Cine Rockero: Your Vice Is a Locked Room and Only I Have the Key

Your Vice Is a Locked Room and Only I Have the Key

Año: 1972

Director: Sergio Martino

Productora: Lea Production srl (Italia)

De lejos el título más largo de esta lista, Il tuo vizio è una stanza chiusa e solo io ne ho la chiave es una adaptación muy libre del relato The Black Cat (1843) del legendario Edgar Allan Poe. Su nombre hace referencia al giallo anterior de Martino de 1971 The Strange Vice of Mrs. Wardh, donde la actriz protagonista que encarna Edwige Fenech recibe una perturbadora nota similar.

 

La llamada «trilogía del deseo y la paranoia» es completada por All the Colors of the Dark de 1972, que ya vi con anterioridad junto a su Torso (1973). La historia nos habla del alcohólico y manipulador escritor Oliviero Rouvigny (Luigi Pistilli se hace odiar), quien vive aislado en una villa de Teolo en Padua. Allí vive junto a su esposa Irina (Anita Strindberg) y su sirvienta Brenda (Angela La Vorgna), a quienes abusa y humilla a su antojo, incluso frente a la presencia de hippies locales con quien organiza libidinosas fiestas.

 

La joven amante de Oliviero, que iba a encontrase con él a las afueras, así como la criada del matrimonio, son asesinadas por un homicida desconocido que usa un corquete propio de la vendimia. Pese a desconfiar de su culpabilidad, Irina decide encubrir a su marido y le ayuda a esconder el cadáver de la mucama en una pared de su bodega.

Sergio Martino: violencia sexual con tintes de Poe

Al día siguiente, van a recoger en la estación de tren a la sobrina del novelista, Floriana (la mencionada Fenech, quien se llevaba fatal en realidad con la sueca Anita), que pretende utilizar su magnetismo sexual para llevarse parte de la herencia: la joyería de Esther, la castrense actriz madre del protagonista, a quien pertenecía el inquietante gato negro llamado Satan.

 

Al contrario de la mayoría de obras del subgénero, el protagonista masculino es agresivo y amoral, para nada carismático. Por tanto, es una obra difícil de digerir. Si algo no me termina de cuadrar mucho es el atribuirle varios de los asesinatos a Bartello (Marco Mariani), el propietario de la librería donde trabajaba la amante de Oliviero, quien había escapado de un psiquiátrico para inventarse una nueva identidad.

 

El plot twist final, aunque algo predecible, está bien hilado y es interesante. Se rodó en una villa abandonada de Vicenza y, el gato que aparece fue muy complicado de adiestrar. En cuanto a los paralelismos con la obra de Poe: a ambos gatos se les quita uno de los ojos, si bien aquí no es atacado por el protagonista; el marido es alcohólico y violento hacia su mujer; el gato azabache como símbolo de la culpa, que acaba delatando los crímenes, al descubrir con su maullido el cuerpo sepultado en la pared.

 

Como curiosidad, se trata de uno de los gialli favorito de Tarantino, por lo retorcido del guion. La escena de la mecanografía, donde se repite en bucle la palabra «Vendetta», recuerda inevitablemente a la posterior novela The Shining (1977) de Stephen King.

 


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta