Whisky Caravan vuelve a levantar polvo —y cejas— con “El Predicador”, su nuevo single y videoclip, tercer adelanto del álbum que la banda publicará a comienzos de 2026. Un paso más en el camino de un grupo que siempre ha preferido caminar por el filo antes que acomodarse en terreno seguro.
El tema llega acompañado de un videoclip tan excesivo como intencionado, dirigido por Adriano Giotti, que bebe sin pudor del imaginario de Rob Zombie, Robert Rodríguez y del mejor cine de culto de serie B. El resultado es una misa maldita donde nada es sagrado: un predicador carismático, una liturgia torcida y una banda de rock que actúa como banda sonora del apocalipsis particular que se desarrolla ante nuestros ojos. Sudor, polvo, luces rojas y una sensación constante de que algo va a estallar… y probablemente lo haga.
Musicalmente, “El Predicador” refuerza el ADN de Whisky Caravan: rock crudo, directo, con músculo, pero también con un trasfondo narrativo cada vez más trabajado. La canción se construye sobre riffs sólidos y una interpretación vocal que alterna entre la rabia contenida y la confesión casi íntima, como si el sermón se dirigiera tanto al oyente como al propio narrador.
En lo lírico, el tema aborda una cuestión tan antigua como incómoda: la necesidad humana de buscar respuestas en lo alto, de pedir señales, de confiar en que alguien —o algo— escucha al otro lado. Pero “El Predicador” no ofrece consuelo fácil. Habla del vacío que devuelve la mirada cuando no hay respuesta, del autoengaño como refugio y de la fe entendida no solo como creencia religiosa, sino como mecanismo de supervivencia.
Con este nuevo adelanto, Whisky Caravan no solo calienta motores para su próximo disco, sino que deja claro que su discurso sigue creciendo en ambición y profundidad. Si esto es solo el tercer capítulo, el sermón completo promete ser, como mínimo, incómodo… y muy ruidoso.

Mi nombre es Irene, y todo el mundo me conoce por mi apellido Kilmister adquirido por el que ha sido y será mi mayor ídolo en esta vida. Lo cierto es que yo empecé en esto de la fotografía sin pensarlo mucho. Era la típica amiga de la cámara, pero de que me quise dar cuenta me propusieron entrar a colaborar en un medio profesional en 2017 y desde ahí he pasado de ser esa amiga de la cámara a evolucionar y coinvertirme en lo que conocéis ahora.
Apasionada de la música en todos sus géneros y amante de la lectura y los conciertos, aunque mi verdadera profesión no tenga nada que ver con todo esto.
Descubre más desde Stairway to Rock
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




