82/100
Metal Blade Records
2 de octubre de 2026
El universo de Amon Amarth siempre ha estado profundamente ligado a la mitología nórdica, pero con The Allfather Awakens la banda pone el foco directamente sobre una de sus figuras centrales: Odín, dios de la sabiduría, la guerra, la muerte y señor de Asgard. El resultado es un álbum que no pretende alejarse de las señas de identidad que han convertido a los suecos en una referencia del melodic death metal, sino profundizar en ellas y construir un nuevo capítulo alrededor del Padre de Todos.
Desde “Gjallarhorn”, el disco entra en materia con guitarras afiladas, melodías gemelas y una batería que mantiene ese equilibrio tan característico entre la velocidad del death metal y el carácter épico del heavy metal. Johan Hegg vuelve a utilizar su voz como una auténtica herramienta narrativa: grave, áspera y reconocible, pero también capaz de transmitir esa sensación de relato ancestral que necesita el concepto.
“Eight Legs Of Thunder” y “Kvasir’s Blood” continúan levantando ese muro sonoro, mientras “We Rule The Waves” introduce una vertiente más épica y accesible. Es probablemente uno de los cortes que mejor pueden funcionar en directo, gracias a un estribillo concebido para ser cantado por miles de gargantas.
Uno de los mayores aciertos está en cómo Amon Amarth manejan la melodía. No necesitan renunciar a la agresividad para construir canciones memorables. “Die With A War Cry” representa perfectamente ese equilibrio, con riffs contundentes y una estructura que avanza como una marcha hacia el campo de batalla. “Raven God” y “The Allfather Awakes” profundizan todavía más en el carácter mitológico del álbum, con arreglos que refuerzan esa sensación cinematográfica.
El tramo final, con “Oden’s Hunt” y “Ascending Like An Eagle”, mantiene la intensidad y cierra el relato con una dimensión casi ceremonial. No hay grandes rupturas estilísticas, y ese puede ser precisamente el principal punto débil del álbum: quien espere una revolución sonora probablemente no la encontrará aquí. Pero tampoco creo que ese sea el objetivo.
Amon Amarth llevan años perfeccionando una fórmula y The Allfather Awakens demuestra que todavía saben utilizarla con eficacia. Hay bandas que construyen su identidad cambiando constantemente; ellos lo hacen profundizando cada vez más en un territorio que conocen perfectamente.
Mi nombre es Irene, y todo el mundo me conoce por mi apellido Kilmister adquirido por el que ha sido y será mi mayor ídolo en esta vida. Lo cierto es que yo empecé en esto de la fotografía sin pensarlo mucho. Era la típica amiga de la cámara, pero de que me quise dar cuenta me propusieron entrar a colaborar en un medio profesional en 2017 y desde ahí he pasado de ser esa amiga de la cámara a evolucionar y coinvertirme en lo que conocéis ahora.
Apasionada de la música en todos sus géneros y amante de la lectura y los conciertos, aunque mi verdadera profesión no tenga nada que ver con todo esto.
Descubre más desde Stairway to Rock
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
