The Screamin’ Cheetah Wheelies + Sol Lagarto + Silverflame
11 de octubre de 2026
Sala La Mirona, Girona
Organiza: Miro Rock
Redactor: Jordi Tàrrega Amorós
Fotos: Miquel Raga
Sencillamente espectacular… Lo de Mike Farris con el resto de los Wheelies en Girona fue colosal, y eso a sabiendas de que en todo sitio que tocan en esta gira consiguen un éxito rotundo por el nivelazo que gastan en exhibiciones de más de dos horas. A todo esto, me toca decir, que era mi primera experiencia en la sala La Mirona, en Salt (Girona) y os tengo que confesar que supera a muchas similares a nivel europeo. Menudo lujo ver conciertos allí…
Y si el emplazamiento fue mágico, digamos que el MiroRock es un éxito, con un cartel internacional de aúpa y que fue una auténtica gozada poder ver sobre el escenario a los de Farris teloneados por Sol Lagarto y a Silverflame. Mucha gente llenando la capacidad de lo que sería una Razz 2 y de verdad que tras la experiencia, me quedo con las ganas de ir a ver a DeWolff y a Los Rebeldes en el MiroRock, pues será un lujo eso de verles en La Mirona.

Sol Lagarto reivindican su legado y tienen mucho que decir…
Me pareció todo un regalo lo de ver el nombre de Sol Lagarto en el festival, y más teniendo en cuenta que los barceloneses llevaban tiempo separados, aunque se reunieron en 2025 para grabar tres temas nuevos. El quinteto estuvo especialmente bien en un set muy largo para unos teloneros… tocaron hora y cuarto en el escenario pequeño, empezando por “Mira adelante”, con coros reales. Practican un hard rock muy inglés con letras en castellano y con muchos teclados.
Ernest Armengol cantó de maravilla y convencieron ampliamente en “Palabras invisibles”, con coros reales, acompañados por palmas y tirando de mucha clase. Se dirigieron al público en catalán y agradecieron que la gente del MiroRock contasen con ellos. Sonido perfecto y visita al nuevo material con la preciosa “Siempre”. Menudo estribillo… y ¡grandes letras! Mismas sensaciones en “La ciudad del miedo”, un medio tiempo en el que Norman llevó el pulso a la canción tras los parches. Y sí… la gente cantó el estribillo con muchas ganas.

El vocalista se armó varias veces de panderetas y “Vampiros” fue una de ellas, presentando al guitarrista Frank Montesell, que luego se marcó un solazo en la guitarrera y nueva “Fuego”. Hubo un momentazo con los dos guitarristas yendo al degüello en un tramo instrumental rotundo. Y cabe destacar los juegos con los focos y los parlamentos con referencias a Silverflame y La banda del Yuyu. Pero cuando despegamos de verdad fue con la versión del “Sweet Talker” de Whitesnake, muy aplaudida.
Nos confesaron que el “Mira adelante” no la tocaban desde 2004, y fue uno de los grandes momentos de la velada. El “Hoy puede ser” fue esa balada que transmitió mucho y que hizo que la gente cantase, y después nos contaron que el disco Días mejores cumplía 16 años al día siguiente, tocando la canción homónima y presentando a Ramon Montardit al bajo. Grandes en “La serpiente” en la que queman las naves e introducen el “Sex Machine” y “I’m not Superstitious”, tirando de ritmos funkies y luces verdes. Gran concierto… de verdad que esperemos todos/as que esta gente vuelva a los ruedos. El nivel es más que alto.

The Screamin’ Cheetah Wheelies superan a Mike Farris en solitario
Histórico… y es que no puedo ser objetivo con Mr. Mike Farris, pero nunca le había visto al frente de sus Screamin’ Cheetah Wheelies. Mira que en España tiene un feudo como artista en solitario, pero lo vivido en Girona fue una absoluta barbaridad. El quinteto apareció en el escenario grande, pues en La Mirona hay dos escenarios, hecho que hace que las transiciones pasen volando. Se marcaron todo el Magnolia empezando por la histórica “Backwoods Travelin’”, con Rick White a la guitarra sentado en un taburete y con Farris a un nivel Dios.
La gracia de todo es que Farris en estos temas no muestra todas sus cartas, pero agradecimos el “Gypsy Lullaby” y sus incursiones constantes con la armónica. Sala entregada y el single del disco: ¡“Hello from Venus”! Para cosas como estas estábamos allí esa noche… El vocalista se calzó una guitarra y la magia brotó con el estribillo especialmente cantado. White jugó con la slide y en “I Found Love” el otro guitarrista, Bob Watkins, hizo unos coros muy logrados. Ganan las canciones en directo, especialmente el “Magnolia” en la que volvió a combinar su líder los momentos con armónica.

Nuestro hombre tuvo un momento de parlamento y “Messenger’s Lament”, unida a la gran “Father Speaks” hicieron que la gente tuviera claro que ese disco fue una de las grandes joyas de los 90’s. Esa obra cayó en tierra de nadie, con producción 90’s y con esa mezcla de todo, inclasificable y tan única. A todo esto, hay que reivindicar el papelazo del bajista Dean Tomasek, siendo un maestro de las cuatro cuerdas con un look totalmente de rock star. Y digamos que Farris es capaz de mover las audiencias y de saltar y cantar a la vez.
Mis compañeros asistentes al evento le comparaban con Glenn Hughes, y eso que quedaban muchos trucos vocales todavía… pero la gracia, es que te decían: “¿este hombre canta así y no se esfuerza? Parece natural…”. Y “I Dreamed” fue sobrenatural, con un pipa tirando cable. Lo pasó mal el chico, pero Mike tiraba de cableado hasta terminar con “You Are”, haciendo que el pipa volviera a salir para subsanar todos los entuertos. El ídolo volvió a empuñar la guitarra y nos confesó que ese tema estaba dedicado a su novia de entonces. Más allá de eso… Vivimos todo el Magnolia en directo, lo cual fue un sueño.

Mike nos dijo que 15 minutos de pausa y que volvían a por todo. Presentó a toda la banda y en la segunda parte empezaron con “This Is the Time” de su primera obra. La segunda parte no fue tan extensa, pero tuvo momentos absolutamente mágicos, caso de “Halycon Days” y de “Boogie King”. El baterista Terry Thomas ya iba sin gafas de sol y Farris sin un micro cableado, cosa que facilitó la vida al resto de la banda. La versión de “Right Place Wrong Time” hizo que el público cantase al ritmo de un funky de primera categoría.
Pero todo fue a más… a mucho más: “Rubbermaid Fiancee”, con ese riff tan marcado y luego el “Shakin’ the Blues”, estelar… Estamos hablando de un solo vocal en el que la banda deja de tocar y deja al maestro Farris solo ante el peligro para hacer que sólo con su voz haga sonar a toda una orquesta. Despedida con “Leave Your Pride” y las sonoridades negras en todo lo alto. Y te quedas con el sabor de que has vivido algo histórico, que has sido un privilegiado. Qué lástima que el mundo en general no supo apreciar lo que fueron los Screamin’ Cheetah Wheelies.

Y luego aparecieron los Silverflame demostrando agallas y consiguiendo que el público presente se quedase, cosa muy meritoria. Excelente cantante femenina (Sheila Endekos) y lámparas en el escenario. Son de Girona capital y se formaron a partir de las cenizas de La banda del Yuyu. Desgraciadamente las obligaciones familiares hicieron mella y tuvimos que largarnos ante un show muy rotundo. Las tres bandas ofrecieron un show impresionante y Girona posee una sala y un festival a la altura de todos los que podemos ver por Europa. No me toca más que aplaudir…

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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