Crimson Glory
20 de octubre de 1986
Par Records / Roadrunner Records
En abril de este año, junto a mi compañero J. A. Díaz, tuvimos el enorme placer de entrevistar a Ben Jackson: guitarrista de la legendaria banda de power estadounidense (USPM) Crimson Glory. Uno de los tres miembros fundadores que permanecen en la actualidad, junto al batería Dana Burnell y al bajista Jeff Lords. No deja de sorprenderme cómo, tras el fallecimiento de su mítico vocalista Midnight en 2009, han sido capaces de seguir adelante en los últimos años, gracias al genial cantante Travis Wills. Hoy toca rendir homenaje al cuarenta aniversario de su majestuoso debut homónimo de 1986, que jamás hubiera pensado que podría disfrutar en directo.
Los de Florida se fundaron en 1983 y tienen sus orígenes en la banda Pierced Arrow, donde estaban entre otros Dana y Ben desde 1979. Era un grupo más de heavy, con versiones de Judas Priest o Iron Maiden entre otros. En 1982 pasaron a llamarse Beowulf, con varios cambios entre la población, poco después de que entrara Lords. Allí entró el guitarrista Jon Drenning, encargado de los solos durante los cuatro primeros álbumes del grupo, para darles una dosis de técnica. Otro punto clave fue el descubrimiento de la voz de John Patrick McDonald (Midnight), compañero de clase de Lords, que les permitió alcanzar el sonido que anhelaban, así como cambiarse de nombre por vez definitiva: había nacido Crimson Glory. Tomaron el nombre de una variedad de rosa, que encajaba con la fantasía oscura que querían darle a su música, con elementos progresivos similares a grupos como Queensrÿche, Heir Apparent o Fates Warning. Ya en 1986 grabaron su esperado debut homónimo, en los Morrisound Studio de Florida, producido por Dan Johnson.
El disco
Enérgica y épica se nos presenta la inicial «Valhalla», de clara mitología nórdica. Ya observamos que el omnipresente dinamismo no está exento de un apartado coral la mar de memorable. Tras el alarido inicial de Midnight, aumentamos revoluciones en «Dragon Lady», con esa combinación entre lo medieval y los peligros de una femme fatale. La primera power ballad la encontramos en la arrebatadora «Heart of Steel», que nos deja hechiza completamente nuestros corazones, incapaces de mostrar la resiliencia del acero. Llega la hora de «Azrael», el primer tema que escuché de ellos, que nos habla del ángel de la muerte en el islam y el judaísmo, de nuevo con una balada que va ganando en intensidad, apoyada por solos de guitarra endiablados, hasta culminar la primera cara del disco.
«Hidden beyond the light
And the darkness finds me
Help me escape tonight
Oh, I must find Azrael».
El caos descontrolado de «Mayday» contrasta claramente con el resto de canciones, por su frenética ejecución. Es seguida por otro medio tiempo solemne, de mis favoritas en un álbum sencillamente perfecto, como es «Queen of the Masquerade». La manipuladora reina del baile veneciano, que teje sus redes a su antojo, encaja como anillo al dedo con las máscaras plateadas que usaban en sus directos. Hoy en día han quedado relegadas solo con motivos publicitarios de manera parcial, pero en sus inicios permitieron a la formación amplificar la teatralidad de sus complejas composiciones. Un elemento distintivo para aumentar su popularidad y legado. Los ángeles de la guerra nos visitan en «Angels of War», una de las canciones donde más toma protagonismo el bajo de Lords. Finaliza esta travesía por el romanticismo estilo Fantasma de la Ópera, con la inquietante a la par que emotiva «Lost Reflection», que inicia en acústico de manera fantasmagórica. Según nos explicó en la entrevista, Shanna era una chica con la que solía salir Ben. Midnight se pasó a visitarla en su apartamento, a altas horas de la noche, tras una fiesta con el resto de músicos y amistades, cuando todos ya estaban durmiendo. Vio la casa y, esa noche, soñó que alguien estaba atrapado en la buhardilla, como si esa chica fuese una especie de bruja. Como bonus track tenemos «Dream Dancer»: no lanzada originalmente en el vinilo, ya que fue publicada en marzo de 1988 como sencillo, para crear expectativas antes de su progresivo segundo álbum Transcendence, publicado ese mismo año.
Veredicto
El debut homónimo de Crimson Glory es mucho más que una obra maestra del power metal estadounidense: es uno de los mejores discos de la historia, con composiciones la mar de variadas entre sí, en una banda donde todos interpretaban a la perfección su papel. Todavía recuerdo cuando lo descubrí en bachillerato, cómo se me iluminaron los ojos ante semejante despliegue técnico y emocional. Tuve que reescucharlo varias veces más ese día y me sigue provocando el mismo maremoto de sensaciones en la actualidad.
Apasionado del cine y la música. Desde 2021 he sido redactor en diferentes medios como Manners of Hate, Metal Nightmare y Queens of Steel. Recientemente incorporado al equipo de Stairway to Rock, para ofreceros desde entrevistas, reseñas de discos o crónicas de conciertos (con énfasis en el underground), además de cualquier artículo especial cinéfilo que me pase por mi cabeza. Especializado en heavy, thrash, speed, metal épico, doom, rock progresivo y psicodélico. Actualmente trabajando en una novela de ciencia ficción.
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