Seguimos hablando con Leslie de Los Sirex y rememoramos su experiencia con los Beatles, en un show de variedades al cual, pese a tocar, no pudieron verlo todo. Tenemos a los Fab 4 de Liverpool idolatrados y esa fecha en mente, pero Leslie nos cuenta lo que pasó realmente en ese accidentado concierto. Su auge en España, su carambola con Eurovisión y “La escoba”.
¿Y cómo era Barcelona en los 60s?
En aquella época, Barcelona tenía muchos cabarets pequeños, aparte del Emporium, El río y todos estos, había pequeños cabarets pequeñitos, donde había pequeñas atracciones, pero también había un conjuntito que acompañaba a las actuaciones. Y le comenté al dueño que yo estaba con un grupito y tal, y me dijo: “Pues diles que vengan a tocar…” Y sí, yo siempre le he puesto valor a la vida. Tiro para adelante, y me dicen de tocr en La Font de Lleó. La Font de Lleó era un palacete que ya no existe, en la parte alta de Barcelona, donde se celebraban todos los banquetes más importantes, y sobre todo bodas. Y en las bodas estaba la orquestita que hacía el vals para que bailara el padre de la novia con la novia, y luego… los amigos.
Nosotros estábamos allí, en un rinconcito, a palo seco, sin generarlo ni nada. Y nosotros allí tocando el Twist, para que la novia se levantara las faldas y empezara a bailar el twist, para los jóvenes. ¿Y qué pasa? Pues que esto nos empezó a dar prestigio de ir aquí, ir allí, y nos sale lo de Calella, que fue una pasada. Y bueno, sin darnos cuenta, viene el año 63, 64, y en el 65 viene el famoso día de la Monumental con los Beatles, y luego van pasando cosas hasta hoy.
Y este disco que me comentaste antes, es una versión de… “Qué bueno, qué bueno”.
Este disco es una pasada por muchas razones. El año 65 es un año mágico para Los Sirex. En el año 65 actuamos con los Beatles, y da la casualidad que en ese mismo año, Conchita Bautista, va Eurovisión con una canción muy buena que fue el “Qué bueno qué bueno”¿no? Y Vergara, que era una editorial… que no era una compañía de discos, pues bueno… que todo el mundo quiería ganar dinero. Pero ellos tenían clarísimo que era como si vendieran libros, vamos. Nosotros cada tres meses sacábamos un single o un EP de cuatro canciones o de dos.
Y esto se hizo deprisa, por eso hay dos canciones. La otra, la cara B del single, el «Chao Chao”, que es la versión del “Downtown», y la elegí yo… porque decían: “¿Tenéis un tema nuevo?” Y yo dije: “bueno, pues esta me gusta, na, na, na, na, na…” Muy bien, hicieron la letra, que no era nuestra, ya nos la dieron hecha. Pero, sobre todo, nos hicieron grabar por narices, que como es natural, a nosotros esto no era nuestro estilo, pero intentamos adaptarla a nuestro aire.
Con esto quiero decir que, viene el sábado por la noche en Eurovisión, y yo en casa viendo la tele a ver qué pasa con el “Qué bueno qué bueno” y: “Cero points”. Cero points… Y yo digo: “la Mare que em va parir”. El lunes salíamos en un programa que se llamaba Amigos del Lunes con los más grandes comunicadores de la época: sin comentarios. Estábamos morenos de actuar en Calella, con todas unas pintas de gitanito y con las patillas grandes. Así que me fui a La Rambla, compré cinco camisas de chorreras, y con el traje negro y la camisa de chorreras, para que se viera un poco flamenquito, ¿no? Pues tocamos el “Qué bueno, qué bueno”.
Y a la mañana siguiente, la prensa dijo: “si hubiera ido este conjunto catalán haciendo el “Qué bueno qué bueno”, nos hubiera ido mejor”. Con esa canción se nos abrieron las puertas de España. Gracias a eso, empezamos a ir a Madrid, empezamos a ir a Sevilla, empezamos a ir a La Coruña, porque nosotros no salíamos nada de Catalunya en aquella época. Con eso quiero decir que automáticamente, la gente nos decía que había que grabar cosas así. Y nos llegó el tema de “La escoba”. “La escoba” era la canción flamenca que era la guitarra mayormente.
Había el estribillo y nada más. Yo saqué la letra y empecé a hablar de cosas de la vida. Y con los años te das cuenta de que no te puedes creer lo que pasó… Y yo vivía en la Barceloneta, un barrio de pescadores, tiesos como la mojama, porque era un barrio de gente trabajadora. ¿”Por qué tenía que barrer yo el dinero, que es la causa y el motivo de tanto desespero”?
Y el otro día, estando actuando en Manresa, un periodista me viene y me pregunta: “¿has cambiado la letra de “La escoba?” Y yo: “Pues bueno, sí”. En el disco, en el segundo verso dice barrería bien profundo todas las cosas sucias que se ven por los bajos mundos. Y yo dije: “altos mundos”. Pero es que esa es la letra original…
Censura…
¡La censura! que me censuraron los “altos mundos”. Me vino aprobada, y así se quedó y así lo grabamos. Pero ahora que la puedo cantar libremente… “a los altos mundos barrería”, por favor, que es bajo el mundo. Y bueno, “La escoba”, pues ya lo ves… fue una bomba, que todavía tenemos la suerte de que donde vamos y la cantamos, la gente todavía la quiere y la canta. Probablemente es el tema más emblemático de Los Sirex.
Has dicho muchas cosas… Yo sé que fuisteis teloneros de los Beatles, pero nos quedasteis a ver el concierto de los Beatles…
No, solo vi cuatro canciones. ¡Cuatro! Empezaron con “Twist and Shout”. Y me parece que… se oía realmente FATAL, es que se oía fatal. Se oía demasiado… Pero da igual, la gente cantaba las canciones. Así que el éxito fue que la gente se lo pasó bomba cantando las canciones de los Beatles, y la mar de bien. Se oía un desastre, porque era el sonido de las trompetas de la plaza de toros que era el predeterminado. Se oía fatal. Bueno, total, que lo que quiero decir es que el sonido no fue lo más importante. Lo importante fue el movimiento y bullicio de gente que hubo allí.
No te lo puedes imaginar. Yo no he visto tantos caballos en mi vida. Yo no sabía que existían en España tantos caballos. Porque es como si estuviera viendo el quinto de caballería en una película del Oeste, que vienen todos los americanos. Pues igual: caballos, la policía montada, nadie fuera de la fila y todo, todo súper controlado. Todo es súper controlado.
¿Pero qué pasó?
Pues que aquí vino gente de toda Europa a ver a los Beatles. Fue un fenómeno. Y yo creo que están contentos y orgullosos porque hicimos una actuación muy digna. Y la prueba es que la prensa nos trató muy bien, porque al otro día, todos los comentarios de la prensa escrita, la radio, televisión, dijeron que Los Sirex fueron dignos teloneros de los Beatles, que en aquel momento se decía que eran el mejor conjunto del mundo. Pero todo aquello era un espectáculo de variedades…
Y a mí, como niño de los 80, te diría que Torrebruno fue uno de los grandes referentes. Lo llegué a ver en un circo de mi pueblo.
Torrebruno nos presentó. “Y ahora, para todos ustedes, un conjunto de aquí, de Barcelona, que no sé qué, que no sé cuánto, que han hecho no sé qué, han hecho no sé cuánto”, el Torrebruno explicando sus cositas y tal. Luego salieron unas niñas inglesas, las Cheap Girls, que eran encantadoras, cantando música cómica. Y después, una banda de estos que tocan violines y tal, de percusión. Era algo raro, una cosa muy rara… Y salía un cantante valenciano y la gente: “Hijo de puta!”. A ver, vas a ver a los Beatles, y te sale todo aquello, y es que te dan ganas de marcharte. Efectivamente, los teloneros también hacían su propuesta. Y de verdad te digo, que los Beatles tocaron la media hora última…

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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