100/100
30 de enero de 2026
Äventyr Records
Suecia ha sido el hogar de varias bandas muy interesantes, dentro de lo que englobamos como el revival setentero: después de que en los noventa los gigantes The Hellacopters trajeran el hard rock por los países nórdicos, Graveyard en 2006 añadieron otras influencias como la psicodelia, así como H.E.A.T. un año después adquirieron mucha popularidad. Ya en 2019 encontramos el EP homónimo de Hot Breath, enmarcado en el garage, así como el hard rock con tintes blueseros de Heavy Feather, en su álbum debut Débris & Rubble. Pero seguramente lo que más se acerca a nuestros protagonistas de hoy sea la pura ensoñación del primer disco de Nephila, como los dos anteriores gracias al fantástico sello The Sign Records.
Hällas fueron fundados el 2011 en la ciudad de Jönköping, ubicada al sur de Suecia, por el bajista y cantante Tommy Alexandersson, el guitarrista Jesper Nodbrant (quien iba a clases de música con Tommy) y el batería Kasper Eriksson. Este power trio empezó con material más blues, hasta que en 2014 Jesper salió y se mudaron a Linköping, donde se les unieron los guitarristas Marcus Petersson y Alexander Moraitis, quienes habían tocado en grupos de heavy, death y black. Ese mismo año grabaron su EP debut homónimo en el Treasuresound Studio, detrás del cual estaba el que no tardaría en ser su nuevo teclista, Nicklas Malmqvist, con quien cerrarían la formación actual como quinteto. Tanto este disco como su primer elepé de 2017, el místico Excerpts From a Future Past, ya dejaban patente su inusual propuesta musical, de claras reminiscencias setenteras: una mezcla del rock espacial estilo Hawkwind, la psicodelia de Iron Butterfly, el progresivo de Camel o Rush, el hard rock de Wishbone Ash, así como ciertos toques del heavy metal de la NWOBHM.

Ya en 2020, con una popularidad creciente que les permitió fichar por el prestigioso sello Napalm Records, publicaron su segundo álbum; Conundrum. Esa grabación representa el cierre de la trilogía iniciada por su EP y continuada en el primer disco de larga duración, cuya historia es protagonizada por el héroe Hällas: caballero que viaja por un universo paralelo de carácter medieval, a la par que distópico. Dos años más tarde perfeccionar su sonido con el ambicioso Isle of Wisdom. El próximo 30 de enero verá la luz, de la mano de la discográfica Äventyr Records, el esperadísimo Panorama, que desengranaremos encantados a continuación.
Con más de veinte minutos de duración, la totémica composición inicial representa la culminación del sonido que Hällas ha ido forjando durante todos estos años. Puro sintetizador estilo synthwave hasta casi el segundo minuto donde entra la voz de Tommy… ¿en italiano? Tengo serias dudas sobre si se trata de latín… Cambio total de ritmo en el tercer minuto, hacia un progresivo estilo Yes, para que poco después escuchemos otra parte vocal, en el habitual inglés. Después de un buen rato de revoluciones aceleradas, hacia el séptimo minuto la nave espacial parece estar en órbita cual satélite, poco antes de que las guitarras tomen protagonismo. Atravesamos un pasaje psicodélico cuando, pasado el ecuador, los elementos sinfónicos de esta ópera magna se hacen más presentes. Donde más destacan es en un momento especialmente onírico cerca del cuarto de hora, en particular con un extracto que parece sacado de una película nostálgica, en una ambientación liderada por el sintetizador acompañado por violines: “You could see the sky, the birds, the sun… but that’s long gone. I wish you were there with me. But it’s too late now”. Entra entonces suave la percusión para mantener el embrujo, que se rompe cerca de los diecisiete minutos, para un cierre triunfal e igualmente bello, al que contribuyen el resto de los instrumentos de este fascinante quinteto. Incluso parece la banda sonora de una obra de ciencia ficción.
Tras el relincho y trote inicial de un caballo, «Face of an Angel» se nos presenta la mar de pegadiza y bailable, como uno de los sencillos promocionales, en clara contraposición con el mastodonte anterior. Su “Face of an angel with the devil’s blood” del chorus es sencillamente hechizante, poco antes del solo de guitarra. Medio tiempo marca de la casa, muy del estilo de la ya convertida en himno «Star Rider».
Empieza de manera enigmática «The Emissary», como si escucháramos la sirena de una embarcación en plena travesía, poco antes de un riff de lo más vibrante y el lisérgico sintetizador del mensajero. Cambio de ritmo hacia la mitad, con breve parte acústica, antes de que regrese majestuoso el teclado. En el cuarto minuto de sus cerca de siete, la magia se desata en una secuencia la mar de introspectiva, para terminar con un frenesí en fade out, como si estuviéramos por la Antártida, perdidos en medio de una ventisca. «Bestiaus» parece la calma después de la tormenta, en una preciosa balada de piano que nos arrebata nuestra desprovista alma. Pocas formaciones son capaces de hacerte reflexionar internamente y soñar en una misma composición. En su final, el protagonista abre una puerta en medio del inclemente frío, como si no supiera el destino que le espera, pero se viera empujado a cruzar ese umbral, con el tiempo apremiando su paso.
Para terminar, nos encontramos en la cúspide de la bóveda celeste de «At the Summit», tras haber ascendido por la angosta escalinata de la portada, en un inicio de guitarras acústicas, acompañadas por un órgano eclesiástico de otro mundo. No tarda en entrar gloriosa la guitarra eléctrica, junto a la incesante percusión y el omnipresente teclado. La voz es por momentos afilada, en consonancia con el compás marcado. Me encanta esa transición hacia su mitad, con un etéreo interludio ya delante del portal a otro mundo desconocido, que observamos como termina desembocando en un solo de guitarra. En su precioso clímax, recuperamos las sensaciones de trascendencia astral.
Mi atípica calificación perfecta no deja lugar a otras interpretaciones: aunque acabe de empezar el año, ya podréis comprobar que Panorama será uno de los mejores discos que tendré el placer de escuchar en 2026. Pocas formaciones son capaces, en la actualidad, de mantener un nivel de excelencia en toda su discografía, añadiendo diferentes matices en cada joya grabada. La música de Hällas es una experiencia extrasensorial: algo para el recuerdo.
Apasionado del cine y la música. Desde 2021 he sido redactor en diferentes medios como Manners of Hate, Metal Nightmare y Queens of Steel. Recientemente incorporado al equipo de Stairway to Rock, para ofreceros desde entrevistas, reseñas de discos o crónicas de conciertos (con énfasis en el underground), además de cualquier artículo especial cinéfilo que me pase por mi cabeza. Especializado en heavy, thrash, speed, metal épico, doom, rock progresivo y psicodélico. Actualmente trabajando en una novela de ciencia ficción.
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