Lord of the Lost sublima el gótico alemán en Salamandra

Lord of the Lost + Dogma + League of Distortion

Sala Salamandra, L’Hospitalet de Llobregat

15 de abril de 2026

Organiza: Madness Live!

Crónica: Jordi Tàrrega

Fotografía: Irene Kilmister

Los chicos de Chris Harmes son ya unos habituales de la sala Salamandra, tanto, que hasta hacían bromas de las muchas veces que han llegado a venir a tocar aquí. La diferencia es que cada vez hay más gente, que el merchandising ha pasado a la sala contigua y que van creciendo, pero sinceramente… deberían estar ya a otro nivel de aceptación y con un mayor estatus en nuestras tierras. Hora y 50 minutos de show, una producción espectacular, seis músicos sobre el escenario con apenas nada regrabado

 

 

League of Distortion aprovechan su telonería

Tengo que decir que aparcar en L’H es una odisea a veces, y a pesar de que tengo mis trucos, lo logré, con esfuerzo, pero pagué el precio de llegar a ver a los League of Distortion justo cuando tocaban su último tema “LOD”. Tema hímnico que me mostró a un cuarteto muy capaz y con mucho que decir y con una excepcional Anna Brunner a la voz. La sala parecía encantada con ellos y la entrada era de llenazo sin llegar al sold out. Afortunadamente tendría otra oportunidad, más tarde, de ver a esa vocalista en escena.

 

 

Dogma: más estética que música

Lo de estas chicas vestidas de monja es algo que no termino de entender. Un proyecto chileno con músicas que entran y salen y que ya me defraudaron en sobremanera en su show en el Leyendas del Rock. Pero es que la cosa ha ido a peor… El quinteto entró con sigilo para atacar “Forbidden Zone”, y ya vimos que la vocalista no es la que ha grabado el disco. Tampoco el sonido acompañó mucho. Llevan unas plataformas para que los/as fotógrafos/as consigan unas fotos impactantes. En eso pocas otras agrupaciones les ganan… Y en “My First Peak” las cosas no mejoraron.

 

 

Ellas tienen coreografías muy estudiadas y en “Made Her Mine” juegan a eso de hacer sentadillas al unísono. Su bajista es como una especie de Gene Simmons sobreactuada y los solos doblados de guitarra no fueron muy lucidos, pero no por ellas, por el sonido. Otro tema es la batería… “Fate Unblinds”, y esa caja de música introductoria sonando, dio juego entre posturas en un hard rock directo que nunca despegó, a pesar de lo lucido de las luces. “Carnal Liberation” es muy pomposa, pero a la vocalista le falta un plus que no tuvo ese día. Posiblemente lo mejor que tengan sea “Father I Have Sinned”, que vino con coros reales de una de las guitarristas, que incluso tiró de guturales.

 

La versión del “Like a Prayer” de Madonna hizo que todo el mundo elevara sus celulares, pero la vocalista no estuvo a la altura. Haces de luces amarillos y lilas para uno de los grandes momentos de la actuación que terminó con “Pleasure from Pain” y esas campanas. Gran tema, porque hay grandes canciones aquí, pero es que ya la despedida fue como si tuvieran prisa de largarse: luces apagadas… y adiós. Por lo menos ya no utilizan ese mix de riffs metaleros de banda de local que gastaron en el Leyendas. A mí que me perdonen, pero Dogma es un genial montaje que te demuestra que la potencia sin control, no sirve de nada.

 

 

Lord of the Lost: cada concierto es mejor

Son una maravilla… la esencia del gótico alemán llevada a los tiempos actuales, y por mucho que me quede antes con Mono Inc. esta gente está consiguiendo el respeto de toda la escena a base de unos directos matadores. Casi dos horas de directo con esa especie de iglesia gótica de fondo y con un sonido casi perfecto. “Kill the Lights” ya mostró a un sexteto armado con dos teclistas que combinaban guitarra y percusiones además de esos espárragos de luces que tanto juego dan. Harms con túnica y un “My Funeral” con voces agónicas, muy teatral y bañada con luces púrpura.

 

“Damage” tiene conexiones sónicas con Rammstein y Pi Stoffers hace guturales en forma de coros. Gerrit tira de batería junto al titular Niklas Kahl y eso crece, y de qué manera… Parlamentos del líder del gótico actual, muy cercano, y un “Prision” en el que destacó la voz grave y cavernosa de Chris. “Forever Lost” lleva mucho pregrabado para dar ambiente, pero de verdad que lo de los dos teclados es real y necesario. “Drag Me to Hell” es de las imprescindibles, con más guturales de Pi y con Harms despojado de la túnica. Y luego presentaron al bajista Jen Majura de Equilibrium, que estaba sustituyendo al titular. Muy en segunda línea, pero encantado de estar allí.

 

 

En “I Hate People” Niklas tiró de malabares con las baquetas en una pieza que está destinada a quedarse en los futuros set lists del grupo alemán. Y en “Blood for Blood” ritmo de 8 Bits consolero, y noventero, para llevar a toda la sala al salto. Incluso jugaron a hacernos bailar el circle pit individual, algo que funcionó a medias… Y para un servidor los temas de Judas están en otra liga… “Priest” es una absoluta maravilla, y aunque en ese disco hay muchas joyas, “In the Field of Blood” es otra gran opción, bajando a tempos de balada.

 

El cansino “oé, oé oé” cayó en el siguiente parlamento antes del “I’ll Sleep When You’re Dead”, con aires de Muse. Fue de lo más oscuro de la velada para luego irse a por “On this Rock I Will Build My Church”. Chris empuñó la guitarra y hubo una entrada en falso. Son humanos… Luego presentó al grupo para atacar “In Darkness, In Light” en la que demostraron que son un grupazo capaz de jugar con todas sus esencias. Continuaron con la aplaudidísima “Loreley” (clasicazo en su haber) y después “Winter’s Dying Heart”, muy profunda y con luces verdes dominando la escena.

 

 

Habló Chris Harms sobre sus largos 17 años de trayectoria antes de “I Will Die in It”, pero es que luego jugaron con los fogonazos de luz blanca en “Doomsday Disco”. Obviamente el “Blood and Glitter” merecía una presentación alabando que billones de personas les vieran en Eurovisión (obvió que quedaron los últimos ese año), pero es que es un temazo total… y se marcaron un final extenso y musical. En “Please Break the Silence” hubo el lujo absoluto pues la vocalista de League of Distortion (que no la cantante de Dogma) subió al escenario para hacer un dueto precioso en uno de los momentazos de la noche.

 

Nos descolocaron un poco con la versión del “Cha Cha Cha”, cantada en finés. Versión de Käärijä, banda representante a la tierra de los mil lagos en 2023, pero fue una fiesta que llevó a la sala a un Wall of Death. Y me encantó especialmente cuando dijeron: “nosotros no somos una banda que no hace teatrillo para los bises, nosotros tocamos lo que hay, y punto”. Así que se despidieron con es gran canción que es “Light Can only Shine in the Darkness”… Casi dos horas de gloria de gótico alemán exquisito y certero. Deberían llenar estadios, pero de eso se dará cuenta España 10 años tarde. Somos así…

 

Deja una respuesta