The Picturebooks: dueto de pintores de brocha gorda con fascinación americana cumplen en BCN

The Picturebooks

27 de marzo de 2025

Razzmatazz 3 (Barcelona)

Rocksound BCN / Producciones Acaraperro / Noise on Tour

Texto: Jordi Tàrrega

Fotos: Markceröck

Mi experiencia con The Picturebooks ha sido siempre muy intensa. Les conocí con esa maravilla de disco llamado The Hands of Time, seguí enamorado con The Major Minor Collective, y pude entrevistarles, pero tengo que decir que con su último Albuquerque les perdí un poco la pista y me queda el disco para hacerle la crítica. Volvían a Barcelona y cada vez el recinto es un poco mayor, pero la menor de las Razz tampoco estuvo cerca del sold out. ¿Y el concierto? Pues breve, intenso y con un gran sonido y mucha entrega. Pero yo les veía como un grupo llamado a explotar y parece que, de momento, tendremos que esperar…

 

El rock personalista con influencias absolutas de la música americana cada vez se hace más patente en disco, pero sus orígenes germanos y la influencia absoluta del padre de Fynn Claus Grabke (que también es manager y leyenda del skate) son totales. Allí estaban y el guitarra, voz y líder respaldado por la gigantesca batería de Philipp Mirtschink, complementada con campanas, pantallas de efectos y el precioso logo del grupo en el bombo. Lo que sí eché de menos fueron las campanas tubulares, hecho que ya te dejaba claro que no iban a tocar mi favorita: “Rain”.

 

 

Fueron a por faena pues no había teloneros y una intro narrada y de aires étnicos dio paso a “Primate Dancer” con Philipp arremetiendo a su tinglado como un bárbaro germano de antaño y con Fynn tirando de voces pasadas por filtro e incluso utilizando un megáfono. Tema hipnótico y una de las favoritas de los presentes. Destacar los buenos coros que se trabaja el hombre de la percusión, pues ha mejorado mucho en ello. Sorprendieron con la versión de Depeche Mode “I Feel You”, pues ya fue la segunda. Marcaron mucho el riff y gran solo del guitarrista, que se puso la guitarra en los dientes y jugó con las pastillas de la misma y con su voz amplificada y distorsionada.

 

Hubo varios parlamentos, pues el grupo es muy cercano y Fynn preguntó que cuántos de los presentes les habían visto antes. Tuvo palabras muy bonitas hacia su padre, que estaba en la mesa de sonido y le dedicaron “I Need that Oooh”. Aquí nuestro percusionista favorito le daba con las mazas. Fynn nos contó que por la mañana se había levantado sin voz, pero que, se ha cuidado y que estaba plenamente recuperado para el show. También nos contó sus vivencias en Santa Mónica. Las historias del grupo en Estados Unidos siempre son interesantes y esta vez habló sobre el contraste del lujo absoluto con sus amigos que viven allí y les dejaban dormir en la azotea de la casa de huéspedes en la que vivía otra gente.

 

 

Impresionó el “PCH Diamond” porque Philipp tocaba con una especie de palos de agua metálicos. Cada vez que vienen hay nuevos juguetitos y algún efecto que otro como el de “Masquerade”, el gran single de su último trabajo discográfico. Y uno de los grandes momentos de la velada fue cuando tocaron el “State Trooper” de Springsteen a la vez que nos decían que su disco favorito del Boss no era otro que Nebraska. La hacen sonar más a lo Tom Waits del Bone Machine, por la oscuridad y las percusiones variadas y diferentes. Tremendos en “Electric Nights”, con esa pantalla con efectos en la que golpeaba el baterista y haciendo que la electricidad tomara la sala. Es uno de sus mejores temas, y de largo…

 

Volvió su frontman a dedicar palabras de amor a Los Ángeles y a todo lo puramente USA en “Back to L.A.” seguida de otro clasicazo ya como es “The Rabbit and the Wolf” (con cambio de guitarra incluido). Genial composición, que siempre encandila y que fue de las más aplaudidas de todas, especialmente por ese intenso final. Me gustó especialmente ese cubículo iluminado en el que están las guitarras de Fynn durante todo el concierto. En ese momento nos explicaron cómo nació la espectacular “Why Mother Why”…

 

 

Esta canción con coros góspel nace de un sueño en el que Fynn ve a su madre matando hombres (¿??). Le encantó la melodía soñada y la grabó en el estudio de sus amigos de Black Stone Cherry a la vez que logró contar con una iglesia llena de cantantes de góspel para hacer esto tan grande. Philipp llegó a romper unas seis baquetas por lo menos durante todo el concierto. Y en “E.l.i.z.a.b.e.t.h.” el bruto tiró de pandereta para luego llevar a la sala hasta el punto de ebullición con “The Hands of Time”. Lo que de verdad me sorprendió es que no tocaran absolutamente nada de The Major Minor Collective.

 

Y aquí se despidieron diciendo que amaban a Barcelona especialmente, pero antes bajando a los riffs casi doom de “Your Kisses Burn like Fire”. El concierto había pasado volando, llegando a la hora y 20, y hubo un par de bises, empezando por “Running Wild and Free”. El líder nos hizo aullar como lobos para acompañar la canción y luego nos hizo hacer una peineta a toda la sala en la cadenciosa “Zero Fucks Given”, con el baterista volviendo a tirar de palos de agua y mazas. Finalizó todo con un guiño / saludo a su padre, que está en todas partes cuidando del show.

 

Y aquí murió una intensa velada en la que el dueto germano americanofílico nos hizo disfrutar de un excelente concierto. Su material en estudio sigue siendo muy bueno, aunque puede que los conciertos hayan perdido el factor de novedad. Me siguen pareciendo una banda absolutamente especial, pero me gustaría que me contaran anécdotas de su Alemania natal y que no lo centren todo en Estados Unidos. También vislumbraba hace siete años que el grupo crecería mucho, y sí, pero no tanto como yo esperaba.

 


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