Airbourne + Asomvel
Sala Razzmatazz Barcelona
24 de marzo de 2026
Redacción por Jordi Tàrrega
Fotografías por Irene Kilminster
Lo han conseguido, ya son cabezas de cartel de grandes festivales y han colgado el cartelito de no hay entradas en sus tres fechas españolas. Los australes se destapan como los herederos directos de AC/DC y de Rose Tattoo, cosa que les honra, pues está ya más que claro que les tomarán el relevo a las leyendas cuando estas dejen de existir. Obviamente su disco debut es una barbaridad, pero cada vez que tocan van dando cancha a sus muchos trabajos demostrando que hay composiciones que pueden competir con los himnos con los que les vimos nacer.
El único pero a lo que fue el conciertazo (de ambas agrupaciones) fue la incomodidad que siempre te da Razz cuando se llena hasta los topes, pero verles en sala, de cerca, y con todos su montaje, hizo que la gente lo diera todo y participase entregada a un rock de estadio atemporal por el que vale la pena dejar sudor, empujones y euforia desatada. Antes estuvieron los Asomvel, banda inglesa y que me pareció absolutamente ideal para telonear a los inmensos Airbourne.

Asomvel demuestran lo que tiene que hacer un telonero antes del grupo principal
Este cuarteto es el híbrido perfecto entre Motörhead y Bullet, con la voz raspada de Ralph Robinson y llegando a asombrar ya desde la inicial “King of the World”. Suenan crudos, reales, con un punto de retro rock y con mucha movilidad e imagen que hizo que “Born to Rock ‘n’ Roll” fuera una fiesta absoluta. En ese momento el lleno de la sala era muy cómodo y los disfrutamos de verdad. Las torres de Marshalls estaban presentes a pesar de ser un elemento de la banda principal, pero en “If It’s too Loud, You’re too Old” pudimos ver ese enorme telón con ese logo tan de época.
Llevan peleando desde 1993 y se ganaron a la sala, especialmente si se marcan un “Born to Raise Hell” de Motörhead en homenaje al caído Phil Campbell. Nos dejamos la voz en un espectacular juego de luces constante y para nada sonaron a banda que cumple, estos se dejan la piel en cortes como “Outside the Law” o “Set the World on Fire. El grupo tira de coros reales, muy funcionales, pero auténticos, y de verdad que transmiten. La voz de su líder es muy personal y les da esa identidad propia en piezas del calibre de “Luck Is for Losers”. Y sí, el cansino “oee, oee oee” es algo con lo que juegan: 100% Spain.
“Take You to Hell”, absolutamente Motörhead, bajo luces azuláceas y gran fin de fiesta con uno de sus últimos singles: “Light ‘Em Up”. Yo valoro los teloneros pensando en si me compraría un disco de ellos y de si vienen en solitario, iría a verles… Y sí, de verdad que me toca dar el afirmativo en las dos premisas. Son una fiesta, tocan de memoria, visten para matar y consiguieron que la sala les adorase.

Airbourne son el relevo…
De los australianos puedo decir que les vi nacer… Era mi décima experiencia con ellos en vivo y puedo quejarme de varias cosas que siguen estando en sus directos. Nunca hay diferencia alguna entre un show de directo y uno de sala, y eso es bueno… y malo a la vez. Lo que sí toca decir es que amenizaron como pocos la espera tirando de clásicos que la gente cantó antes de su descarga. Los juegos de luces fueron rotundos y nunca les recuerdo un concierto malo. Y la música de Terminator, después de un “Ace of Spades”, nos puso a todos expectantes para algo muy grande…
Asaltaron los cielos al ritmo de “Gutsy”, sonando a gloria y con su descamisado líder Joel O’Keefe tirando de la nave con maestría. Su público no es precisamente el típico que va a los conciertos metaleros, pero nos desvivimos con “Too Mucho too Young too Fast”, tema emblema de su primera maravilla Runnin’ Wild. Coros reales, actitud absoluta y posturitas para que los fotógrafos captaran fotazas. Cuando terminaban los temas había los fogonazos de esas torres de luz blanca. La gente saltó y el enorme logo de la banda estaba colgado, con la batería de Ryan elevada en una plataforma.

Curiosamente fue el disco Black Dog Barking el que vertebró el set con canciones como “Cradle to the Grave”, bajo luces verdes, o “Hungry”, adornada con luces amarillas. El grupo funciona como un reloj y el hermanísimo tiene una pegada total a la vez que Justin Street comanda el grupo al bajo. Joel hizo parlamentos breves y la cosa iba rápida y muy directa para algarabía de los presentes. “Back in the Game” es puro AC/DC y la voz de su vocalista es inmensa. De verdad que no falla un tono y la agresividad que transmiten es absoluta.
“Raise the Flag” siempre ha sido mi canción favorita del No Guts, No Glory, así que celebro que se esté quedando fija en los repertorios. Y aquí vino el show total de la bajada al público de Joel sobre hombros, paseíllo entre el público y la explosión de la lata de cerveza. Es realmente un truco muy barato, pero ya es icónico. El grupo mantuvo el tempo, con esa letra cargada de tópicos, y sí, fue el momentazo de la noche. Curiosamente hubo la sorpresa de que optasen por el “Cheap Wine & Cheaper Women”. Temazo no apto para la generación woke, pero muy divertida y cantada.

“Alive after Death” es mandanga de la nueva y les funcionó especialmente para volver al cansino “oeee, oeee, oeee”… Pero cuando demuestra el grupo demuestra su legado y valía es con temazos como “Breakin’ Outta Hell”. Todo el pescado vendido para ese mar de gente que intentaba moverse en esa masa de músculos y huesos que dio paso a “Diamond in the Rough”. Los tempos de los hermanos Young están allí, pero ellos le dan ese punto de personalidad… Y no sacaron la sirena antiaérea, pero el “Live It Up” hizo acto de presencia con luces rojas y con el esperado lanzamiento de birras al público. Afortunadamente no lo alargaron, que en conciertos de festival pueden estar hasta 20 minutos así…
Hubo un par de bises capitaneados por “Ready to Rock”. Y es que la gente se lo veía venir, y ya cuando estaban entre bastidores se empezó a cantar ese riff inmortal, luego salieron a degüello: TEMAZO. Por temazos como este les amamos, pero estaba claro que el fin de fiesta lo marcaba la inmortal “Runnin’ Wild”, y así fue. Mar arbolada de móviles para grabar semejante pieza y perfecta despedida a lo que fue un concierto para enmarcar, aunque muy apretujado. Es su mejor canción, y de largo…

El doble concierto de Asmovel y Airbourne fue para enmarcar. Electricidad pura a manos de unos músicos excepcionales que demostraron hambre y agallas. El tema es que Barcelona necesita una sala un poco mayor que Razz para poder vivir y disfrutar de la música y el directo sin necesidad de comerte los sobacos de los ultramotivados. Tampoco ayudaron los comentarios de separados/solteros con ganas de ser fuckers y que se dedicaron a charlar sobre conquistas mientras la música sonaba. Y es que no hay diferencia entre un show de sala y uno de festival por parte de Airbourne, cosa que se deberían hacer mirar. Pero, en definitiva, es de los mejores conciertos (en sala) que les hemos visto. Punto pelota…

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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