Tarja Turunen y Marko Hietala rememoran los mejores Nightwish en Barcelona

Tarja + Marko Hietala + Serpentyne + Roc Ali and the Addiction

Sala Razzmatazz, Barcelona

Organiza: Madness Live!

Texto: Jordi Tàrrega

Fotos: Marc Tomàs i Gimó

Martes de concierto con la diva de divas y con uno de los más grandes músicos de nuestro tiempo: Marko Hietala, ese bajista con el que compartió Tarja tiempo, espacio y discos en las filas de Nightwish. En una entrevista de hace unos años le dije a Turunen que la gente esperaba esta “reunión” pues las dos voces combinadas realmente alcanzan algo muy especial, y en parte, fueron una de las grandes señas de identidad de la banda de Tuomas Holopainen. Y no me dijo nada, pero estaba claro que algo ya se fraguaba… Finalmente se unieron y han compartido giras y festivales. Y recordemos que anteriormente Tarja venía a Salamandra, ahora estaba en la más grande de las Razz.

 

No fue un llenazo ni mucho menos, pero había una muy buena entrada, comodidad, el piso de arriba abierto y un ambiente muy ameno. La desgracia que vive Catalunya con Rodalies y los horarios de trabajo hicieron que me perdiese a Serpentyne y a Roc Ali and the Addiction, hecho que me duele, pues siempre intento estar desde el principio a todo show que asisto. No pudo ser… Pero Barcelona estaba entregada a Tarja Turunen y a un Marko Hietala que ha conseguido hacerse un nombre más allá de Nightwish, banda con la que despuntó, pero este hombre había estado en Sinergy y posee su propia agrupación de heavy metal Tarot.

Marko Hietala opta por su material en solitario

Salió el cuarteto acompañando a ese vikingo que aparecía en escena con falda, botas y un precioso telón de fondo con un dragón y rosas aludiendo a su último disco de estudio. Ha conseguido mucha popularidad en Finlandia al haber ganado el programa “La máscara”, pero aquí le conocemos por lo estrictamente musical, y temas tan pegadizos como “Frankenstein’s Wife” entraron de maravilla, con esas luces verdes en alusión al monstruo. Canta de maravilla y “Rebel of the North” funcionó, esta vez bajo luces azuladas y en un tema exigente a la hora de cantar. Los teclados tienen una parte especialmente importante en el grupo. Saludó a la audiencia, presentó a la banda y los teclados fueron especialmente protagonistas en “Proud Whore”. Gran solo con conexiones con Rainbow.

 

Las enfermedades mentales han aquejado a nuestro protagonista y “Impatient Zero” vuelve a tener reminiscencias a la banda del arco iris. Ese bajo cadencioso y esa gran línea vocal lució bajo luces liláceas. El estribillo me parece excelente y el grupo estuvo muy serio y profesional. En “The Dragon Must Die” nos topamos con la canción más extensa del set, mucha profundidad y juegos de acústicas en sus más de ocho minutos, con esa intro folk. Marko juega a poner caras, mucha expresividad y de verdad que confía especialmente en su material en solitario.

 

Otra de las más esperadas era “Roses from the Deep”, balada de sonidos acústicos y calado hondo. Cómo modula y qué gran agrupación que lo apuntala todo. Mucha belleza y orquestaciones enlatadas para luego irnos a “Stones”, donde siguieron con las acústicas en otro estribillo ganador. Realmente su material es muy personal, pero accesible y muy musical. Y si esperábamos la aparición de Tarja… pues nos quedamos con las ganas. Pero por otro lado, nadie esperaba la versión del “War Pigs” de Black Sabbath, que fue apabullante. Los teclados funcionaron y las palmas acompañaron un tema muy acorde con los tiempos que corren. Excelente concierto para un material que es personal e íntimo, pero que funciona.

Tarja sigue siendo Tarja…

La gran diva del heavy metal operístico lo tiene todo ganado de antemano, pero… ¡es que nunca te falla un tono! Es la profesionalidad y la elegancia hecha carne y ese logo enorme en todo lo alto sirvió para bienvenirla a ritmo de tango en “Eye of the Storm”. Sexteto sonando a un nivel excelso y con un bajista tremendo que transmitía mucho detrás de esas gafas de sol. Hubo menos temas que en otros conciertos de la gira y “Undertaker”nos sorpendió. Antes la Turunen se presentó y dio las gracias con su castellano impecable (vive en Marbella). También obtuvimos imágenes de esta gran mujer en pantalla, pero de verdad que nos enamoró con “500 Letters”, uno de los grandes himnos que nos ha legado en su etapa en solitario.

Demons in You” y esa cadencia funky, acentuada por ese excelente bajista de color llevaron en volandas el tema, que no vino con las guturales originales, pero que gustó a una concurrencia muy entregada a la causa. Y es que Tarja no merece menos… Pura elegancia para luego irnos a la solemnidad de “Victim of Ritual”, con esos redobles del batería engalanando una pieza muy querida y que fue inmortalizada por los muchos móviles de la sala. Luego hubo ese momento medley con todo el grupo formando en taburetes y ya con Marko en escena. La combinación de voces es alquímica y perfecta, destacando ese final con “Higher than Hope”.

 

Pero obviamente la gente venía a lo que venía y “Slaying the Dreamer” fue un puntazo. Uno de los temas más contundentes del Century Child, y no era de las esperadas. Me alegro que le hayan dado al set un cambio, con guitarras muy potentes. “Silent Masquerade” fue un momento de paz entre la tormenta que estaba por venir. Tarja sigue teniendo esos momentos de diva absoluta y bebe de una taza plateada cuando su vestido es plateado, pero ya no juega con los micros de colores varios. Tarja agradece a la gente que entona el “Marko, Marko…” para luego ir a por un “Wishmaster” que fue un vendaval… Excelente trabajo de la banda y de las dos voces protagonistas… Veníamos a por cosas como estas y de verdad que salimos encantados.

 

La finesa sabe que su mejor tema en solitario es “I Walk Alone” y esta tiene la posición que merece en el set list. Con esta pieza se presentó después de que la echaran de Nightwish, y mantuvo el gran nivel. No solo no falló un tono, es que se lució luego jugando con su voz y el público a su antojo. Los bises empezaron con la guitarrera “Dead Promises” y con voces principales de uno de los guitarras (espectacular). El corsé vestía ya a Tarja y “Wish I Had an Angel” fue posiblemente el mejor momento de la noche con Marko sumándose a las voces. La proximidad de Turunen y sus parlamentos en castellano nos llevaron a “Until My Last Breathe”, otra de las mejores piezas de toda su discografía.

 

Recordemos que la unión de Tarja con Marko viene de lejos y les está permitiendo tocar en grandes recintos, cosa que se agradece especialmente. Ambos crearon un sonido bajo los auspicios de Nightwish y del enorme Tuomas Holopainen. Obviamente el tiempo marcará el futuro, pero está claro que una reunión con ambos les catapultaría hasta el infinito y más allá. Veremos lo que nos tiene deparado el futuro, pero Helloween son la gran referencia… Cuando Nightwish crearon escuela y época fue con Marko y Tarja, así que… ¿podemos imaginar un Nightwish con dos vocalistas? Difícil, pero cosas más complicadas han sucedido.


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