Entrevista a Niklas Stålvind, líder de Wolf (Parte 2): ‘Antes usábamos fuego en directo, ahora iríamos a la cárcel’

Seguimos hablando con Niklas, alabando el logo de Wolf con esa huella, tan tremendamente metal y que apenas ha ido cambiando con el paso de los años. Si el nombre es mejorable… ese logo es perfecto. Nos vamos luego a hablar sobre el primer amor del cantante y guitarrista: Iron Maiden. Lo que no esperábamos ni por asomo es el giro que nos lleva a hablar de la espectacular e irrepetible canción de The Shadows: “Apache”.

 

El nombre de la banda quizá no sea muy original, pero me encanta el logotipo con la huella de lobo. Creo que es perfecto. ¿Habéis cambiado algo desde los comienzos?

Solo hemos cambiado los colores. Creo que fue Tomas Holm, el artista de nuestras portadas, quien modificó el color del logotipo para que encajara con la ilustración que había hecho. Después seguimos con esa idea. Así que el cambio de color fue idea suya, pero hemos mantenido el diseño.

 

Es un logotipo muy potente: cuando lo ves, no lo olvidas y lo reconoces enseguida. A veces intentamos quitar la huella y las marcas de las garras para que el logotipo pueda verse más grande en los carteles, porque es casi tan alto como ancho. Pero ya no transmite lo mismo; pierde la magia. Las marcas de las garras tienen que estar ahí. Con un nombre como Wolf, que no se puede buscar fácilmente, hace falta un logotipo reconocible al instante. Lo ves y sabes que es metal.

 

¿Cuál fue el primer disco que compraste con tu propio dinero?

Fue el sencillo “Aces High”, de Iron Maiden. Claro que fue Iron Maiden… Se lo compré a un compañero de clase; creo que estaba en sexto curso y tenía unos doce años. Fue mi primer disco propio. Me encantaba la música y también el arte de Derek Riggs. Era un ídolo para mí. Dibujaba mucho y todavía lo hago a veces. Pensaba que Derek Riggs era un maestro. Me gustaba todo de los álbumes de Maiden: la música, el logotipo y, sobre todo, las ilustraciones. Siempre eran increíbles.

 

Vamos con la segunda. ¿Recuerdas la primera vez que lloraste en un concierto? ¿Qué banda estabas viendo y qué canción sonaba?

No recuerdo la primera vez, pero sí puedo contaros la última: cuando por fin vi cantar en directo a Mark Boals. Este año tocamos en 70000 Tons of Metal, creo que fue en enero. Siempre he sido un gran admirador suyo. Tenemos amigos en común, Roy Z produjo uno de nuestros discos y consiguió que Mark hiciera coros en una canción mía. Me pareció increíble.

 

Habíamos hablado por Messenger y cosas así. Es un tipo muy simpático, pero nunca lo había conocido en persona ni lo había visto cantar en directo. En el crucero actuó con una banda porque el cantante no pudo ir y él lo sustituyó. Dios mío, fue tan bueno que me eché a llorar. Su voz era fenomenal y me llegó al corazón.

 

¿Qué te pareció 70000 Tons of Metal? Nunca hemos ido, pero parece el viaje que todo metalero debería hacer. Desde Europa es un trayecto largo… ¿Lo recomiendas?

Sí, lo recomiendo. Estuvo muy bien; es como entrar en otro mundo. Te olvidas del día en que estás: parece que vas en una nave espacial, completamente aislado del exterior. Hay metal las veinticuatro horas. Es un paraíso: pierdes la noción del tiempo. Hay gente muy agradable, grandes bandas y muchas cosas divertidas, buena comida y buena bebida. Lo pasé muy bien.

 

Lo tendremos en cuenta. Y ahora la última pregunta: si tuvieras un presupuesto ilimitado para un concierto, ¿qué efecto especial te gustaría hacer? ¿Fuego, láseres, una gran producción escénica?

Al principio no teníamos presupuesto, así que escupíamos fuego en el escenario. Y también prendíamos fuego a los platos de la batería. Quedaba muy bien en nuestros pequeños clubes. No es difícil; cualquiera puede hacerlo si se atreve, y no es muy peligroso. Pero hoy no podríamos hacerlo: nos demandarían y probablemente acabaríamos en la cárcel.

 

Aunque el fuego siempre queda bien…

El fuego es lo mejor.

 

Tengo una última pregunta. Solemos escribir sobre canciones perfectas y mencionaste a The Shadows. Quería preguntarte por “Apache”, una canción sobre la que me gustaría escribir como “Canción perfecta”.

¿Sabías que es mi canción favorita?

 

No.

De niño crecí escuchando la colección de discos de mi padre, y “Apache”, de The Shadows, siempre fue mi canción favorita. Me encanta cómo toca la guitarra Hank Marvin; es increíble, casi mágico… Antes de escuchar a Iron Maiden —antes de The Number of the Beast— ni siquiera había oído una guitarra distorsionada. “Apache” era mi canción favorita y todavía me encanta esa música. De hecho, aún la escucho bastante a menudo.

 

Escribiremos sobre la canción e incluiremos tus palabras.

Sí, sí, perfecto.

 

De acuerdo, Niklas, muchas gracias. Espero que podamos verte pronto en España, quizá después de que salga el álbum. Es muy potente; creo que hay posibilidades de que vengáis a nuestros festivales de verano.

Sí, por supuesto. Me encanta España y ahora estoy aprendiendo español. Entiendo bastante. No puedo hablar con fluidez porque nunca he practicado la conversación, pero creo que entiendo lo suficiente y puedo hablar lo necesario para apañármelas en España. Eso está bien, porque mucha gente allí no sabe inglés.

 

¿Ya tenéis fechas confirmadas para la gira?

Todavía no. Tuvimos un pequeño contratiempo con la contratación de la gira. Teníamos un plan, pero se vino abajo, así que estamos preparando uno nuevo. Seguimos trabajando en ello y queremos empezar a salir de gira a principios del año que viene. Ese es el objetivo. Me encantaría ir a España.

 

Serás bienvenido. Ojalá nos veamos este verano o el próximo. Muchas gracias por tu tiempo.

Gracias a vosotros. ¡Adiós, amigos!


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