Motionless In White – Decades

90/100

Roadrunner Records

Fecha de lanzamiento: 17 de julio de 2026

 

Motionless In White lleva tiempo demostrando que el metal moderno ya no entiende de compartimentos estancos. Con Decades, la banda estadounidense continúa explorando un territorio donde el metalcore convive con el industrial, la electrónica, el rock alternativo e incluso pequeños destellos del pop oscuro sin que el resultado pierda cohesión. Al contrario, el álbum se siente como la evolución lógica de una formación que ha hecho de la experimentación una de sus principales virtudes.

 

Desde la propia «Decades», que abre el trabajo con un marcado carácter cinematográfico, queda claro que la electrónica tendrá un papel protagonista. Los sintetizadores no buscan suavizar el impacto de las guitarras, sino ampliar el espectro sonoro de la banda, construyendo atmósferas que potencian la tensión antes de descargar breakdowns demoledores.

 

Uno de los grandes aciertos del álbum es la naturalidad con la que transita entre registros muy diferentes. Temas como «log_in//crash_out» abrazan sin complejos las programaciones electrónicas y las texturas industriales, mientras que «Playing God» combina melodías pegadizas con una producción moderna donde cada detalle parece cuidadosamente colocado. Esa dualidad entre agresividad y accesibilidad vuelve a aparecer en «Hollywood», probablemente una de las composiciones más completas del disco, donde la banda mezcla estribillos memorables con una instrumentación contundente y una ambientación casi cinematográfica.

 

Pero Decades también reserva espacio para composiciones más emocionales. «Love at First Bite» introduce una faceta mucho más melódica sin perder intensidad, demostrando la capacidad de Chris Motionless para alternar voces limpias y guturales con absoluta naturalidad. Aunque si hay una joya en este disco, y con protagonismo muy melódico, esa es claramente «R.I.P», donde unen fuerzas con Skylar Grey en una colaboración tan inesperada como acertada. La voz de la cantante aporta una delicadeza casi fantasmal que contrasta a la perfección con la interpretación de Chris Motionless, construyendo un diálogo cargado de tensión emocional. El estribillo, pegadizo desde la primera escucha, gira alrededor de una idea tan sencilla como devastadora: «If you ever leave, it would be the end of me. I would die, but I’d never rest in peace» («Si alguna vez te vas, será mi fin. Moriré, pero jamás descansaré en paz»).

 

Lejos de hablar únicamente de una ruptura sentimental, la letra utiliza esa perspectiva para abordar cualquier relación importante que termina de forma dolorosa, ya sea una amistad, un vínculo familiar o una pareja. No habla de la muerte física, sino de ese estado de vacío que deja una despedida cuando las palabras ya no sirven para reparar el daño causado.

 

 

Cuando el disco decide acelerar, lo hace con autoridad. «Fight Like Hell», «Blood Rave» (con Anthony Martínez) o «Blood Pact» recuperan el lado más contundente de Motionless In White, apoyándose en riffs afilados y una base rítmica demoledora, mientras que «Count Back From Zero» mantienen el equilibrio entre violencia y melodía que caracteriza a la banda desde hace varios álbumes. Del mismo modo, «Afraid of the Dark» desarrolla una atmósfera oscura y envolvente donde la electrónica vuelve a desempeñar un papel fundamental para reforzar el dramatismo de la composición y donde las voces son completamente desgarradoras, acompañando a la letra.

 

 

 

Mención especial merece «Sunglasses at Night», una reinterpretación que vuelve a demostrar la habilidad del grupo para apropiarse de influencias ajenas y adaptarlas a su propio universo sonoro sin que parezcan un simple ejercicio de nostalgia.

 

Lo verdaderamente interesante de Decades no es únicamente la calidad de sus canciones, sino lo que representa dentro del panorama actual. Mientras parte de la escena continúa aferrándose a fórmulas tradicionales, Motionless In White apuesta por integrar la electrónica como un elemento estructural de su música y no como un recurso estético pasajero. Esa mezcla de metalcore, industrial, sintetizadores y producción contemporánea refleja una realidad cada vez más evidente: el metal sigue evolucionando porque continúa absorbiendo nuevas influencias.

 

Discos como Decades invitan a descubrir nuevos sonidos y demuestran que la experimentación no supone una amenaza para el género, sino una oportunidad para expandir sus límites. Motionless In White no pretende reinventar el metal, pero sí participar activamente en su evolución. Y lo hace con un álbum sólido, ambicioso y perfectamente ejecutado.

 

 


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