Kavadar – I just Want to Be a Sound

70/100

 16 de mayo de 2025

 Clouds Hill Recordings

Kadavar ha ido evolucionando y poco queda de esos brutos mostachudos en formato trío que nos dejaron boquiabiertos con sus cuatro primeros discos. For the Dead Travel Fast ya fue un importante cambio de sonido y apuntaba todo en una dirección clara mucho más accesible, melódica y con reminiscencias de Ghost y otras bandas de retro rock. Pero es que I just Want to Be a Sound va a dejar a mucha gente descolocada e incluso cabreará a sus más veteranos fans. Psicodelia, Pink Floyd, el fuzz de King Gizzard and the Lizard Wizard y sintentizadores y teclados es de lo que va esto. Para bien… o para mal.

 

“I just Want to Be a Sound” es el tema decidido para abrir fuego y demostrar que la metamorfosis es completa. Ya no hay gusanos doom y ahora hay mariposas voladoras de colores. De verdad que la canción puede llegar a desesperarte si piensas de dónde viene el grupo, pero… es una tonada feliz y positivista con aires hippies y psicodélicos que tiene su gracia. También es de lo más destacado del disco, con una influencia de Temples que tira de espalda. Aires oscuros y fuzz en “Hystera”, que innegablemente queda ligada al estilo Ghost con muy buenas maneras, especialmente en el estribillo y esa bajada de teclado tan bien escogida. Posiblemente lo mejor de esa obra arriesgada.

 

Densidad y aires oníricos en “Regeneration”, dominada por los ambientes hindúes y atmósferas Hawkwind proporcionadas por los loops y teclados de Jascha Kreft, el nuevo miembro que parece que todo gira a su alrededor. El medio tiempo onírico que es “Let Me Be a Shadow” tiene mucho gancho, y en él se le puede notar una volutad de intentar buscar una personalidad dentro del nuevo estilo. La voz de Lupus convence en una pieza especialmente oscura. Esas baterías de Tiger tan tratadas le dan un aire tecnológico a todo. Y ese final abrupto con desenlace orquestdo en sintetizador, es muy original.

 

La voz del vocalista flota en el ambiente etéreo de “Sunday Mornings”. Estaríamos hablando de lo más cercano a una balada, aunque el desarrollo la lleva hacia un doom muy pesado con momento jam psicodélica. Lasers y ritmos tribales hacen que todo entre en un trance trascendental y creciente, con platos muy opacos de batería.Contrasta todo con el rock más básico de “Scar on My Guitar”, que posee un inicio propio de The Killers, una línea vocal muy Beatles y un estribillo muy Temples. Pero en esta mezcla, de verdad que la resultante de todo sería King Gizzard and the Lizard Wizard. De lo más destacable, pero la pregunta es si queremos esto de Kadavar

 

“Strange Thoughts” es psicodelia pura con maracas. Un sueño lisérgico en el que se nota el bajo de Dragon. Hay un solo de sintetizador, como atrompicado, flotando en una nube de felicidad y luces de colores. “Truth” es de esos temas que quedan especialmente lejos de los primeros trabajos de Kadavar y que pueden llegar a desesperar. El pop es una realidad más allá de las influencias 70eras y los efluvios psicodélicos. Y la potencia y pegada que era santo y seña del grupo en general y de “TigerBartelt en particular, ahora es una caja sampleada y poco más.

 

 

Y obviamente en este estilo cabía esperar un ejercicio próximo a Pink Floyd, y este llega en la sideral “Star”. Se acerca a las grandes composiciones del grupo inglés con mucha gracia y mimo. El tempo es de órbita espacial, presente bajo y una línea vocal acompañada por el golpeo en la campanilla del ride de Bartelt. Termina el disco con muy buenos términos de la mano de la inspirada “Until the End”. Es intensa, con una preciosa línea vocal por parte de CristophLupus” y con algo más de contundencia que la mayoría de las del disco. Hay un pasaje muy prog, que me ha recordado incluso a Asfalto… Un botón de muestra de lo que ha llegado a cambiar el grupo.

 

El mismo final del disco es un caos buscado y da una sensación de descontrol. Simboliza un poco todo lo que es I just Want to Be a Sound y sus nuevas incursiones estilísticas. La metamorfosis está hecha y hay ganas de ver este material en directo que va a convivir con clásicos como “Die Baby Die” o “Come Back Life”. Veremos si van a adaptar esas canciones a lo que hacen ahora o si van a mantener la crudeza, visceralidad y el primitivismo de esas composiciones tal y como fueron creadas. Siempre vi a Kadavar como una banda a ser muy grande… con este disco lo veo menos.

 


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.