WildHärd – Love N’ Lies

75/100

19 de septiembre de 2025

Maldito Records

Antes eran conocidos como Invaders, pero este quinteto madrileño decidió encarar el futuro con un nuevo nombre y un cambio de sonido. Y Love N’ Lies es un enorme disco de puro hard rock de los 80 con unas guitarras absolutamente impresionantes y un excelente trabajo en cuanto a composición. El único pero del disco es que suena previsible y que es un hard rock ya muy visto, pero si te gusta el estilo, estamos ante un trabajo que hará las delicias de los seguidores de Scorpions, Bon Jovi, Cinderella, Dokken y demás agrupaciones emblemáticas de la era dorada.

 

Los juegos empiezan con la divertida “Rider of the Cold Night”, que viene con una intro acústica para luego eclosionar en el hard rock de manual de los 80. Todo suena como esperas y la banda demuestra que saben lo que se hacen y que sus referentes están muy claros. Los detalles de guitarra son un lujo y ese estribillo es muy Skid Row en un tema pegadizo y no falto de “uooos”. Y las guitarras de Rick Flame y Adrian Viper tienen muchos guiños a Van Halen, lo cual es una pasada. “Ready for the Night” es eléctrica y directa, con muchas demostraciones de guitarra y volviendo a jugar con un estribillo muy melódico. Hay actitud, y a pesar de que las influencias son más que obvias, te hacen disfrutar de verdad.

 

“Chase of Love” es deliciosamente 80as con ese teclado tan de época por parte de Tommy Guns. Aquí el vocalista Icy Blaze se doctora en un medio tiempo precioso y vuelve a demostrarte que WildHärd son una especie de oopart con unas prestaciones exquisitas. De verdad que capturan la esencia de esos años y lo actualizan con clase absoluta. El inicio de “Midnight Lover” es puramente Scorpions. Hard rock de estadio con esos dejes sleazy y vacilones, con grandes guitarras y una compacta base rítmica. Este es posiblemente el mejor tema del disco y el más representativo de todo su potencian.

 

El bajo entra en “What’s Getting on My Way” combinando acústicas y eléctricas en un tema muy de directo y que puede recordarte a Cinderella. Ejercicio de estilo de grandes prestaciones en el que el grupo suena bien y convence. Luego pasan a “Take Me Back”, siendo más ambiental y dominada por los teclados de Tommy Guns. Tema solemne en el que Icy canta de maravilla y transmite de verdad. Estamos ante otra de las joyas de un disco especialmente meritorio.

 

En “Gone Forever” hay esos teclados tan de época marcando el inicio de un medio tiempo melódico muy medido y con dejes a los suecos Crazy Lixx. Previsible y muy de manual de hard rock, pero no por ello va a ser menor. Son pura electricidad en ese trallazo que lleva por nombre “Take My Heart Away”, con juegos de coros que le dan un plus a un tema que reposa en un riff marcadísimo y muy logrado. Y ese momento de acústicas en plena tempestad es muy notable.

 

 

En “Sweet Cheater Viper” hay un groove marcado y diabluras en la guitarra, que embellecen la canción. Edgar Venturela tira de doble bombo medido en un up-tempo metalizado y directo. Te pueden recordar los buenos tiempos de Dokken. “Endlessly” es el precioso final con una balada intensa en la que la guitarra eléctrica de Rikk Flame se luce, pero en la que hay momentos acústicos muy trabajados y lucidos. Hay mucha influencia de Skid Row, y para bien. Le da al disco un final impecable en el que los teclados terminan imponiéndose en una power ballad de manual. Esperemos que la toquen en directo.

 

Toca resaltar la producción de Manuel Ramil que termina de darle forma a un disco muy prometedor y que estamos ante una época en la que hay grandes bandas de hard rock en España. También destacar la valentía de cambiar de nombre cuando ya un grupo tenía mucho camino recorrido, pero así son las cosas y en este negocio toca tomar decisiones valientes. Lo que está muy claro es que todo amante del hard rock 80s debería darle una oportunidad a este disco y a WildHärd.

 


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