Gluecifer – Same Drug New High

80/100

16 de enero de 2026

Steamhammer

Parece mentira, pero… han pasado 23 años sin que el mundo haya podido catar nuevo material de los noruegos Gluecifer. Sí que es cierto que Captain Poon nos legó discos de Bloodlights, giró con Marky Ramone y que finalmente, los de Oslo, se reunieron y les vimos sobre el escenario. Pero… faltaba grabar algo para demostrarnos que Gluecifer siguen poseyendo ese ángel compositivo y que Automathic Thrill no fue su canto de cisne. Same Drug New High cumple las expectativas y vas a encontrarte justo lo que esperas: temas nuevos capaces de mantener el tipo frente a todos sus clásicos de toda la vida.

 

El sonido clásico, con toda la garra y muy sobrados de actitud, se percibe en la inicial “The Idiot”, en la que te reencuentras con esa banda mítica que nos regaló algunos de los mejores discos de esa invasión escandinava. Punk acelerado de manual con esa pátina sleazy y dejes glam. Biff Malibu canta como siempre y los coros, a pesar de funcionales, funcionan y están muy arreglados. Mi tema favorito del disco, y de largo, es “Another Night”, Another City”. Melódica y con esa guitarra tan evocadora. Tiene algo de retro rock y funciona a las mil maravillas. Te la puedes imaginar en directo y ya salivo cual perro de Pavlov. Qué gran riff…

 

En tema que da título a la obra va marcado por la batería de Danny Young. Un medio tiempo muy marcado en el que hay adornos percusivos y en el que rememoran los viejos tiempos de los 90. Ecos más de AC/DC de los 70 en otra de las más eléctricas: “Armadas”. Funcionan especialmente esas dos guitarras y van sobrados de clase y actitud. Hay coros surf en una andanada directa y contundente, marcada por ese final abrupto y cortante. “I’m Ready” sería ese tema prototípico y feliz que uno espera de Gluecifer, Hellacopters y toda esa pandilla. Rock enérgico y directo, sin grandes pretensiones y bebiendo de su material más clásico y demostrando que son madera inflamable de directo. Destaquemos especialmente la voz de un Malibu que está perfecto a lo largo de todo el disco.

 

“The Score” es más hímnica, pero avanza por la enorme cadencia de una base rítmica muy marcada y el riffeado de Poon y Raldo Useless. Guitarras cortantes e invitación al pogo.  Un avance de locomotora que eclosiona con un gran estribillo de un corte que sirve para single. Y es que es juguetona y muy divertida, además de tener alma punk total. En “Pharmacity” juegan con los arreglos y le dan un aire a las guitarras como de sitar. Marcan el estribillo como si fuera un brit pop endurecido que me ha recordado la mítica «Brimful of Asha” de Supergrass. Pero esto es rock n’ roll y salen galones y agallas a medio tiempo melódico. En Same Drug New High no hay un tema malo…

 

Pero si quieres emociones fuertes, para eso está el “1996” con un guiño a los Stooges y con la guitarra de Captain Poon jugando en sonidos saturados. Maestros de lo suyo y cumplidores tras tantos años de parón (discográfico). Y es el bajo de Peter Larsson quien nos introduce en “Made in the Morning”, otra guitarrera con aires de Imperial State Electric, pero es que todas estas bandas vienen de las mismas raíces. Otro buen complemento a un disco sin fisuras.

 

 

La machacona “Mind Control” cumple expectativas, y disfruta de un puente muy alegre y un estribillo convincente. Es puro sudor y huele a sala abarrotada y a entrega total de un grupo realmente especial. La frase de “he vendido mis discos y he vendido mi alma” es realmente genial. “On the Wire” pone el cerrojo con aires vacilones. Vuelven a saturar de sonido y Biff canta grave en una de esas piezas que te convencen desde la primera escucha, pero en la que hay algo más de experimentación. Teclados atmosféricos y dejes alternativos que se tejen sobre un ritmo machacón e inamovible. De largo, una de las más originales y sorprendentes con final acelerado y agónico.

 

La portada es horrible, pero “el pegamento infernal” nunca ha destacado por hacer unos portadones tremendos. Todo suena de maravilla, musicalmente convence y suena que atruena además de mantener el estilo, jugar con el glam, tener esos detalles más oscuros que apuntan a The Cult y hacernos recordar esa invasión escandinava de los 90 junto a bandas como Turbonegro, Hellacopters, Backyard Babies y demás. ¿Y lo mejor de todo? Pues que no tardaremos en verles en directo en nuestras salas.

 

 


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta