Pink Floyd – 8-Tracks

95/100

5 de junio de 2026

Sony Music

Si hay una banda que ha marcado la vida de Steven Wilson, y especialmente su infancia, esa es Pink Floyd. Imagino que, para el mago del sonido, y músico total que es, el poder tener en sus manos esas grabaciones primigenias y poderlas remasterizar ha sido un placer absoluto. Y se suele decir que las remasterizaciones, aniversarios y recopilatorios son sacacuartos, pero… esperad a escuchar esta maravilla. Son ocho canciones de los 70 que van desde el Meddle al The Wall y que han sido seleccionadas por el propio Wilson.

 

El sonido es una absoluta barbaridad, ya desde la inicial “One of These Days”, la (casi) instrumental suena que atruena con el bajo sonando con una nitidez absoluta. La sucesión de los temas está pensada para que no haya cambios de balance ni volúmenes y que todo fluya de forma armónica como si el material fuera un todo: una única canción. Tema fetiche que marca el cambio de líderes y que encara al grupo hacia lo que serán en unos pocos años. “Un día de estos te voy a cortar en pedazos”, esa es la única frase que hay de letra en esta maravillosa pieza.

 

La calidez del “Wot’s… Uh the Deal”, arropada por esos coros, es un ejercicio pastoral y bucólico. Gilmour canta como los ángeles y las acústicas te llevan en volandas. Sencillez, pero con el sello del fluido rosa y con ese piano tan Beatles de Richard Wright. Los enlaces están hechos con maestría, y aquí esta la mano de Wilson… Entramos entonces en una concatenación de sus éxitos más masivos como la maravillosa “Money”, con esa cadencia mítica y los solos de saxo y guitarra que son historia del rock. Poco queda más que verter elogios ante una obra maestra que suena mejor que nunca.

 

Se buceó en el archivo y se han rescatado cortes de voz de época grabados durante las grabaciones. Hay una pausa y… poco hay que comentar de la perfección que gastan en “Another Brick on the Wall (Part 2)”, pero sí subrayar (otra vez) la forma de enlazar las canciones y el sonido. ¿Me lo parece a mí o el canto de esos niños no se había escuchado tan bien nunca? En el “Wish You Were Here” puedes escuchar el sonido de trasteo de los acordes de David Gilmour. Una absoluta maravilla… Estamos hablando de belleza y ya no de una de las mejores baladas de la historia, sino de una de las mejores canciones de la historia de rock, o de la música.

 

Impresiona también el “Time” con los relojes de Alan Parsons, que suenan con una fuerza alucinante esta vez. Otra maravilla evocadora y delicada con esas vocalistas femeninas que arropan y elevan. Luego cae otra gema: el “Comfortably Numb”. Experiencia sonora y perfección con uno de los mejores solos de guitarra de todos los tiempos. Pero la joya es la rareza “Pigs on the Wing”, que, a pesar de su desnudez, goza de la mano del maestro y juega incluso con efectos de sonido que están en las grabaciones originales. Es el gancho del recopilatorio, y claro, si ere fan de los Floyd… esto es crema. Parece más un tema de Jethro Tull, pero sigue enamorando.

 

Puedes haber escuchado a Pink Floyd toda tu vida, pero de verdad que te los presenten así, con tal cantidad de matices, le da otra dimensión a todo. Lo que ha conseguido Steven Wilson es más que admirable. Es el disco ideal para que alguien empiece con ellos y el ideal para que, tú, veterano fan, se te caiga la lagrimita si te pones el altavoz al 11. De verdad que la escucha de este disco recopilatorio es una absoluta barbaridad y te reafirma que Steven Wilson es el mago del sonido. Curiosamente no puede llegar a todo y lo que se le escapa para remasterizar lo pilla Bruce Soord de The Pineapple Thief.

 


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta