ya que no cabía un alma más en el recinto. Calculo que habría unas diez mil personas, todo un hito para un festival gratuito de metal de estas características.

 

El repertorio estuvo basado principalmente en su etapa con Warlock, aunque también hubo espacio para varios temas de su extensa carrera en solitario, con sorpresas como «Revenge» o canciones menos habituales en su repertorio, como «True as Steel». La última vez que la había visto fue en el Z! Live, y sigue pareciéndome increíble la energía que desprende esta mujer a sus 62 años. Está claro que está hecha de otra pasta.

 

 

Durante la hora y veinte minutos que duró el concierto no dejó de animar al público y hacernos cantar, apareciendo en varios momentos con la bandera de España tanto como apoyo a la selección como en señal de agradecimiento hacia el público. La banda sonó perfecta y cumplió con creces para que la diosa germana brillara con una voz que sigue siendo poderosísima. Ojalá nos dure muchos años más.

 

El único punto algo flojo fue el interminable solo de batería, durante el cual perfectamente podrían haber sonado un par de canciones más. Pero, al fin y al cabo, también hay que darle un pequeño respiro a la voz, así que se le perdona. Ojalá nos dures para siempre, señora Pesch. Como veis, esta vez sigo aquí y puedo terminar la crónica, porque las Coca-Colas y el agua también son bebida y ya estamos un poco mayores para aguantar dos días a ese ritmo.

 

 

Bullet

Eso sí, tenía muchísimas ganas de ver a Bullet, pero mis piernas ya no daban para más, así que terminé viéndolos sentado desde la parte trasera del recinto, a través de la pantalla gigante que la organización había colocado a mitad del festival. La verdad es que se veía de lujo y, al estar instalada más baja de lo habitual, las cabezas del público quedaban por debajo de la imagen, dando la sensación de que la banda estaba tocando justo allí delante.

 

Bullet son un hijo bastardo entre AC/DC y Accept. ¿Qué podía salir mal? Su cantante tiene un timbre muy parecido al de Udo Dirkschneider, así que aquello sonó como un auténtico misil. Mucha interacción con un público completamente entregado y una energía que no todas las bandas son capaces de mantener a esas horas de la madrugada. Se marcaron un bolazo espectacular y solo espero volver a pillarlos en otra ocasión, algo más descansado, para disfrutarlos como se merecen, metido entre toda la gente saltando y botando.

 

 

Invicta

Con mucho pesar nos marchamos del festival sin ver a Invicta, pero estábamos completamente reventados. De todas formas, ya había visto a Dogma en el Resurrection Fest de este mismo año y, la verdad, no me dijeron gran cosa.

 

Invicta está formada por tres exmiembros de Dogma y es una banda compuesta íntegramente por mujeres, al igual que su anterior proyecto. Aun así, intentar hacer algo parecido a Ghost, vestidas de monjas y, encima, por duplicado, no me parece una propuesta demasiado original.

 

 

De todas formas, habrá que verlas en otra ocasión en directo para poder opinar con más criterio.

 

Con esto me despido, pero no sin antes recalcar que el año que viene, y en los sucesivos, no pienso perderme este festival. Le he dado muchas vueltas y, hasta el momento, me ha sido imposible encontrarle un solo punto negativo. Enhorabuena a la organización, porque sois un ejemplo de gente que ama de verdad la música y que hace esto únicamente por apoyar la escena del rock y el metal como se merece. ¡¡¡Larga vida al Zurbarán Rock Burgos!!!

 


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