Entrevista Paul Gilbert (Parte 2): ‘¿Si es el final de Mr.Big? Sí, definitivamente’

Seguimos charlando con ese excepcional guitarrista llamado Paul Gilbert, uno de esos personajes atómicos que resultan impredecibles y que el calificativo de genio-loco tan bien les sienta. Entrevistarle es toda una experiencia en la que se disfruta, y Yolanda y Jordi le aprietan ara saber el futuro de Mr. Big y si habrá nueva música de Racer X. ¡E increíblemente aquí hay una buena noticia y una mala!

 

Cuando eras joven querías ser batería, luego cantante y finalmente guitarrista. ¿Es verdad?

Creo que no necesariamente en ese orden. Primero quise ser cantante, luego guitarrista y después batería. Y al final, después de probarlo todo, me di cuenta de que la guitarra era probablemente mi mejor instrumento. Pero creo que con la batería es con lo que más me divierto; siempre tengo un kit montado y es cuando estoy más feliz, porque no puedes tocar una nota equivocada, ya sabes, es como cada nota es una buena nota y, ya sabes, con la guitarra es más fácil equivocarse, pero la he practicado lo suficiente como para que normalmente me salga bien.

 

Y luego la voz uno se siente genial porque el instrumento eres tú mismo, tu cuerpo resuena y además puedes cantar al instante lo que escuchas en tu cabeza. Así que todas esas cosas tienen sus puntos positivos.

 

Nosotros somos de España, así que la última vez que te vimos en el escenario fue con Mr. Big en Barcelona, y luego la banda decidió parar, terminar su carrera. La pregunta es: ¿es una despedida definitiva?

Ah, ¿si es el final de Mr. Big? Sí, definitivamente, definitivamente.

 

¿Seguro? Seguro. Porque hay muchas bandas que…

Puede que toque un par de canciones de Mr. Big en mis conciertos, eso sí. Ya sea tocando las partes vocales de Eric con la guitarra o cambiando la tonalidad para mí, todavía puede que toque esas canciones de vez en cuando.

 

Pero qué banda tan increíble erais: los músicos, la calidad humana… creo que Mr. Big es una banda muy especial. En fin, que hay muchas bandas que “terminan su carrera”, pero luego vuelven con un disco. Y hablando de discos de retorno, creo que este álbum What If… es increíble. ¿Cuál es tu opinión sobre ese álbum?

Me encanta ese disco. Recuerdo trabajar con el productor Kevin Shirley y fue una de mis mejores experiencias grabando en directo en el estudio, porque Kevin insistía mucho en que tenía que ser así, en vivo. Pero aún no he entendido bien la pregunta.

 

No, solo preguntaba si fue especial para ti porque supuso un regreso.

Sí, sí, me encantó hacer ese disco. Me enseñó mucho sobre no preocuparme tanto por que todo fuera perfecto. Siempre tengo un recuerdo: Kevin Shirley, el productor, me dijo que quería que hiciera una armonía de guitarra al estilo Brian May en una de las canciones. No recuerdo cuál era, pero me dijo: “trabájalo y luego lo grabamos”. Así que apunté las notas, más o menos como lo recordaba, y dije: “vale, voy a probar”. Lo grabé y él dijo: “ok, ya está”. Y yo le dije: “no, no, eso solo era para ver si funcionaba, quiero tocarlo de verdad, hacerlo bien”. Y él me respondió: “no, así suena mejor”.

 

Yo le decía: “sí, pero hay un par de cosas que puedo tocar mejor”, y él dijo: “no”. Y se quedó con esa primera toma. Y creo que fue una buena decisión, porque tenía algo más natural, como que no me estaba preocupando, simplemente estaba tocándolo para disfrutarlo y comprobar cómo sonaba, con una mentalidad muy distinta. Y él siempre buscaba eso, ese estado más relajado, en lugar de pensar: “vale, ahora voy a tocarlo perfecto”. Aprendí mucho de esa experiencia.

 

Cuando grabas un álbum, ¿hay espacio para la improvisación en tus discos? Me refiero a si hay espacio para improvisar, por ejemplo, piensas un solo y lo tocas en ese momento y luego lo incluyes en la versión final, o si lo grabas tres o cuatro veces.

Es un poco de las dos cosas, depende de la canción. Pero hay algo en lo que no soy muy bueno y me gustaría mejorar: escribir canciones que tengan una sección larga donde se pueda improvisar. Cuando era niño no me gustaba escuchar eso; oía una canción en la radio, como “Light My Fire” de The Doors, que tiene un solo largo, y de pequeño me aburría, pensaba: “¿cuándo vuelve a cantar?” Y aunque me encanta tocar solos de guitarra, como fan siempre me han gustado los solos cortos.

 

Si escuchas a Van Halen, los solos de Eddie suelen ser muy breves, y eso me encanta. Pero con el tiempo he ido cambiando y ahora sí me gustan los solos largos, los escucho y los disfruto. Un ejemplo del comienzo de eso es una canción del nuevo álbum llamada “Showing Not Yourself Glad at the Misfortune of Another”: al final de esa canción, si quiero, puedo alargarla mucho en directo y hacer una versión larga improvisando a lo loco. En el estudio todavía soy un poco cuidadoso con eso, porque pienso: no quiero aburrir al público, así que intento mantenerlo relativamente corto para el disco. Pero en directo creo que sí me permitiré alargarlo un poco más.

 

Oye, quiero hablar de ese momento icónico en “Daddy, Brother, Lover, Little Boy” de Mr. Big, cuando tocabas la guitarra con el taladro eléctrico al que le habíais puesto púas. ¿Recuerdas quién fue el que dijo: “vamos a hacer esto”?

Bueno, lo de tocar la guitarra con el taladro empezó en Racer X, antes incluso de estar en Mr. Big. En aquel momento solo intentábamos pensar en cualquier cosa que hiciera el show más interesante. Ya fuera llevar pantalones rosas, tener un pelo enorme o amplificadores gigantes, todo era algo visual para mantener al público enganchado…

 

La gente que venía a vernos, porque cada vez que salía una crítica en una revista no decían: “Oh, Racer X, tocan muy rápido y hacen solos planos”, no; siempre era: “los solos son muy rápidos”. Eso era lo que todo el mundo destacaba. Así que, en cierto modo, quise llevar esa idea al extremo y volverme loco con ella. Pensé: poner púas en un taladro es llevar la idea del solo rápido y llevarla a lo ridículo.

 

Pero es icónico, creo que la gente recuerda ese truco.

Sí, siempre hace sonreír a la gente. Cada vez que lo hago en el escenario puedo ver a todo el público sonriendo.

 

Vale, es momento de hablar de Racer X. Supongo que sería absolutamente imposible un regreso.

Oh, quizá no… De hecho, en la gira que estoy preparando ahora, Jeff Martin será el batería. Quería llevar a Nick, porque ha tocado en el disco, pero estaba ocupado con cosas de su empresa de baterías. Así que vendrá Jeff y seguimos siendo grandes amigos. Y no sé, a lo mejor mientras estemos de gira, si estamos en el autobús sin nada que hacer, quizá escribamos una canción de Racer X.

 

He visto que en tus últimos conciertos tocas versiones de Led Zeppelin en tus directos. Me preguntaba, si hiciste un álbum con canciones de Dio, ¿por qué no uno de Led Zeppelin?

Bueno, he estado haciendo un medley de Led Zeppelin en algunos de mis conciertos. Es una locura: dura más de media hora con todas esas canciones de Led Zeppelin. Y en realidad canto gran parte, pero cuando llegamos a las canciones realmente altas, por ejemplo “Rock and Roll”, esas voces son tan agudas que toco todas esas partes con la guitarra. Así que sí, eso es posible. Pero no lo sé, tendré que pensarlo cuando llegue el momento. Hay tantos cantantes… y cuando pienso en tocar voces con la guitarra, siempre pienso en los cantantes de voz más alta, porque son los que no puedo reproducir con mi propia voz.

 

Así que pienso, por ejemplo, en TNT, con Tony Harnell, una voz increíblemente aguda que funciona genial en la guitarra. O Boston, con Brad Delp, esas voces súper altas, o Heart…ya sabes, con Anne Wilson, o por supuesto Steven Tyler. Esas canciones… y he hecho algunas de ellas en mis conciertos; recuerdo que hice una versión instrumental de “Barracuda” de Heart, “Last Child” de Aerosmith, y en mi álbum Stone Pushing Uphill Man hice “Back in the Saddle” de Aerosmith.

 

Hay una canción que sueles tocar en directo: “A Whiter Shade of Pale”. ¿Por qué Procol Harum?

Es una canción increíble. Y, de hecho, en la última gira de Mr. Big la poníamos como música de salida: en cuanto terminaba el concierto, sonaba “A Whiter Shade of Pale” por la megafonía. Así que tengo una conexión emocional con ella, como si fuera el sonido del final de Mr. Big. Y además me encanta la versión que hicieron Sammy Hagar y Neal Schon, creo que en los 80, fue fantástica, así que también pensaba en esa versión.

 

Me encanta esa canción, creo que tiene algo mágico. Bueno, para terminar, vamos con nuestras tres preguntas clásicas. ¿Recuerdas el primer álbum que compraste con tu propio dinero?

Oh… guau, esperad que os lo traigo… el Crazy Horses de The Osmonds.

 

No los conozco. ¿Tú los conoces, Jordi? —No, pero creo que es la primera vez que hago esta pregunta y el entrevistado muestra el álbum. Entonces, ¿qué importancia tuvo ese disco para ti?

Bueno, ellos salían en la televisión y, de nuevo, cuando eres un niño eso es una influencia… Hoy en día los chavales tienen YouTube y pueden ver cualquier cosa, pero cuando yo era pequeño ver una banda de rock en la tele era muy raro. Y The Osmonds incluso tenían una serie de dibujos animados, así que cada sábado por la mañana podía ver a los Osmonds en versión animada tocando una canción y veía guitarras eléctricas. Y de vez en cuando también aparecían los Osmonds de verdad. Se les conocía más como una banda pop, pero Merrill Osmond tenía una gran voz rockera, y en ese álbum hay algunas canciones de rock realmente potentes.

 

Y la segunda pregunta clásica: si tuvieras todo el dinero que puedas imaginar, pero solo para un show, para la producción, ¿qué trucos llevarías al escenario: fuego, láseres, parrillas?

Para mí, lo más importante es la banda y el público. Bueno, me gustaría contratar a un buen responsable de iluminación, como en la última gira de Mr. Big. Mr. Big es una banda bastante grande, así que podemos permitirnos tener nuestro propio técnico de sonido, pero en la última gira no tuvimos un técnico de luces propio, siempre usábamos a alguien local. A veces el técnico local era genial y otras no tanto. Así que sería un lujo increíble tener mi propio diseñador de luces.

 

Y la última: ¿alguna vez has llorado en un concierto? ¿Recuerdas la canción y la banda?

¿Si he llorado? Oh, sí. Todd Rundgren: lo vi alrededor de 1990 o 1991 y tocó una canción llamada “Hawking”, sobre Stephen Hawking, el astrofísico. Es como una canción góspel, es tan hermosa… una balada lenta con muchas armonías. Nunca había llorado tanto en mi vida, fue una actuación increíble. Esa sería la principal.

 

Y luego, cuando estoy en casa, a veces veo YouTube, y hay una actuación de Janis Joplin en el programa de televisión de Tom Jones donde canta “Little Girl Blue”. Cuando canta la primera línea del segundo verso… eso me destroza, lloro cada vez que la veo.


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta