Gracias por pensar en mí para esta sección. Pues sí, he llorado en un concierto, ¡y en más de uno! La música es lo que tiene: si no sirve para emocionarnos, apaga y vámonos. Pero te voy a contar la experiencia más bestia que he vivido.
Justamente el año pasado, el 5 de julio, estábamos tocando con Motörhits —Pepón a la batería, Antonio a la guitarra y yo— en el festival Rock Fest de Barcelona. Antes de que acabara el concierto, vino el regidor de escenario, que justamente había sido el primer guitarrista de la banda. Se nos acercó a Antonio y a mí y nos dijo: “Escuchadme bien, confiáis en mí, ¿verdad?”. Los dos le contestamos que sí; es un gran amigo nuestro. Entonces nos dijo: “Pues preparaos, porque ahora vais a tocar «Ace of Spades»”.
Para quien no lo sepa, «Ace of Spades» es el tema más famoso de Motörhead, la banda a la que hacemos tributo. Yo le pregunté insistentemente si pasaba algo. Pensaba que nos estaban recortando el horario, porque ese tema es el que tocamos al final y aún faltaban un par de canciones antes de llegar a él. Me volvió a repetir: “¿Confías en mí?”. Y yo le dije: “¡Claro que sí, Jorge!”. Entonces me respondió: “Pues disfruta este momento”.
Antonio y yo no entendíamos nada. Nos quedamos allí, en medio del escenario, sin saber qué iba a pasar. Probablemente habían pasado solo veinte segundos, pero sobre un escenario —y más nosotros, que no dejamos ni un segundo de pausa sin que pase algo en el concierto— aquello fue una eternidad.
Antonio y yo nos giramos hacia la batería y, de entre las sombras, apareció quien fue batería de Motörhead: ¡Mikkey Dee!, actual batería de Scorpions. ¡Nos quedamos de piedra! Nos pusimos las manos en la cabeza, no entendíamos nada… o sí, pero estábamos en shock, flipando. ¿El batería de la banda a la que estábamos rindiendo tributo había venido a tocar un tema con nosotros? Era un sueño cumplido.
Fue tan bestia ese momento que Antonio y yo nos pusimos a llorar como dos niños. Y claro… ¡teníamos que tocar! Tragué saliva, miré a Mikkey y, cuando me indicó que estaba preparado, arranqué.
Fue uno de los momentos más increíbles que he vivido encima de un escenario, y para Antonio, Pepón y todos los que estaban allí, también.
Vídeo cedido en exclusiva
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.
