La Perra Blanco – Lovers and Fears

77/100 

6 de febrero de 2026

Maldito Records

Descubría a La Perra Blanco el día que se subió al escenario con Los Rebeldes en Barcelona, y digamos que tampoco tuvo mucho tiempo para explayarse, pero me apunté la matrícula, como también lo hice con Al Dual. Ella tiene duende y algo especial. No había escuchado nada de su material hasta que me ha llegado este Lovers and Fears, y me ha convencido plenamente, pues me esperaba algo así. La de la Línea de la Concepción aúna el rock 50’s y los clásicos y les añade una actitud muy punk, cosa que es un hecho muy diferencial.

 

Esta obra ha sido grabada a caballo entre Chicago y España y Jimmy Sutton ha llevado la batuta en tareas de producción. Por vez primera combina el inglés con el castellano, algo que funciona, y es que es capaz de hacerlo en un mismo tema, cosa que sorprende, y para muy bien. Y el lujazo de tener como invitado a todo un JD McPherson pues ya rubrica un producto que también imanta por las letras de Alba Blanco, la Perra.

 

Ya en la inicial “Number One Fool” se se nos aparecen todas las virtudes de esta músico gaditana que tanto tiene que decir en nuestra escena. Groove rockabilly y una voz privilegiada que se sirve de un saxo en la cadenciosa y dorada canción que inaugura los juegos. Es bailable, es un temazo y lo festivo se hace carne con absoluta clase. Y en “Devil in My Bed” ya se nos pasa al castellano en un tema íntimo de raíces clásicas y con mucha mordida. Esa voz es especial y la percusión adorna junto a un Hammond de época. Es imposible no rendirse a esta futura diva.

 

Las influencias del blues más clásico asoman en “Sin amor”, en un quejido bello que huele a desierto y al delta del Misisipí. Aquí hace dueto vocal con JD McPherson y baja pulsaciones, pero no intensidad. Gran letra y puro feeling en una francotiradora única en su especie. Y es que vislumbras a Johnny Cash en el horizonte de la tonada. El “Barracuda” va en inglés y la voz está pasada por un filtro. Aquí hay mucho de Little Richard, y es que la gracia es que es capaz de actualizar sonidos pasados con maestría. Suma vientos de apoyo y esa actitud punk que destila en voz y guitarra.

 

Las escobillas a cargo de Jesús López y el contrabajo en “I Feel Fine” te hacen disfrutar de un estándar muy bien llevado, con una inmensa guitarra que solea de época y que en directo puedes llegar a imaginar como va a funcionar. Luego está la colorista y serpenteante “Raining Love”, en la que se acompaña de coros femeninos y unos vientos subrayan los tiempos a la par que los juegos percusivos le dan ese toque más tribal. Remata con un solo crudo, muy orgánico y poco pulido. La autenticidad reina aquí.

 

 

“Hold Me” es lo más cercano a una balada y el momento que posee de demostrar potencia de voz y dotes innatos. La pronunciación es ya otro tema, pero la tonada te atrapa y te acuna con delicadeza y estilazo. Otra que en directo puede llevar a la sala al delirio. “La Furia” es un tema instrumental muy en la línea de los Shadows y con reminiscencias al mítico “Apache”. Evidentemente es la guitarra de Alba la que comanda, pero se da la vez con el saxo tenor y todos los instrumentos brillan

 

Las teclas blancas y negras de Scott Ligon repiquetean en “Supersonic Lover”, y en menos de tres minutos hay una cabalgada a ritmo de The Doors. La gracia es que reparten influencias y les dan personalidad total. Es un tema que ha estado en los bises de su última gira, así que… os podéis imaginar el por qué. El “Three in the Morning” va acompañada con palmas y feeling trepidante. Aquí brilla el buen hacer en los platos de Jesús y los vientos visten de seda otro buen tema que cumple más que bien.

 

Y para un servidor la mejor canción del disco es la última: “I Need Your Lovin”. Aquí se combina el castellano con el inglés para un tema de desamor desenfadado y en el que Alba se sale a nivel de voces. La frase del disco es: “ahora que te fuiste aún me gustas más” y luego está ese saxo juguetón de Gerard Vercher. Por cosas como esta amamos a La Perra Blanco.

 

No me había acercado a la música de La Perra Blanco y me rindo al encanto de su música, estilo, pero especialmente a esa voz que posee y a estas canciones que tan bien funcionan y que rinden tributo a los clásicos ya mencionados en la crítica. Me muero de ganas de verla sobre las tablas y me hubiera gustado más haberla descubierto en un show propio, de los que hablan maravillas. Y es que es un rockabilly con un alma punk absoluta y la autenticidad, los posos de personalidad que tiene Alba, la hacen un animal único en su especie.

 


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta