Sun & Thunder
28 de agosto de 2026 – Día 2 – Marenostrum, Fuengirola
Z! Live
Fotos: Tigran Grigorian
Crónica: Maria Grigorian
Si la primera jornada de Sun & Thunder había servido para descubrir la personalidad de un festival que todavía estaba calentando motores, el viernes llegó dispuesto a subir considerablemente la temperatura.
El segundo día de Sun & Thunder 2026 fue, para los amantes del metal épico y de inspiración vikinga, prácticamente un pequeño paraíso.
Sovengar
Abrir una jornada de festival a las cuatro de la tarde nunca es una tarea sencilla. El sol todavía está presente, parte del público sigue llegando y muchos aún no han cambiado completamente el modo vacaciones por el modo festival. Pero Sovengar no parecen entender demasiado de horarios.
Los murcianos salieron al escenario con la energía suficiente para despertar a cualquiera y con una propuesta que parece sacada de una saga fantástica: power metal español mezclado con folk nórdico, dragones, ogros, piratas y una buena dosis de humor. Al frente, su vocalista demostró desde el primer minuto que sabe exactamente cómo ganarse a un público.
Vendetta FM
Después de la fantasía nórdica llegó algo mucho más directo. Vendetta FM, procedentes de Murcia, cambiaron los dragones por riffs, contundencia y una energía mucho más cercana al hardcore, groove y thrash metal. Pero si hubo alguien que convirtió el concierto en algo especialmente vivo fue su vocalista. Tan entregado estaba al concierto y al público que, en un momento dado, saltó directamente entre la multitud y continuó cantando desde allí, rodeado de los asistentes. La escena fue completamente espontánea y terminó convirtiéndose en uno de los momentos más memorables de esta jornada del festival.
All For Metal
Y entonces volvieron los guerreros. All For Metal, formación germano-italiana, llegó a Fuengirola con una propuesta que parece diseñada para un festival de estas características: heavy metal épico, grandes melodías, una imagen espectacular y una puesta en escena que no permite apartar la mirada.
Su estética encaja perfectamente con ese universo de héroes, batallas y leyendas que había empezado a aparecer con Sovengar, pero aquí todo estaba llevado a una escala todavía más teatral. El vestuario, la presencia escénica y las voces fueron protagonistas desde el principio. Los contrastes vocales —entre registros graves y poderosos y agudos sorprendentes— añadieron todavía más dramatismo a las canciones.
Destruction
Una de las bandas fundamentales del thrash metal europeo llegó al Sun & Thunder para recordar que, cuando se trata de velocidad, agresividad y riffs afilados, la vieja escuela todavía tiene muchísimo que decir. Su actuación fue una descarga directa: batería, guitarras, velocidad y una intensidad que apenas concedió momentos de descanso. Fue metal en su forma más directa. Rápido, agresivo y contundente. Y el público respondió.
Lordi
Había llegado uno de los momentos más esperados de la segunda jornada: Lordi. Los finlandeses aterrizaron en Fuengirola dentro de la gira que celebra los veinte años de The Arockalypse, el disco que convirtió a la banda en un fenómeno internacional. Y, como era de esperar, el concierto volvió a demostrar que un espectáculo de Lordi es mucho más que un concierto de hard rock y heavy metal.
Desde el primer momento, el escenario se transformó en un auténtico teatro de monstruos. Los trajes, las máscaras, las enormes criaturas y la iluminación —una vez más, uno de los grandes puntos fuertes del festival— crearon un espectáculo visual perfectamente reconocible. Lordi tienen una identidad que no se parece a la de prácticamente ninguna otra banda y saben explotarla hasta el último detalle.
Pero detrás de todo ese maquillaje y esas enormes máscaras había algo todavía más importante: una banda que sabía divertirse con el público. El vocalista habló, bromeó, jugó constantemente con los asistentes. La reacción fue inmediata.
Y la música tampoco decepcionó. La banda repasó el álbum Rock Apocalypse en orden aleatorio, ofreciendo a los asistentes una selección diferente a la habitual, y cerró la actuación con «Hard Rock Hallelujah» como colofón final. Durante una hora y cuarto aproximadamente, el Sun Stage dejó de parecer un escenario de festival para convertirse en una película de terror con banda sonora propia. Y nadie parecía querer que terminara.
Gaerea
Gaerea cerraron la segunda jornada y cambiaron completamente la atmósfera. Los portugueses, uno de los nombres más destacados del metal extremo contemporáneo, aparecieron entre sombras, humo y oscuridad. Vestidos de negro y con los rostros cubiertos por máscaras, parecían haber llegado desde otro lugar. Si Lordi habían utilizado el disfraz para provocar sonrisas y crear espectáculo, Gaerea lo utilizan para todo lo contrario: desaparecer como individuos y dejar que únicamente exista la música.
El escenario se convirtió poco a poco en una especie de ceremonia. La música, intensa y atmosférica, se mezclaba con las luces oscuras, el humo y las figuras inmóviles de los músicos. No era un concierto pensado para hacer bailar al público ni para buscar complicidad mediante bromas. Era una experiencia mucho más absorbente. Y así terminó el viernes: con el Mediterráneo al fondo, el escenario cubierto de sombras y la sensación de que la segunda jornada había recorrido prácticamente todo el espectro posible del metal.
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.
Descubre más desde Stairway to Rock
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








































