Entrevista a Jorge de XTASY (Parte 2): «Si sacas un disco y no está listo para agosto, olvídate de tocar en los festivales del año siguiente»

Siguiendo con la entrevista con Jorge de Xtasy, aquí os dejamos la segunda parte.

¿Con qué discográfica estáis ahora?

Estamos con Art of Melody, que forma parte del grupo Burning Minds. Es una discográfica italiana pequeña, especializada en rock melódico. Lo que nos llamó la atención es que mucha gente que antes trabajaba en Frontiers Records se ha ido incorporando a este proyecto. Por así decirlo, es como una especie de “nueva Frontiers”.

 

Además, hay una persona clave, Elio Bordi, que lleva todo el tema de marketing —imagino que habrás contactado con él—. Nosotros teníamos claro que queríamos trabajar con él. Estaba antes en Frontiers y ahora también colabora con Art of Melody, y eso fue decisivo para nosotros. Y la verdad es que estamos muy contentos. Es la primera vez que sentimos que todo el trabajo de promoción se está haciendo realmente bien.

Y ya para terminar, una última pregunta sobre el disco. Me da la sensación de que hay un equilibrio muy interesante en la voz de Silvia: por un lado, registros más graves, pero también muy melódicos, y todo muy bien compensado. ¿Estás de acuerdo? Diría que es la primera vez que ese equilibrio está tan marcado.

Sí, totalmente. Ella trabaja mucho la modulación; no se trata de estar siempre arriba, sino de jugar con las dinámicas. Hay canciones donde la estrofa es más suave y luego el estribillo entra con mucha más fuerza.

 

Intentamos precisamente eso: dar mucha dinámica a los temas, crear expectación, ir construyendo poco a poco hasta llegar al estribillo o al estribillo final. Ahí añadimos detalles como contracantos o arreglos para que todo tenga más vida y no resulte plano o repetitivo.

 

Y ya que me comentas que habéis tocado algunos temas en directo… Iba a preguntarte si ya teníais claros ciertos “candidatos” para el setlist. Aunque, sinceramente, no me importaría un concierto en el que tocarais el disco entero de principio a fin, porque sería una pasada. Pero bueno, ¿qué temas estáis tocando ya?

Pues mira, si vienes a un concierto, te vamos a hacer feliz. Para la gira de mayo hemos preparado un setlist bastante potente: son 18 canciones, y 8 de ellas son del nuevo disco. Prácticamente tocamos todo el álbum; creo que solo se quedan fuera dos temas.

 

En los últimos conciertos que hicimos, aunque el disco aún no había salido y solo había un single, ya estábamos tocando seis canciones nuevas. Así que estamos apostando totalmente por este trabajo. De momento son ocho temas, pero quién sabe, igual acabamos tocando los diez.

 

Me parece una filosofía estupenda. Y la verdad es que no soy capaz de quedarme con un solo tema del disco. A todos les he encontrado algo especial y me han gustado mucho. ¿Tú tienes algún favorito?

Uf, ahí me pones en un compromiso… Va un poco por días. De hecho, ayer Silvia y yo íbamos en el coche con los críos, pusimos el disco y… no sé… El otro día, por ejemplo, estábamos en el coche hablando de cualquier tontería mientras sonaba una canción del disco, y le dije: “Mira, acabo de leer una crítica que decía que este tema debería haber sido el single”… y era precisamente una canción que casi descartamos.

 

Al final, en este disco tenemos ese “problema”, pero bendito problema: no sabes qué canción elegir, ni como single ni para el directo, porque todas funcionan muy bien.

 

Estoy de acuerdo contigo. Aunque todavía seáis una banda pequeña, dar el salto a Europa no es nada fácil. Tiene mucho mérito y hay que ponerlo en valor.

Totalmente. Además, cuando sales a Europa cambia mucho la dinámica: no puedes tocar solo viernes y sábado. Tienes que tocar también martes, miércoles, jueves o domingo, que son días más complicados…

 

Aquí en Pamplona, y en España en general, tampoco va tanta gente a los conciertos un martes, pero aun así siempre hay gente que apuesta por ti. Como cualquier banda, no generas la misma asistencia un martes que un sábado, pero para nosotros, poder tocar de martes a domingo por países como Bélgica, Holanda, Alemania o Francia ya es una señal de que las cosas funcionan.

 

A veces en un concierto solo hay 30 personas, y un martes con 30 personas puede sentirse como tocar un sábado: madrugar al día siguiente, dormir poco, pero la experiencia es increíble. Me gustan mucho estos conciertos porque son tan cercanos al público que la gente suele comprar mucho merch, y ves que realmente disfrutan como si estuviesen en un gran escenario, como el Madison Square Garden.

 

Nosotros nos centramos en disfrutar, independientemente del tamaño del público. En la banda hay quienes viven solo de la música, pero hay otros que no, así que sacrificamos vacaciones o cualquier otra cosa para salir a tocar. Cada concierto es una oportunidad para disfrutar al máximo.

 

¿Dónde os sentís más valorados?

Yo diría que de alguna manera me siento igual de apreciado dentro y fuera de España. Eso sí, aquí hay gente que tiende a criticar más, pero es algo que pasa con muchas bandas mientras estás en la escena underground. Lo curioso es que si hablas con otras bandas, seguro que te cuentan experiencias similares.

 

A veces, cuando estás empezando y la gente te dice que no eres capaz de salir de tu ciudad, que eres auténtico o que sois geniales, parece injusto. Pero justo en el momento en que consigues salir, ya sea por España o por Europa, esa misma gente cambia de opinión: dicen que tienes suerte pero que en realidad no eres bueno. Es algo a lo que no hay que hacer caso.

 

Yo animaría a todas las bandas que quieran crecer y darse a conocer a salir a tocar, cueste lo que cueste, porque es la forma real de ganarse fans. Las redes sociales, Spotify, YouTube y todo lo digital están muy bien, pero hay mucho de publicidad y mucho de apariencia. Nosotros también invertimos en publicidad para nuestros vídeos, claro, pero donde realmente se nota y se trabaja el crecimiento de una banda es tocando en directo.

 

Nosotros lo hemos comprobado: vamos a Suiza y puedo decir con nombre y apellidos que 50 o 60 personas van a venir a vernos. Todos compran discos, participan en pre-orders… se va creando una gran familia. Cuanto más creces, más difícil es reconocer a todos, pero aún así hemos tenido fans que nos han visto cinco o seis veces, y ahora volvemos a tocar tres conciertos en Suiza, con varios fans que nos confirmaron que estarán al menos en dos de ellos.

 

Cuando tienes fans así, te puedes permitir arriesgar y tocar en ciudades nuevas porque sabes que va a funcionar. Así es como una banda crece de verdad. Un ejemplo en España sería Angelus Apatrida, que seguro conoces…

 

Aunque Angelus Apatrida tenga un estilo totalmente diferente, fíjate en la cantidad de giras que han hecho. Me alegro un montón porque les vaya bien. Lo mismo pasa con bandas más pequeñas como nosotros; por ejemplo, nuestros amigos de Jolly Joker, de Valencia, que también están haciendo un trabajo increíble y saliendo a tocar por Bélgica, Inglaterra y otros países. A muerte con ellos también.

 

Me sorprendía un poco que, con un disco tan potente, no estéis en ningún festival de verano, si no me equivoco. He visto las fechas y parece que no.

Bueno, esperamos que sea para 2027. Esto tiene que ver con lo que comentábamos antes: por qué tarda tanto en salir un disco.

 

Si sacas un disco y no está listo para agosto, olvídate de tocar en los festivales del año siguiente. Los festivales cierran su cartel entre julio y octubre del año anterior, así que si tu disco sale tarde, todas las bandas ya están cerradas. Por eso nuestra apuesta de festivales será entrar en 2027.

 

Entrar en festivales siempre ha sido nuestra asignatura pendiente y es muy difícil. Entiendo a los promotores: tienen que ganar dinero, y la apuesta segura es traer las mismas bandas de siempre, sobre todo extranjeras, porque es lo que más demanda el público. Es una realidad que hay que aceptar.

 

Eso no quita que intentemos entrar en cada uno de los festivales, pero es complicado, muy difícil.

 

Entonces me quedaría por preguntarte sobre el Ripollet Rock, que al final es un festival muy popular. Aunque está muy asentado en Cataluña, es de alcance estatal, y le tenemos mucho cariño. Yo no pude estar, pero algunos compañeros sí, y cada año es una cita especial.

Es un festival impresionante. El año pasado estuvimos encantados; para mí es uno de los mejores festivales gratuitos de España, junto con el Zurbarán Rock. Las cifras de asistencia son increíbles, y el trato por parte de la organización es estupendo. Creemos que hicimos un muy buen concierto. De hecho, nos tocó cerrar el festival, lo cual siempre es más complicado porque mucha gente se va tarde, después de ver al cabeza de cartel.

 

Sin embargo, nos comentaron desde la organización que este año se quedó bastante más gente que en ediciones anteriores. Tras la primera espantada inicial, la gente que quedó permaneció hasta el final, lo que no siempre sucede. Creo que gustamos bastante, y además leí algunas crónicas que nos pusieron muy bien. Sería un placer repetir cuando quieran, aunque ya nos dijeron que en el Ripollet no suelen repetir, pero yo les dije que haríamos la sección.

 

Con esto, el tema de música ya estaría cerrado. Ahora te tengo que hacer cuatro preguntas que solemos hacer.

 

¿Has llorado alguna vez en un concierto? ¿Recuerdas la banda y la canción?

Sobre llorar en un concierto, la verdad es que es muy difícil que yo llore. Sí me emociono con muchas cosas y en muchas ocasiones, pero llorar de lágrima real es raro en mí.

 

Y la última pregunta: si tuvierais un presupuesto enorme para invertir en un concierto, ¿qué os gustaría hacer en el escenario con una producción brutal?

Me encantaría montar un concierto con varias bandas que han sido nuestros héroes. Imagínate: Bon Jovi tocando tres temas, Iron Maiden tres temas, Skid Row tres temas, Scorpions un par de temas… algo así como un homenaje a nuestras bandas favoritas, al estilo de lo que fue el homenaje a Freddie Mercury. Y nosotros, como cabezas de cartel, cerrando el espectáculo. Soñar es gratis, ¿no?

 

Muchísimas gracias.

Nada, muchas gracias a ti.

Deja una respuesta