Es un alienígena, un ser especial, y siempre que tenemos la oportunidad de hablar con Paul Gilbert, es que no sabes a qué te enfrentas. Es como con los discos, que espérate lo inesperado. El ya exmiembro de Mr. Big y Racer X vuelve a dar una vuelta de tuerca a todo y utiliza un libro de los buenos modales del siglo XVI para hacer un disco. Adapta los textos como letras y, tras mucho tiempo, decide cantar él. Hacía 10 años que no pasaba. Yolanda y Jordi esperaban a Paul armado con guitarra y el tricornio, pero no, esta vez sólo habló.
Saludos Mr. Paul Gilbert, aquí Jordi Tàrrega desde Barcelona y Yolanda Sabater desde Canterbury. Ambos escribiendo para Stairway to Rock en España.
Genial, muchas gracias.
Bueno, ante todo, gracias por tu tiempo y enhorabuena por tu nuevo disco, “WROC”. Pero primero de todo… ¿puedo preguntarte dónde estás ahora mismo?
Oh, estoy en casa, en mi estudio aquí en Portland, Oregón.
Vale, cada vez que veo que Paul Gilbert va a publicar un nuevo álbum pienso que podemos esperar lo inesperado. Tu última obra, por ejemplo, fue el álbum de Dio y ahora tenemos tus Washington Rules of Civility, unas reglas de convivencia que se inspiran en el siglo XVI. Me parece increíble y creo que es un tema realmente original.
Bueno, quería cantar sobre algo, y en realidad, leí este libro, The Washington Rules of Civility, hace años, décadas. Lo había leído y me olvidé de él, y de alguna manera volvió a mi cabeza y empecé a pensar: “¿podría convertirlo en canciones?” Así que probé con una y la primera que escribí fue “Showing Not Yourself Glad at the Misfortune of Another”. Se me ocurrió la canción y me gustó mucho. Así que pensé: esta idea suena loca, pero por ahora está funcionando. Así que seguí adelante.
Me preguntaba si ese libro era obligatorio en el instituto en Estados Unidos o… ¿por qué ese libro?
No lo sé, la verdad. Quiero decir, aparte de que cuando lo probé fue divertido. Creo que me gustó el contraste entre estas reglas sobre cómo comportarse de manera educada y respetuosa, que a veces es muy diferente de las letras del rock and roll. El rock and roll es como: “voy a pelear y quiero causar problemas”; no siempre, pero puede ser así, en plan “quiero ser rebelde”, mientras que esto es más bien cómo llevarse bien con la gente. Así que pensé que era un contraste interesante con el tema habitual del rock and roll.
Y, además, aunque el libro original estaba en francés, se tradujo al inglés hace cientos de años. Así que el estilo del inglés es muy antiguo y no es la forma en la que habla nadie hoy en día. Es una manera interesante de intentar cantarlo porque cuando lo ves por primera vez piensas: “¿cómo puedo cantar esto?” Incluso ya sólo en decirlo en voz alta uno se siente extraño. Pero me pareció un gran reto y cuando encontraba una melodía que encajaba, me ponía de muy buen humor.
Puedo imaginarte intentando crear música con el sombrero de tres picos.
Sí, fue realmente… Bueno, a lo largo de los años he hecho muchos disfraces diferentes, supongo. En Spaceship One era un astronauta. En el disco de Racer X Superheroes era el murciélago eléctrico. En Alligator Farm era un caimán. Así que a veces es divertido intentar ser un personaje. Y además es un sombrero que queda muy elegante.
Y desde luego ha habido bandas de rock que ya han llevado antes sombreros de tres picos: Paul Revere and the Raiders, creo que Adam Ant también pudo llevar uno… quizá, no estoy seguro. Y, además, también tiene un aire un poco de pirata.
Espero que en tus próximos conciertos lleves el sombrero, el tricornio.
Bueno, tengo que encontrarle una caja adecuada, porque es grande; así que tendré que conseguir un estuche de carretera.
Entonces, ¿aún no tienes clara la idea definitiva de tu vestuario para los próximos conciertos?
Bueno, por ahora mi idea es ponerme el atuendo principal y luego tener el sombrero encima de mi amplificador. Entonces puedo tocar las canciones antiguas, “Technical Difficulties” o temas de Mr. Big o lo que sea. Y cuando llegue el momento de las canciones nuevas, coger el sombrero y decir: “vale, ahora vamos con las canciones de Washington”.
Si no me equivoco, este que te enseño, I Can Destroy, fue el último álbum en el que has cantado, así que, un poco, el titular aquí es: Paul Gilbert vuelve a cantar en un disco de estudio.
Bueno, ser cantante de rock es duro, porque cuando cantas rock tienes que cantar tan fuerte como puedas toda la noche. Creo que para cualquier cantante es un trabajo realmente difícil. Cuando hice este álbum me aseguré de que no estuviera todo el tiempo en la parte más alta de mi registro; no estoy cantando la nota más aguda y fuerte todo el rato. A veces llego a esa nota alta, pero muchas partes están también en el registro más bajo y recorren toda mi tesitura vocal. Así que creo que tengo más posibilidades de sobrevivir a un directo, porque utilizo todas los rangos de mi voz.
No sé si es muy habitual, pero normalmente los guitarristas no tienen muy buena voz, aunque no es tu caso, sí que creo que es una buena idea lo de volver a cantar.
Bueno, también es cuestión de la voz. Hay cantantes de rock increíbles: Steven Tyler, Robert Plant, Rod Stewart, Paul McCartney… todos tienen grandes voces. Pero todo el mundo tiene una voz única, y eso es algo genial, aunque no sea la voz de tu héroe.
Evidentemente yo hice el The Dio Album; y Ronnie James Dio es una de las mejores voces de la historia, y sabía que con mi voz no podía cantar como él, así que usé la guitarra. Pero sí tengo mi propio sonido, y eso influye en cómo escribo. Creo que merece la pena explorarlo porque siempre te va a dar algo especial.
Vale, hablemos de las canciones, porque los fans han tenido la oportunidad de ver ya un par de vídeos ya. Hay una canción, “If You Soak Bread in the Sauce”; por cierto, es muy melódica y original. Quería preguntarte si estás contento con las opiniones de la prensa y de los fans en YouTube.
Ah, sí. Creo que la razón por la que los miro es porque, en su mayoría, son bastante buenos. Si recibiera muchos comentarios malos, no los leería nunca. Pero en general son muy alentadores. Así que es una forma bonita de recibir una reacción cuando no estás tocando en directo. Obviamente, cuando das un concierto puedes mirar a la gente a los ojos y ver sonrisas, así que supongo que esto es como la versión escrita de aquello.
Es esta canción en particular, ¿está inspirada en alguna música tradicional? Para mí tiene algo que me recuerda a la música celta, Irlanda…
Ah, sí, esa. En realidad, los acordes vinieron un poco del tema de “The Partridge Family”. ¿Conoceis a “The Partridge Family”? Era una serie de televisión que daban cuando yo era niño. Trataba de una familia que era una banda de rock. Me encantaba cuando era pequeño, porque la emitían lo suficientemente temprano como para que pudiera verla, ya que todos los programas musicales interesantes eran a medianoche y yo no podía quedarme despierto tan tarde. Así que mi única oportunidad de ver una guitarra eléctrica en la tele era ver ese programa llamado “The Partridge Family”. Tenía una canción pop muy buena como sintonía.
Y cuando escribí “If You Soak Bread in the Sauce”, no lo hice a propósito, pero después me di cuenta y pensé: ah, estos son los acordes de “The Partridge Family”. Si escuchas esa canción, no es exactamente igual, pero sin duda hay una influencia. Luego la segunda parte ya se me ocurrió más por mi cuenta. Pero sí, he escuchado tantísima música… No sé mucho de la música más nueva, pero de los 60, 70 y 80 escuché de todo, también mucho pop y muchas cosas que sonaban en la radio, muchas canciones escritas por teclistas.
Así que muchos de los éxitos de los 70, como Elton John, The Carpenters o Todd Rundgren, he intentado sacarlos con la guitarra para poder usarlos en mis composiciones. Y por supuesto, The Beatles, The Beach Boys y Queen. El otro día estaba escuchando un disco de Queen llamado Jazz y una canción que se llama “Jealousy”. Ese estilo de composición que tenía Freddie Mercury en esa etapa de Queen siempre intento alcanzarlo: melodías muy fuertes, pero con acordes que sorprenden. Y eso viene realmente de The Beatles, el estilo de composición muy de John Lennon y Paul McCartney.
Oye, una de las canciones más sorprendentes es la última, “George Washington Rules”, puro rock and roll y muy fresca para cerrar el álbum, una gran despedida.
Sí, esa fue la única canción en la que escribí yo mismo la letra; en vez de tomarla del libro, la escribí directamente. Y la música es un boogie rock bastante directo, pero el solo es realmente exigente porque usé algunos acordes que vienen más de progresiones tipo góspel. Para mí suenan bastante normales, pero cuando intentas tocarlos y hacer un solo encima, es casi como tener que ser un músico de jazz, así que tuve que practicar mucho para que ese solo quedara bien.
Algo que me encanta es ver que Nick D’Virgilio toca en el álbum y también sale en los vídeos; es un batería y un cantante increíble.
Sí, estoy muy contento de que pudiéramos grabar el disco en directo en el estudio, porque eso permite tener buenos vídeos: colocamos cámaras y tenemos vídeos de todas las canciones. Todo fue en vivo en el estudio; bueno, después volví y regrabé muchas voces, porque sabía que podía mejorarlas haciendo algunos overdubs, y también añadí las armonías, pero todo lo de la banda y los solos de guitarra es en directo.
Tuvimos la oportunidad de entrevistar a una banda en la que Nick toca, Big Big Train. ¿Los conoces
Bueno, me encanta Nick, pero la verdad es que no he escuchado a la banda. Me cuesta mucho escuchar música nueva, de verdad, soy fatal con eso. Lo siento. Si tuviera que tararear melodías de los últimos 25 años, probablemente solo conocería tres. Casi no escucho nada nuevo. Escucho todo tipo de música que descubro de los años 60 o vuelvo atrás y encuentro cosas, como un álbum de Peggy Lee grabado a mediados de los 60 que escuché cientos de veces, pero con la música nueva soy terrible, mis disculpas. Conozco algunos discos de The Darkness, eso sí me gustan.

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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