En nuestra web somos un poco nostálgicos y escribimos sobre aniversarios de discos. Creo que el álbum Grave Digger cumple 25 años el 22 de octubre. Tenemos que escribir sobre ese disco. ¿Qué puedes contarme? Se dijo que estaba basado en relatos de Edgar Allan Poe.
The Grave Digger fue el primer álbum con Manni Schmidt. Más o menos, es un homenaje a nuestros viejos héroes: Ozzy, Tony Iommi y Black Sabbath, y Randy Rhoads. Lo compusimos en un pequeño estudio de los Países Bajos. Manni, Jens y yo estuvimos allí dos semanas, y compusimos allí la mayoría de las canciones. Fue muy divertido. Me gusta mucho ese álbum; tiene muchas canciones buenas. En el próximo concierto tocaremos la canción «The Grave Digger».
De ese álbum me encanta «The House».
La tocamos durante mucho tiempo en directo. Es una buena canción.
Jordi reseñó también Tunes of War. ¿Crees que es el disco más importante de vuestra carrera?
Creo que sí. Supuso un gran paso adelante porque dio mucho éxito a la banda, sobre todo con la canción «Rebellion». También creo que es un hito para la escena alemana del heavy metal. Fue el primer álbum conceptual de una banda alemana con un tema histórico.
Tengo que decir que tu estudio tiene los colores de la bandera escocesa. Se ven el blanco y el azul; queda muy bonito.
Sí, ese es mi estudio.
¿Elegiste esos colores porque te gustan?
Sí. Son los colores de Escocia, pero también los de Grecia. Soy un gran admirador de Grecia.
Sé que te gusta profundizar en las letras y en los temas históricos cuando trabajas en un álbum. ¿Investigas mucho cada tema?
En el nuevo álbum hay dos canciones sobre la Segunda Guerra Mundial. Una es «Faces of Pain». Habla del momento en que las fuerzas aliadas abrieron los campos de concentración y encontraron a personas hambrientas, torturadas y en condiciones terribles. Vi fotografías de sus rostros y pensé: «Son rostros de dolor». De ahí viene la canción.
También está la canción «The Number». Vi en un programa de televisión a una mujer mayor que había sobrevivido al campo de concentración de Auschwitz. Llevaba el número tatuado en el brazo. Me impresionó pensar que hubo un momento en Alemania en que las personas perdieron su nombre, su identidad y su personalidad; quedaron encerradas en campos de concentración y marcadas solo con un número, como animales.
Si observas lo que ocurre hoy en la política mundial, puede dar miedo. Muchos partidos de derechas quieren volver a tomar el poder, y también está la guerra de Ucrania. Todo eso me afecta mucho. Tengo un hijo de 20 años y no quiero que tenga que vivir una guerra cuando yo ya no esté. Quiero darle un futuro mejor del que ahora podemos imaginar. De vez en cuando profundizo en estos temas.
Habéis publicado 22 álbumes de estudio y Faces of Pain está a punto de salir. ¿Sabías que, entre las bandas con una trayectoria parecida, solo Rage y Saxon tienen una producción similar? Sois los terceros. ¡Enhorabuena! ¿Cómo mantienes tanta inspiración para componer? ¿Cada dos años se pone en marcha la máquina?
No lo sabía. Si amas lo que haces, eso es lo más importante. Amo el heavy metal desde que tenía 12 años; es una parte muy importante de mi vida. Quiero seguir adelante. Tengo muchísimas ideas y mucha creatividad, y quiero continuar. Si amas lo que haces, nunca paras.
Tengo un álbum vuestro, no sé si lo recuerdas. NdR: Jordi enseña Liberty or Death (2007).
Sí, el de Locomotive Music.
Este disco especial salió con el sello español Locomotive Music. ¿Cómo fue trabajar con una discográfica española?
Fue una época muy buena. Trabajé con Locomotive casi diez años. Llevé allí a muchos grupos, como Astral Doors y Motorjesus, y los publicamos con el sello. Por desgracia, hacia 2008 quebró, más o menos, porque hizo algunos negocios poco serios.
No sé qué hizo con todo el dinero Goyo Esteban, el propietario. Ganó mucho con Mägo de Oz, Ankhara y otros grupos españoles famosos. Una vez estuve en Madrid, en la plaza de toros, donde Mägo de Oz tocó ante unas 15.000 personas. Grabaron el concierto en directo y lo mezclamos aquí, en Alemania, en el estudio donde vivo ahora. Nunca habría imaginado que todo el dinero desapareciera, pero la empresa quebró y él desapareció. Nadie sabe dónde está. Ahora sabemos que está en algún lugar de Sudamérica y que tiene una empresa nueva, pero nos debe mucho dinero.
Por lo menos recuerdas aquella época con alegría. No parece que estés enfadado.
No, fue una buena época con el sello español. Después de tantos años no guardo rencor; fue hace casi veinte años y le deseo lo mejor. Mägo de Oz sigue dando que hablar. ¿El batería sigue vivo?
Sí, sigue vivo, junto a Moha son los únicos miembros de la banda de la formación original que siguen.
He visto que han perdido a muchos miembros a lo largo de los años.
A todos. Ahora solo quedan dos.
Me gusta la banda; Mägo de Oz es como un mercadillo ambulante. Son unos tipos locos y fue muy divertido trabajar con ellos.
La historia da para hablar durante una hora, porque es larguísima. Me hace gracia que una banda alemana conozca a Mägo de Oz, porque los grupos españoles no suelen ser muy famosos. Hay una historia sobre el álbum en directo. Creo que salió también en vídeo, con el concierto. Pero las guitarras no sonaban muy bien y leí que alguien en Alemania tuvo que añadir partes.
Sí, se rehízo aquí, en el estudio donde vivo ahora.
Increíble.
Pero tienes razón: en aquel concierto los chicos iban demasiado borrachos y demasiado colocados para hacer una buena actuación. Es Mägo de Oz.
¿Por qué elegisteis el nombre Grave Digger?
Eso fue hace mucho tiempo, a principios de los ochenta, cuando formamos la banda. Nos reunimos con el antiguo guitarrista en su sótano y bebimos mucho. Después abrimos un diccionario y dijimos: «Necesitamos un nombre». Tuvimos que elegir entre Gas Chamber y Grave Digger. Menos mal que escogimos Grave Digger y no Gas Chamber.
Buena decisión.
Gracias.
Nos quedan tres preguntas, pero antes quería preguntarte algo. Hace años se habló de hacer un concierto especial de Grave Digger con todos los antiguos miembros, quizá para el 50º aniversario.
No creo que ocurra. Algunos antiguos miembros no me desean precisamente lo mejor y la mayoría no se marchó de la banda en buenos términos. El año pasado lo hicimos con Uwe Lulis en Wacken. Creo que estuvo bien para él y para nosotros volver a tocar juntos después de tantos años. Pero para el 50.º aniversario no creo que subamos a todos los miembros al escenario.
Sé que también han fallecido dos miembros. ¿Tenéis pensado hacer algo especial?
Ya lo pensaremos. El próximo disco de Grave Digger será un álbum de la banda, pero no tendrá un lanzamiento normal. Será algo especial.
¿Te refieres a Faces of Pain o a otro disco?
Al siguiente.
¿Ya estás pensando en el siguiente, si este ni siquiera ha salido?
Ya estamos trabajando en él.
¡Vaya! ¿Y qué significa que no será un lanzamiento normal?
No puedo contártelo. Ya lo irás viendo.
La pregunta clásica: ¿cuál fue el primer álbum que compraste con tu propio dinero?
Fue Van Halen I. Es mío y es mi disco favorito de todos los tiempos. No creo que ningún otro álbum llegue jamás a esa calidad.
¿Recuerdas la primera vez que lloraste en un concierto? ¿Qué grupo y qué canción eran?
Nunca he llorado en un concierto. Casi siempre estaba entusiasmado. Me ponía en primera fila y gritaba los nombres de los músicos, como Rob Halford: «¡Rob, Rob!». Él se acercó y le cogí las botas. Nunca lloré; era un fan total.
Imagina que tuvieras presupuesto ilimitado para un concierto, quizá en un festival. ¿Qué efecto especial te gustaría incluir? ¿Láseres, fuego, mil gaiteros?
¿Chicas desnudas? No, a estas alturas ya no. Quizá fuegos artificiales. Normalmente no me gustan esas cosas. Para mí, el heavy metal clásico no es un espectáculo como el de Powerwolf o Sabaton. No necesito un tanque en el escenario ni miles de fuegos artificiales cada minuto. Creo que eso no te acerca a la música; lo convierte más en una fiesta visual.
La gente debería concentrarse en la música y disfrutarla, no en todo el despliegue de fuegos artificiales y luces LED. Si quiero ver una película, voy al cine. Si quiero ver fuegos artificiales, salgo en Nochevieja. Y cuando voy a un concierto, quiero escuchar música. Eso es lo más importante y por eso Grave Digger nunca ha necesitado todo ese montaje. Puede que en Wacken lo hagamos de vez en cuando, pero ya no me gusta.
En nuestra web analizamos canciones perfectas: la letra, la música y el vídeo. Quizá podríamos hablar de «Rebellion (The Clans Are Marching)». Es una de mis favoritas, junto con «Circle of Witches». ¿Qué puedes contarnos de «Rebellion»?
Musicalmente no tiene demasiados elementos, pero el conjunto es perfecto. El estribillo con las gaitas funciona muy bien, y la letra encaja con la música. Creo que llegó en el momento oportuno: era la canción adecuada para su época. También estaba la película Braveheart, y la gente se imaginaba buscando la libertad. Eso es algo que siempre se busca: vivir la vida propia. Creo que es una canción perfecta. Al final, no es exactamente una canción de heavy metal, sino más bien una canción de rock, de folk rock.
Perfecto. Muchísimas gracias por tu tiempo. ¡Hasta luego!
¡Hasta la próxima! Adiós.
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.
Descubre más desde Stairway to Rock
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
