Un día en la vida de Clarita
Editorial: Alfaguara
Año de publicación: 2026
Curioso relato corto que ha publicado recientemente Rosa Montero y es que además es un tipo de narrativa al que no estaba acostumbrado con Rosa Montero. No sé qué les está pasando a nuestras autoras favoritas que últimamente les da por transgredir y salirse de la norma y empezar a escribir sobre temáticas o estilos muy diferentes a lo que nos tienen acostumbrados. Algo así pasa también con Julia Navarro que le ha dado por innovar también y de cuya nueva novela espero traeros la reseña pronto.
Un día en la vida de Clarita es una novela breve, en libro electrónico no llega a las 100 páginas y en su formato físico alcanza las 144, que se lee en algo más de una tarde y en el cual nos presenta a una mujer de avanzada que está a punto de jubilarse y digamos que ha pasado por la vida de puntillas.
Con una personalidad maniática, cercana al trastorno obsesivo compulsivo y un nivel de detalle y obsesión que roza lo imposible pero que entiendo que algunas personas puedan llegar a alcanzar, Clarita ha tenido una vida mediocre trabajando para un gran banco en una de las zonas ricas de Madrid y por fin el día de nuestra novela se jubila. Nos presentan este momento como una liberación pues ha sufrido el acoso, las burlas y los feos de sus compañeros durante más de 30 años.
Pero durante el día de su jubilación se suceden una serie de acontecimientos fuera de lo habitual y nuestra protagonista se convierte en la heroína de la historia, donde nos damos cuenta que su TOC tenía varios puntos fuertes y es que se conoce su edificio al dedillo y todo eso le llevará a salir airosa de unos cuantos infortunios.
Tal vez se me ha quedado algo descolorida esta novela corta pero también esperaba otro tipo de narrativa que me gusta más de Rosa. Aún así admito que la he disfrutado y que a veces está bien salir de la zona de confort y es una lectura amena, entretenida y liviana.
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.
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