Cine Rockero: The Red Queen Kills Seven Times

The Red Queen Kills Seven Times (1972)

Director: Emilio Miraglia

Productora: Phoenix Cinematografica, Romano Film G.M.B.H. y Traian Boeru

Año de estreno: 1972

Última película dirigida por Miraglia y su segundo giallo tras The Night Evelyn Came Out of the Grave (1971). Su trama tiene evidentes elementos de terror gótico, ya que nos ubicamos en un vetusto castillo, donde las dos hermanas Kitty (genial Barbara Bouchet) y Evelin (no desvelaré qué actriz, al ser parte del pastel) están constantemente peleándose desde niñas.

 

Su abuelo Tobías (Rudolf Schündler) les explica que, cada cien años, se repite una maldición familiar: dos hermanas, la Reina Roja y la Reina Negra, se odiaban. Por celos, la negra mató a la roja y, un año después, esta resucitó cual caperucita para asesinar a siete personas, siendo la última su propia hermana.

 

Años más tarde, accidentalmente Kitty termina matando a Evelin en una disputa al lado del río, hecho que decide encubrir su prima Franziska (icónica Marina Malfatti, otra habitual del terror italiano) y se inventa que se fue a vivir a Estados Unidos para evitar el escándalo nobiliario.

Emilio Miraglia: maldiciones familiares y muertes burguesas

Años más tarde, su abuelo muere de un ataque al corazón como se previera la maldición, además de que empiezan a producirse los asesinatos por parte de una figura roja encapuchada (ese detalle me recordó en cierta manera al final del clásico Don’t Look Now de 1973, de Nicolas Roeg).

 

Barbara Bouchet ya había aparecido en Don’t Torture a Duckling (entre otros gialli), aunque con un personaje mucho más atrevido. Aquí sus ojos temerosos son el reflejo de su fragilidad.

 

Hay varios personajes femeninos con peinado y apariencia similar, por lo que es fácil confundirse. En cuanto a los papeles masculinos es muy importante el de Ugo Pagliai como Martin Hoffmann: jefe de la empresa, además de marido de una mujer internada en un manicomio y amante de Kitty.

 

Cabe mencionar también a Fabrizio Moresco como Peter, el ex novio yonkie de Evelin, quien asimismo aparece inquietante en Death Walks at Midnight. Así como curiosidad, sobre la cama de Kitty hay colgado un cuadro del barcelonés Joan Miró. La banda sonora de Bruno Nicolai es preciosa.

 


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta