Rememoramos los viejos tiempos de sexo, drogas, rock n’ roll y MTV por parte de un Pilson que se lo pasó en grande, viviendo al máximo la cima del mundo musical. Pero también nos cuenta cuando la fiesta se acaba (literalmente) y Guns N’ Roses, Nirvana y el rock alternativo dinamita una escena agotada. La película Rock Star, el volcán que explota en su videoclip o rodar un videoclip con Freddy Krueger o tocar después de los “emergentes” Metallica en el 88.
Toca hablar ahora un poco de cine pues me encanta que participaras en la película Rock Star, especialmente en la banda ficticia Steel Dragon. Es más, en mi opinión, el grupo era mejor que la propia película.
(Risas) Digamos que fue una experiencia muy divertida, aunque rodar una película es tremendamente tedioso por la cantidad de tiempo que uno se pasa esperando, pero el proceso fue especial gracias a los personajes implicados como Zakk Wylde y Jason Bonham, que eran increíbles. Los actores fueron amables y cercanos, y el director Stephen Herek se implicó mucho en buscar autenticidad, escuchando a la banda y evitando caer en los tópicos habituales de las películas musicales.
El ambiente en el rodaje fue ligero y divertido, con mucho sentido del humor, algo que incluso los actores destacaban en privado, haciendo que hubiese menos drama que en otros sets. Estoy muy orgulloso de la película, no solo por la experiencia, sino porque lograron sacar adelante buena música pese a la burocracia del cine, y las canciones funcionaron y fueron muy bien recibidas.
Pero esa no es tu única experiencia en el mundo del cine… Estuviste involucarado de alguna forma en la tercera entrega de Pesadilla en Elm Street. Temas como “Dream Warriors” e “In Your Dreams” aparecieron en la banda sonora.
En aquel caso no aparecimos en pantalla ni se tuvo que actuar, aunque recuerdo con orgullo que “Dream Warriors”, que fue el primer videoclip de rock incluido como un extra al comprar una película en vídeo. Y eso fue algo bastante especial; en conjunto, fue una experiencia absolutamente maravillosa. Recuerdo con cariño especialmente aquel momento y que incluso apareció en el videoclip “Dream Warriors” Patricia Arquette, la protagonista de A Nightmare on Elm Street 3: Dream Warriors. Y pudimos actuar con Freddy Krueger, interpretado por Robert Englund, que fue una persona muy divertida y genial con la que trabajar.
¿Fue allí cuando el presupuesto se fue abajo y cambiaron los cristales de azúcar por los de cristal y os cortasteis al grabar?
No fue en ese, fue en el videoclip de “Breaking the Chains”, donde durante una explosión accidental George Lynch le golpeó en la cabeza y acabó sangrando de verdad.
Pude entrevistar a Don Dokken hace unos años y… ¡es que tiene un brazo paralizado! Es que entendí perfectamente que Dokken no puedan girar más o grabar nuevos temas…
Pues yo no lo tengo tan claro… Yo estaría dispuesto a escribir letras si George o Don me enviaran material. Yo aún conservo la esperanza de poder grabar un último gran disco de Dokken, siempre que sea realmente bueno y no algo hecho sin alma. Nunca cerraría del todo esa puerta, porque la química entre nosotros sigue siendo real y recuerdo que cuando grabamos una canción juntos hace unos diez años, la sensación fue que nada había cambiado.
Estoy convencido de que, si de verdad nos concentráramos, podríamos hacer un gran disco, así que nunca cierro la puerta a nada. Ahora mismo todos estamos bastante ocupados y no sé cuánto está girando Don Dokken; sé que tiene algunos problemas de salud, pero ya veremos qué pasa. En cualquier caso, y por mi parte, no hay ninguna puerta cerrada.
Me toca preguntarte por ese momento alucinante en el que grabáis el videoclip de “Just Go Lucky” sobre un volcán y este termina explotando…. Es que no hay banda alguna que pueda decir que les pasó algo así…
Mientras estábamos rodando en una isla, un volcán comenzó a activarse y, aunque no llegó a entrar en erupción hasta después de que abandonáramos el lugar, la situación fue real y muy peligrosa; de hecho, las botas de George Lynch empezaron literalmente a derretirse mientras tocaba su solo de guitarra, lo que les hizo darse cuenta de que algo iba mal y tocaba salir de allí a tiempo, antes de que el volcán entrara en erupción.
Alucinante… Y cómo viviste los 80, la escena del heavy metal en Los Angeles: Sexo, drogas, alcohol y MTV.
Fue una época increíble, llena de fiestas, excesos, MTV, sexo, drogas y rock and roll, especialmente durante mis veintitantos años. Era un momento de gran comunidad, en el que se hicieron muchas amistades, y en el que, al principio, todo giraba muy en serio en torno a la música y la composición —algo que siempre fue fundamental para Dokken—, pero con el tiempo los egos se descontrolaron, el dinero y los excesos se multiplicaron, la llegada del sida frenó parte de aquella locura. Y finalmente la escena cayó en una fórmula repetitiva que acabó matando la frescura. Los mismos singles, mismas baladas, los mismos sonidos de batería y de guitarras, letras cada vez más ridículas y una atmósfera de fiesta que terminó por desvirtuarlo todo.
Creo que el formato se encasilló tanto que todo el mundo lo llamó “hair metal” porque todos tenían el pelo cardado. Se volvió demasiado predecible y, en mi opinión, eso lo mató un poco. Cuando llegaron Guns N’ Roses, realmente comenzó el fin de ese tipo de bandas, y después: Nirvana. Bueno… ese fue el último clavo en el ataúd. Para mí todo eso es muy comprensible, porque la música se estaba agotando de verdad.
Personalmente, me encantó cuando surgieron Soundgarden; pues me me parecieron increíbles y me encantaba esa banda. Luego llegó Alice in Chains, y también me encantaron. Así que para mí estaba muy claro lo que estaba pasando. No era de esos que culpaban al “rock alternativo”; simplemente notaba que el teléfono sonaba mucho menos que antes y parecía que toda la escena se estaba secando, lo cual era una lástima, pero entendía el por qué.
Tocasteis en la gira de Monsters of Rock en América, en el verano del ’88, y Metallica tocó antes que vosotros. Entiendo que eso fue bueno y malo a la vez…
Fue un gran tour y fue muy divertido, pero también fue el inicio del fin de Dokken, porque no tocamos tan bien como deberíamos tocar. Yo no estaba contento con nuestra actuación y muchas cosas de ese tour me enfadaron. Fue una pena porque podríamos haber estado realmente geniales, pero no lo fuimos, y Metallica nos estaba dejando atrás en el escenario. Ellos estaban haciendo su camino y eran imparables. Dokken, en lugar de estar a la altura, no lo estuvo, y eso me enfadó.
¿Recuerdas una película que te marcó de pequeño, esa de la que de niño no podías pegar ojo?
Recuerdo claramente que tenía ocho años y estaba en un campamento católico. Nos pusieron la película The Fly de 1958, mucho antes de la versión con Jeff Goldblum. Yo era solo un niño de ocho años y esa película me asustó muchísimo; nunca una película me había dado tanto miedo. Por supuesto, cuando uno crece, las películas asustan menos, pero esa película realmente me impactó, y además me encantó. Es una película excelente para su época y la recuerdo perfectamente.
¿Cuál es el primer disco que te compraste con tu propio dinero?
Mi primer disco comprado con mi propio dinero… bueno, esa es difícil de recordar. Wow… con mi propio dinero. La verdad es que no creo que haya sido la primera vez, pero recuerdo que tenía 12 años y robé quince discos de una tienda. Nunca olvidaré eso, porque todavía me siento culpable hasta día de hoy. Entre esos discos estaba All Right Now de Free, Let It Be de los Beatles y Purple Haze de Jimi Hendrix. All Right Now fue el más importante porque cambió mi vida cuando lo escuché. Conseguir esos discos a los 12 años realmente me marcó, aunque, lamentablemente, fueron robados por mis propias manos. Pero eso es lo que sucedió.
Si pudieras invertir todo el dinero del mundo en un único show… ¿qué locura te gustaría hacer?
Si pudiera imaginar tener todo el dinero del mundo para invertir en un solo show… definitivamente contaría con Benjamin, el técnico de luces que tenemos en Foreigner, porque es un genio absoluto. Si le diera un presupuesto ilimitado, podría crear lo más impresionante que uno pueda imaginar. Tendría todas las plataformas móviles posibles, porque me encanta subirme a tarimas y poder moverme entre el público. Me encanta también el hielo seco en el escenario, los láseres bien colocados y toda la tecnología de iluminación computarizada que existe hoy en día. Dejaría a Benjamin hacer su magia, porque realmente es muy bueno y saldría algo increíble.
¿Has llorado alguna vez en un concierto?
Sí, he llorado en conciertos, muchas veces. Por ejemplo, ver a Paul McCartney me hace llorar durante su show, y cuando toca canciones de John Lennon, entonces sí que me emociono por completo. Y lo curioso es que mi mayor historia llorando con la música… y es que es gracioso, porque mi esposa siempre cuenta esta historia: Es que conseguí las grabaciones multipistas del disco Sgt. Pepper y en concreto de la canción “A Day in the Life”.
Tenía las pistas individuales, solo de esa canción, que fue hecha en solo cuatro pistas, así que muchas cosas estaban combinadas, pero había allí una pista con la voz de John Lennon. Yo estaba escuchando solo esa pista… y simplemente me quebré, me emocioné tanto que mi esposa entró y me preguntó: “¿Qué pasa?” y yo solo pude decir: “Es John Lennon”.
Lloro muy fácilmente, especialmente con la música. Por ejemplo, cada vez que escucho Clair de Lune de Claude Debussy, lloro sin poder evitarlo; esa pieza siempre me conmueve hasta las lágrimas. Es mi pieza musical favorita en el mundo. Muchas composiciones de Beethoven también me hacen lo mismo; adoro a Beethoven.
Ha sido un verdadero placer estar aquí. Gracias, de verdad, ha sido genial, y aprecio mucho esta oportunidad. Espero poder veros sobre un escenario con Foreigner o tal vez con Black Swan.
Como dije, vente al Reino Unido y nos ves en el O2 Arena; tengo tres conciertos allí. Así que ya tienes una excusa para venir.

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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