85/10
6 de marzo de 2026
Century Media
Nuestro amigo Javi Félez llamó a su estudio Moontower por su influencia absoluta y amistad con Dan Swanö. La verdad es que creía que este disco le hizo despegar, pero tampoco es que fuera una influencia tal, cosa que sí le sucedió con Nightingale y Edge of Sanity. El caso es que la influencia de este musicazo sueco dio nombre a uno de los estudios más respetados de nuestras tierras. Swanö se marcaba un disco en solitario (1999), el único que ha hecho, y si eres fan de las dos bandas mencionadas anteriormente, deberías darle una escucha, pues esto es crema… Todo lo que suena, se canta y se compone es suyo
Ya cuando empieza “Sun of the Night” ya ves que esto empieza como un cruce entre sus amados Uriah Heep y su banda Edge of Sanity. Hay música progresiva y los teclados todo lo inundan, pero también hay una fuerza total, un sonido pulcro y unos aires hímnicos preciosos. Cuando juega con acústicas, te recordará todo a Opeth con sus juegos con los riffs constantes. Pero el momento más sublime en los constantes juegos de cumbres y valles, es ese piano casi desnudo que precede al solo de guitarra. Riff enigmático y teclados envolventes en una de las mejores piezas: “Patchworks”. Aquí destaca la línea vocal y especialmente el bajo. Va toda a gutural, pero es pegadiza e incluso melódica y con final abrupto.
“Uncreation” empieza a medio tiempo y le ponen tinieblas a ese inicio, con una batería incesante acompañando las voces de Dan Swanö. Realmente te la puedes imaginar a toda velocidad y sería un temazo de Children of Bodom, pero a su líder le gusta la solemnidad y aquí todo se fragua a fuego lento. Temón con voces agónicas en los versos y guturales en un estribillo ganador y muy dramático. Y su mismo creador de esta pieza la considera como la mejor composición que nunca ha hecho con voces guturales, por lo que da mucho que pensar…
Ya en manos de “Ad Reality” hay un loop de teclado de inicio que se desembrolla, marcando guitarrazos y el tempo acentuado, con todo envuelto con el teclado. Pero el gran momento es cuando el piano suena solo y precede a unos versos cantados con voz limpia. Posiblemente la combinación de ambas voces (limpia y gutural) le hubiese dado a este disco algo más de vuelo… pero es una opinión personal y poco más.
“Creating Illusions” posee pasajes puramente de Crematory, porque la voz de Dan se parece a la de Felix, así como la cadencia dura del tema. Un puntito de tecnología y mucha actitud, siempre con en envoltorio de unos teclados algo 70eros. De lo más intrincado y complejo de la obra, y también de lo más oscuro. Los teclados de época de “The Big Sleep” fluyen en un inicio denso y siguen cuando nuestro protagonista sigue cantando. Ritmo hipnótico y contundencia para un tema más que cumplidor.
Mejoran las prestaciones en ese loop muy a lo Opeth de “Encounterparts”. Volvemos al reposo momentáneo de acústicas con la electricidad latente y esos momentos de peli de terror. Es puro prog en vena que continuará en otra pieza extensa como es “In Empty Phrases”. Es la pieza en la que Dan canta más agresivo a pesar de ser un medio tiempo oscuro y bello. El estilazo de las guitarras es rotundo y los teclados vuelven a envolverlo todo con una clase absoluta.
Y el lujazo absoluto y la sorpresa total es que Dan ha incluido dos grabaciones nuevas. Me dijo en la entrevista que ya estaba retirado del negocio, pero… sólo demos de los temas quedaba pobre esta edición. Hay dos versiones tremendas e inesperadas. La primera es el “Melissa” de Mercyful Fate, hecha con voz limpia, al principio, muy alejado de King Diamond, con un sonido espectacular y con bongos de arreglos. Y cuando canta como King … ya alucinas. En un cambio de tercio inesperado se marca una versión de The Sisters of Mercy. Nada más y nada menos que el “Lucretia My Reflection”, y lo hace cantando con voz grave en otra demostración de artista total.
Los temas demos son temas demo… aunque suene redundante. Mucho material de los pasos previos de las canciones del disco en etapas anteriores. Algunas de ellas tienen menos pasajes de voz y puedes recrearte en lo alucinante que es técnicamente todo. Hay algunas variaciones, pero tampoco esperes volantazos posteriores. También a nivel de voz algunas son cantadas con un gutural más marcado y agresivo que lo que terminaría siendo.
Moontower es un disco de culto absoluto y una de esas delicatesen que quedan perdidas en el tiempo. Recordemos que hay discos en solitario, pero es que el sueco graba aquí todos los instrumentos, todas las voces y se produce. Pocas veces un Juan Palomo ha salido tan espectacularmente bien. Se suele decir que es como si Rush hubieran grabado un disco de death metal en los 70… Definición simplista de uno de los padres del metal extremo, pero lo que se marcó Swanö en los estudios Unisound es una barbaridad. Y sí… creo que el teclado es demasiado invasivo en la mayoría de temas, pero Dan lleva una corona que aquí luce como pocas. ¿De verdad que no hará nada más después de todas estas reediciones?

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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