Canciones perfectas: «FullMoon» de Sonata Arctica

Jordi & Yolanda

Contexto histórico

27 años ya han pasado desde que Sonata Arctica irrumpieran por todo lo alto con una obra maestra de la talla de Ecliptica. Nunca más podrían superarla o igualarla y el paso del tempo ha hecho que sólo queden Tony Kakko Tommy Portimo de la formación original. Cuando grabaron esa obra tan redonda nunca pensaron en que la tendrían que defender en directo, y claro, la garganta de Tony Kakko lo pasa muy mal cada vez que tiene que enfrentarse con ese material tan exigente. La evolución y el cambio del grupo ha sido más debido a los problemas vocales del vocalista que a razones estrictamente musicales. Pero de entre todas las canciones que deslumbran en Ecliptica, hay una que se sale un poco del guion power metal y es una joya atemporal: “FullMoon”.

 

El símbolo del grupo es un lobo en los hielos norteños y esta simbología queda presente en la letra de esta canción, pues nos habla del mito del hombre lobo. No es una letra fácil y se abre a diferentes teorías, pero esa mítica entrada a teclado y ese toque comercial que explota en el estribillo hicieron de ella algo que trascendió más allá del heavy metalSonata tienen fans más allá del rock, y en gran parte, es porque han sido capaces de facturar temas como este. Es la canción que más en tocado en sus 20 años de trayectoria y me atrevería a asegurar que no ha habido concierto sin esta maravilla.

 

Sin entrar mucho en materia me atrevería a decir que es la complicada relación de una pareja en la que el hombre es también lobo, y cuando se alza la luna llena se repite siempre la misma historia.

 

No quiero alargarme mucho, pero me gustaría destacar que Sonata es un grupo del que no he podido entender el por qué siempre han sacado singles correctos cuando en los discos ha habido material genial y atemporal para elegir. Una banda que siempre deja muchas dudas. Sus últimos conciertos en Leyendas Rock Fest han estado correctos, pero si los comparas con los del resto de bandas…

¿Nunca has cantado en karaoke esta canción?

En el ya extinto El Garito Rock Bar, una Yolanda pubescente de 16 o 17 años descubría el mundo a golpe de cubata barato y chupito aún más barato. Éramos un grupito de siete u ocho y salíamos por Novelda con esa sensación de que el pueblo se nos quedaba pequeño pero la noche enorme. El Garito era nuestro cuartel general. Un bar quecambiaba de dueño cada seis meses.

El local pasó por todas sus fases: rock urbano, punk, heavy, ochenterismo rockerillo… dependía del propietario de turno y de sus nostalgias personales. Pero una noche en concreto se quedó grabada.

Entramos y aquello estaba vacío. Solo nosotros y el dueño. De repente empezó a sonar “FullMoon” de Sonata Arctica. Yo me quedé clavada.

—¿Pero qué puta maravilla es esta? —pregunté, casi ofendida por no conocerla.

El dueño me miró sorprendido: —¿No la conoces?

Y entonces, como si estuviera esperando ese momento desde que abrió el bar (probablemente hacía tres meses), sacó dos micrófonos de debajo de la barra, puso la versión karaoke y me plantó uno en la mano. Y allí estábamos: el dueño efímero y una adolescente emocionada, cantando a pleno pulmón en un bar vacío de Novelda como si estuviéramos en un estadio en Finlandia.

Declaraciones del propio Tony Kakko sobre la canción

Tengo que decir que cuando apareció Ecliptica fue algo increíble. ¿Cómo fue posible que un grupo de chicos de Finlandia alcanzaran el nivel de Stratovarius, Gamma Ray o Helloween en un álbum debut? ¡Fue alucinante!

Sí… la verdad es que fuimos súper-afortunados. Yo me había enamorado completamente del disco de Stratovarius Visions. De ese álbum y de los que vinieron luego. También me había comprado su anterior disco Episode… Años más tarde creía que era la mejor música que había escuchado nunca. Pero lo más extraño de todo es que cuando había escuchado el Episode… lo odiaba. Me había parecido una soberana mierda y era incapaz de tolerar ese estilo. Estuve a punto de lanzar ese disco por la ventana de mi coche… Incluso cuando mi bajista empezó a tocar el material de ese disco yo le decía: “Oh, ¿esa mierda tocas?”. Pero luego cuando sacaron el disco Visions fue como si me golpeara en la cara una tonelada de ladrillos. Me pareció lo más grande que había escuchado hasta el punto que el Episode me encantó. Volví a ese disco y me hice un gran fan de Stratovarius. Y un poco, como se suele decir en estos casos: el resto es historia. Así que empezamos a componer ese estilo de música.

 

Me tocó un poco forzar a Tommy Portimo para que tocase el doble bombo. Empezamos a hacer versiones de Stratovarius para luego conseguir nuestras propias canciones en ese mismo estilo musical. “San Sebastian” fue una de las primeras que hicimos y curiosamente no llegó a entrar en nuestro primer disco. Fue el momento ideal para esas canciones y teníamos suficientes temas para medio disco cuando nos ofrecieron un contrato gracias a la demo.

 

Fue alucinante… Siempre digo que fuimos absolutamente afortunados. Sitio correcto y momento correcto… Tenía que pasar. En esos días había una demanda enorme para grupos con el estilo de Stratovarius y un poco éramos una versión joven de ellos. En Japón el disco fue un éxito total. No tanto en el resto del mundo, pero sí que nos hicimos un nombre. Giramos con Stratovarius y Rhapsody y todo eso con nuestro primer disco. Fue un inicio espectacular, un feliz florecimiento del grupo. Con Ecliptica vivimos tiempos muy bonitos ya nada más empezar.

¿Qué edad tenías cuando sacasteis Ecliptica?

Pues tampoco era tan joven… ya tenía 24 años. No era un niño ya, es decir, no me sentía como si fuera un chaval. Recuerdo irme de gira en el año 2000 con Stratovarius y Jens Johansson ya tenía 39 años. Y yo pensaba: “Jesús, este tío no va a vivir muchos años más…” (risas). Es esa clase de cosas que piensas cuando sólo tienes 24. Ojalá volviera a tener 24 años…

¿Por qué elegisteis al lobo como símbolo de la banda?

Bien… eso es algo que empezó con el éxito de “FullMoon” ya que trata sobre un hombre lobo y luego en el segundo disco había el “Wolf and Raven”. Lobos y cuervos repetían protagonismo, así que un poco el lobo era lo mas natural para nosotros como símbolo. Que el lobo pasara a ser algo simbólico para el grupo fue algo muy orgánico y fácil. La compañía, o el mero hecho de girar ya nos pedía que tuviésemos algo representativo en nuestro merchandising y un lobo era perfecto. Obviamente para las camisetas tienes las portadas del disco, pero siempre puedes añadir algo más. Y es que encajaba perfectamente con Sonata Arctica por el hecho de que estamos en la zona ártica y tenemos lobos en Finlandia. Es un animal mítico y místico a la vez. También fue odiado durante muchos siglos, así que encajaba bien con nuestra banda. Luego empecé a escribir muchas letras con el lobo de metáfora en muchas de nuestras historias. Me nutría también de muchas leyendas e historias que iba escuchando. Gente que había visto lobos, algunos grabados o pinturas que veía… Y es un animal que nos encanta.

 


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta