65/100
BURNING WITCHES – Inquisition
Napalm Records
Lanzamiento: 22 de agosto de 2025
Desde 2019, la formación íntegramente femenina de Burning Witches se ha mantenido estable, consolidando poco a poco su sonido y publicando trabajos de calidad. Han pasado seis años desde que Laura Guldemond asumió la voz principal, acompañada por Romana Kalkuhl y Sonia Nusselder a las guitarras, Jeanine Grob al bajo y Lala Frischknecht en la batería. Aunque parecía que estaban destinadas a despuntar definitivamente, esa consolidación plena aún no ha terminado de materializarse.
Con su anterior trabajo, The Dark Tower, la banda ya había comenzado a alejarse del heavy metal clásico que las definió en sus inicios. En este nuevo álbum, profundizan en esa línea, explorando un sonido más oscuro y atmosférico, donde se entrelazan elementos de hard rock y power metal, con mayor protagonismo de los cambios de tempo, los dobles bombos y un registro vocal más versátil y profundo. El resultado es, probablemente, su obra más sombría y ambiciosa hasta la fecha.
El álbum se abre con «Sanguini Hominum», una introducción recitada en latín —único momento interpretado con voz masculina— que funciona como portal ceremonial hacia el universo sonoro del disco. A continuación, «Soul Eater» emerge como uno de los cortes más inmediatos y contundentes, con un riff incisivo y una estructura muy cercana al estilo de Iced Earth, llamada a convertirse en imprescindible en su repertorio. «Shame», en contraste, devuelve al grupo a la esencia pura del heavy metal, con un estribillo que remite directamente a los grandes himnos del género.
En «The Spell of the Skull», Burning Witches recuperan en parte el estilo más clásico que las caracteriza, aunque incorporando un aire más tétrico que lo impregna de modernidad. Por su parte, «Inquisition» se erige como una de las piezas más densas y agresivas: la voz de Laura adquiere aquí un registro grave y desgarrador, apoyado en un estribillo arrollador y un muro instrumental de gran solidez.
El single «High Priestess of the Night» destaca por su dinamismo, con coros polifónicos y voces dobladas que aportan dramatismo y riqueza al conjunto. En «Burn in Hell», la banda se inclina hacia un terreno más directo, casi de hard rock acelerado, con un riff que no da tregua y un espíritu rebelde que recuerda a Judas Priest en su faceta más incendiaria.
La calma relativa llega con «Release Me», la balada del álbum, donde Burning Witches exploran su faceta más melódica y atmosférica. Aquí, Guldemond demuestra versatilidad, modulando su registro hacia un tono más sensible y contenido, sin renunciar a la potencia vocal que la caracteriza. Tras esta pausa emocional, el disco retoma fuerza con «In for the Kill», un corte rápido y agresivo, marcado por los dobles bombos y un estribillo de aire power metal, concebido para arrasar en directo.
«In the Eye of the Storm» mantiene el pulso con un tema a medio tiempo que equilibra pesadez rítmica y melodía, destacando por un estribillo coreable que se queda a la primera escucha. Le sigue «Mirror, Mirror», probablemente el tema más atmosférico del álbum, donde los riffs se entrelazan con un juego de voces inquietante, evocando esa dualidad de luces y sombras que impregna todo el trabajo.
El cierre llega con «Malus Maga», una pieza final que actúa como epílogo oscuro y ritualístico, fusionando riffs pesados con una atmósfera casi ceremonial. Es un broche que subraya la intención del grupo de consolidar su imagen como una banda que no teme experimentar dentro de los límites del heavy metal.
En definitiva, este nuevo disco refleja la voluntad de Burning Witches de crecer y expandir su lenguaje musical. Sin embargo, ese viraje hacia un terreno más sombrío y vocalmente dominante ha hecho que, en ocasiones, se sacrifiquen las raíces más auténticas del grupo. Aunque ambicioso y técnicamente impecable, el resultado transmite cierta monotonía, como si el afán de densidad hubiera difuminado la frescura de sus primeras entregas. Aun así, es un paso firme en su evolución y, sin duda, un álbum que reforzará su lugar dentro de la escena actual del metal.
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.
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