H.E.A.T + Hitten
Sala Capitol, Santiago de Compostela
7 de marzo de 2026
Redacción: Maca Bass
Fotografía: Rubén Galicia en Concierto
La noche prometía una velada de hard rock y heavy metal en su vertiente melódica con una de las paradas del Iberian tour de los suecos H.E.A.T, unos de los exponentes de más alto nivel en el estilo en estos momentos en Europa, acompañados de los murcianos Hitten, una banda con 5 discos a sus espaldas y una trayectoria creciente tanto en popularidad como en calidad desde el heavy metal clásico más puro de sus inicios hasta un giro algo más melódico en sus últimos trabajos.
Semanas antes se notaba en las redes un importante interés y la comunidad gallega del rock y el metal respondió con creces en una sala Capitol de Santiago de Compostela, la mejor y más grande de Galicia, llena a rebosar. Por allí los de siempre y muchos más, lo que indica el tirón de las bandas.
Comenzó sobre las 20:00 Hitten con una calidad y actitud más que destacables, al nivel de cualquier banda grande, aunque con un sonido al inicio algo justo que mejoraría con el transcurso del concierto. Salieron a comerse el escenario y a demostrar que las bandas nacionales no tienen nada que envidiar a las extranjeras, descargando casi del tirón «While Passion Lasts», «Mr Know It All» y «Bloood From a Stone», los tres pertenecientes a su último trabajo While Passion Lasts.
En el tercer tema el guitarrista Johnny Lorca sufrió un percance, una caída aparentemente aparatosa que lo obligó a parar de tocar un rato mientras la banda defendía profesionalmente el tema, obligándole a cambiar de guitarra y enganchar en mitad de su solo. Un problema?, NO, una oportunidad para demostrar que la máquina no hay quien la pare. Ovación del público a su regreso en apoyo y reconocimiento a su reincorporación, haciendo crecer el tema más si cabe.
El concierto fue in crescendo con temas de sus anteriores trabajos como «Eyes Never Lie» de su Triumph & Tragedy o «Twist of Fate» del disco homónimo, hasta un pequeño parón de descanso, rellenado con un pequeño solo de batería que dio paso a un tema instrumental en el que se produce algo que ya es un clásico de la banda, el duelo de guitarristas entre el público, solos doblados y juegos con el respetable a pie de foso, allí donde están los fans y que nunca deja indiferente a nadie. A la banda le sobra calidad y técnica, eso es indiscutible.
Para terminar, y en medio de una nieblina acumulada por las máquinas de humo, interacción con el público colaborando en el estribillo del tema «In the Heat of the Night» y acabando un concierto de unos 40 minutos que supo a poco, que abrió bocas de mucha gente que no conocía a la banda y que demuestra que una banda nacional puede hacer heavy metal de los 80 en el siglo XXI, gustar tanto a nostálgicos como a nuevas generaciones, y defender un sonido y una imagen clara para gusto de los más puristas.
Tras el parón de cambio de banda el escenario se prepara para la banda principal, H.E.A.T con el atrezzo habitual de la gira de su último trabajo Welcome to the Future y con una disposición algo distinta a la clásica, mostrando la batería al fondo y a un lado, el teclado al otro y en medio una bola hinchable simulando un ojo futurista.
No os descubro nada nuevo si digo que H.E.A.T son actualmente una de las bandas más importantes en su estilo, practicando un hard rock melódico de corte europeo con muchísima influencia de los 80 pero con un sonido actual, abalados por casi 20 años de carrera, 12 trabajos entre LPs, EPs y directos, y con nada que enviar a la mayoría de las bandas clásicas del género en la época dorada del mismo. Juventud, actitud, energía y sobre todo, grandísimos temas que levantarían a un muerto.
De fondo suena «The Heat Is On» de Glenn Frey, algo ya nos están avisando y ya nos manda de una patada al sentimiento de los 80, de donde ya no podremos escapar durante un rato. Breve intro, la banda se va posicionando entre la ovación del público y arranca la intro de teclado de «Disaster», tema que abre su último trabajo, el público se viene arriba y todo explota con Kenny Leckremo entrando a matar.
Él es cantante original de la banda, estuvo ausente unos años en favor de Erik Gronwall (otra bestia parada), pero ha retornado en los últimos dos discos con una fuerza inusual. ¿Os imagináis al Bruce Dickinson joven de los 80 pero ahora? Pues eso es este hombre, vocalmente increíble, energía desbordante y, sospechosamente, una indumentaria y manera de estar realmente similar. Pues a eso ahora le sumas la base rítmica simple pero potente de Don Crash y Jimmy Jay, el guitarrista Dave Dalone tanto rítmico con feeling como solista virtuoso, Jona Tee con unos teclados a veces de apoyo y a veces principales disparando sonidos synthes totalmente retro 80s, todos haciendo coros y todo en su justo lugar y medida. ¿Qué resulta? Una bandaza en directo.
Desde el principio ya todo fue un sin vivir de temazos sin descanso, estribillos grandiosos que todo el mundo recuerda salpicados de pequeños parones entre temas para comunicarse con el público de una manera muy cordial y simpática, incluso con pinitos en español para hacer el tono más ameno. Quien escribe esto y siendo super fan de la banda, los he visto unas cuantas veces con todas las formaciones y he decir que en mi opinión no fue su mejor concierto, se nota que no están girando de continuo, aún así el concierto fue top y para quien fuese su primera vez tuvo que ser alucinante, o así al menos se comentaba entre los primerizos.
Por no detallar cada tema, en orden de temas se fueron sucediendo los siguientes abarcando e intercalando temas de prácticamente todos los discos de la banda. «Rock Your Body», «Dangerous Ground», «Hollywood», «Rise», «Nationwide», «Losing Game», relajando un poco con «Set Me On Fire», «Beg Beg Beg» con interludio y guiño a «War Pigs» de Black Sabbath, y solo de batería para descanso de algunos y lucimiento de Don Crash a la batería, además de su ya habitual retirada de camiseta para alegría algunxs presentes.
Desde luego no se andan con tonterías, son inteligentes en la composición y en el show escogen los temas más comerciales (si es que tienen alguno que lo es menos) para que el concierto se mantenga todo el rato arriba, sobre temas top muy cantables que no se desenganchan de la gente. Ellos mantienen el nivel y la actitud altísima durante todo el concierto y a nivel ejecución y presencia son impecables.
Y comienza a rodar la recta final con «Back To The Rhythm», «Running To You», el super hit «Living On The Run», vuelta a los inicios con «1000 Miles» y para acabar con «One By One» y su habitual final «A Shot At Redemption».
No se le puede pedir mucho más a una banda, realmente el nivel altísimo, ellos y la música aunque quizá no tanto el sonido, un poco contenido en la sala. 1 hora y cuarto supo a poco, todo del tirón sin grandes pausas ni bises, se hubiera agradecido un descanso y unos bises para rellenar 15 minutos más y quizá alguna balada tipo «Cry» o algún tema menos habitual, pero son solo opiniones.
La expectación fue recompensada y cada para su casa con esa sensación de haber visto algo de altísima calidad. Que se repita muchas veces.
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