Alter Bridge enamoran Barcelona junto a Daughtry y Sevendust

Alter Bridge + Daughtry + Sevendust

Sala Razzmatazz Barcelona

8 de Febrero de 2026

Redacción por Jordi Tàrrega

Fotografías por Irene Kilmister

Alter Brigde volvían a Barcelona con un llenazo por todo lo alto y un elenco de bandas realmente impresionante (y muy yankee). Desconocemos si los tempranos horarios fueron fruto de la corriente actual o de que se morían de ganas de llegar a tiempo a la Super Bowl, pero se agradece que los conciertos empiecen pronto y terminen muy pronto. Incluso te da tiempo a llegar para ver el penalti del Madrid en el descuento… Gran sonido, gran noche, enormes bandas y propuesta con sonido y luces especialmente cuidadas y con unos Alter Bridge que han conseguido un gran disco que puede combinarse con sus muchos clásicos.

 

Sevendust: pensábamos que no los veríamos nunca…

Nunca me hubises imaginado que llegaría a ver a los Sevendust, unos históricos de la era post grunge y que consiguieron hacerse un nombre dentro del metal alternativo. Despuntaron con su disco de debut y llegaron a poner banda sonora a algún luchador de WWF. Quinteto muy rodado, con un gran Lajon Witherspoon a las voces que empezó con «Black» y se emocionó ya en la segunda, «Is the Real You», al recordar a un ser querido que acababa de fallecer. Sus dos guitarristas van con las gorras al revés y el vocalista de color lleva colgado un gran medallón. Aprovecharon bien su tiempo y se ganaron a la gente con los rapeos metálicos de «Enemy».

 

Su baterista enmascarado es un espectáculo y se marca unos juegos malabares a la vez que arremete con mucha fuerza, caso de «Praise». Dijeron que era un sueño el poder hacer ese tour y poder estar tocando en Barcelona y Lajon se volvió a emocionar recordando a su amigo fallecido. el grupo sonó especialmente bien a pesar de que en «Crucified» tampoco es que disimulasen mucho a la hora de hacer ver que los coros eran reales. Hubo el consejo de «Hay que creer en algo«, siendo el momento más espiritual de la velada y terminaron con la pegadiza «Face to Face». Mucha gente venía a verles a ellos exclusivamente, y fue breve, pero demostraron entrega, una gran forma y que su metal 90ero ha envejecido mejor que muchos de sus coetáneos.

 

 

Daughtry sorprenden por la inmensa calidad

Me toca sincerarme y expresar mi gran desconocimiento hacia esta banda que combina tanto a Creed como a Alter Bridge en una amalgama muy potente y accesible a la vez. El quinteto disfrutó del mejor sonido de la noche, incluyendo ese teclado tan presente, pero también había cosas enlatadas y procesadas. El musculoso y rapado Chris Daughtry posee una voz impresionante y ya desde «Divided» que impresionaron por la gran calidad de composición y ejecución. Llevaban chorros de humo y lucieron músculo en «The Bottom». Medio tiempo muy melódico con su líder ya calzando una guitarra.

 

Destacar lo impresionante de los juegos de luces y esa «The Day I Die», que denotó que en la sala había fans del grupo estadounidense, La voz de Daughtry, finalista de un American Idol años ha, posee una gran voz versátil, y eso les permitió atacar toda una «Separate Ways» de Journey con un nivel estelar. La sala rugió y a partir de entonces ya estaba todo ganado de antemano. Nos dijo que «It’s Not Over» fue grabada hacía diez años y sonó especialmente a Creed. Y uno de los momentazos de la noche es cuando el musculado divo salió acústica en mano para marcarse un «Home» totalmente en solitario. De verdad que en canciones como esta demuestra recursos y que tienen algo especial. El tema es que aquí en Europa poco les conocemos.

 

 

Había un chico detrás mío que cantaba todas las letras (decentemente) y lo pasó en grande en «Antidote». Más chorros de humo y unas luces horizontales debajo de la batería que dieron mucho color y espectacularidad a la propuesta. «The Dam» empezó muy suave, muy de radio fórmula de la época post grunge, pero luego se endurece a golpe de riff. Y me toca destacar a toda la banda, pero su batería hacía unos breaks muy originales y a toda velocidad.

 

«Pieces» también funcionó en un show espectacular y musicalmente muy rico. Los que me habían dicho que eran una especie de sucedáneo de Creed, tenían parte de razón, pero son muy profesionales y la voz de Chris está fuera de toda duda. Inlcuso algún momento similar a Disturbed hubo. Y el final, curiosamente, vino con dos temas muy guitarreros y que encajaban a la perfección con ALter Bridge. Fin de fiesta con «Heavyy Is the Crown» y momento bis. Salieron de escena para volver y bordar una sofisticada «Artifical», con mucha programació, pero muy sentida y bella. De verdad que fue un lujo poder ver un show completo de Daughtry, una banda que en sus inicios tuvo discos multiplatino. Indagaremos en su legado.

 

 

Alter Bridge hacen un show apabullante

Ninguna queja para unos Alter Bridge en estado de gracia que presentaban un disco tan bueno como es el renundante Alter Bridge. Mi cuarta experiencia con ellos y la verdad que lo que tengo muy claro es que verles en un show de festival es una pérdida de tiempo: hay que verles en un show propio con su público… Empezaron con luces blancas y la genial «Silent Divide». Nada de humo y sí un extra de luces para luego atacar le preciosa «Addicted to Pain». Me parece un temazo, pero siempre pensaré que es su corte más puramente Volbeat. De verdaad que te la puedes imaginar con Michael Poulsen cantándola, aunque pocos cantan mejor que Myles Kennedy.

 

La base rítmica funciona de memoria, y los exCreed se salieron para alegría de una sala muy participativa. Los plafones traseros daban mucho juego con imágenes variadas por cada tema y Myles se presentó, se quitó la chaqueta y fue a por «Cry of Achilles», en la que se marcó un solo incluso. Temazo con la intro en acústico de Tremonti para encarar luego el «Playing Aces». Tocaba lucir el nuevo trabajo, y lo consiguieron de veras. En «Fortress» la gente se puso a grabar en masa a la vez que Scott Phillips llevaba el pulso a la batería metido en la «pecera» de metacrilato.

 

 

Podemos afirmar que en los primeros compases del concierto el sonido de Alter Bridge no era tan bueno como el de Daughtry, pero que la cosa fue remontando a las mil maravillas. Y ese momentazo con Mark a las voces cantando «Burn It Down» fue una pasada. Y es que este hombre tiene grandes obras en solitario bajo su nombre. Uno de los momentos del concierto fue con «Open Your Eyes», con toda la gente haciendo el parabrisa con el brazo en uno de los momentos más accesibles de la velada bajo luces amarillas. La verdad es que las luces hicieron las delicias de los fotógrafos: siempre mola que un grupo no le tenga miedo al blanco y se muestre como es. Tampoco parecía que hubiera nada de pregrabado.

 

Hubo un momento muy bonito en el que la sala cantó el nombre del grupo y ellos se sumaron musicalmente a apoyar el cántico con los instrumentos. Fue tan bueno que Myles se tronchaba y tuvo problemas para empezar con «Tested and Able», también de su última obra. Gran riffeado soportado por el preciso bajo de Brian Marshall. Positividad y potencia en un tema especialmente duro e incluso Tremonti tomó la voz cantante junto a Kennedy. La belleza de «Broken Wings» y del «Watch Over You» estan fuera de dudas y la sala agradeció esos momentos reposados, adornados y con un Myles casi perfecto en lo vocal. En la segunda empezó solo y luego se añadió toda la banda.

 

 

Show medido, sobrio, por momentos espectacular y con la música en primera línea. En «Silver Tongue» se puso el logo de fondo y cayeron esos haces lilas de luz. Reuperábamos la vena más rockera que se acentuó con el clasicazo que es «Rise Today», una de las joyas del Blackbird. Cómo cantaba la gente… que entregada fue llevada en volandas y les dio cancha para presenta a toda la banda. «Metalingus» es uno de los cortes más netamente metálicos, ampliamente cantada y con ese riff disfrazado y zeppeliano de «Immigrant SOng», que dio mucho juego de directo. En momentos como este te das cuenta de sus influencias y de que han conseguido algo tan personal como especial.

 

Nos fuimos a los bises y la primera en caer fue la histñorica «Blackbird». ¿Su mejor tema? Por el trabajo guitarrístico de Tremonti os diría que sí, pero es que Myles canta como un ángel. Maravillosa… Fuerza, emoción y quilates de calidad que terminarían luego con otra de las imprescindibles: «Isolation». 15 cortes para un Razzmatazz repleto y ávido de una banda tan especial como intensa. Que estos chicos sobrevivieran a Creed  y crearan algo tan excelente como Alter Bridge me parece absolutamente estelar. Y es que los Creed eran un producto puramente U.S.A. y muy de su época, pero Alter Bridge es atemporal y global. Y primer plato Sevedust, segundo Daughtry y postrazos con la banda de Tremonti y compañía fue algo absolutamente espectacular. Uno de los shows de 2026 y eso que estamos en febrero..

 


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