Entrevista a Uri Dijk, teclista de Textures (Parte 2): ‘El Iowa de Slipknot fue un disco clave para mí’

Seguimos hablando con el teclista de Textures y nos cuenta el cómo define el estilo del grupo, su relación espectacular con la India y las muchas veces que han llegado a tocar allí, así como la importancia que tuvieron Slipknot para él y el libro de El nombre del viento de Patrick Rothfuss. También recuerda su paso por el Be Prog! My Firend y sus muchas venidas a España.

 

Vale, hablemos de etiquetas, porque sé que a la mayoría de los músicos no les gustan, pero son algo que necesitamos los periodistas para intentar explicar a la gente cómo suena una banda. No es fácil etiquetar a Textures, pero quizá metalcore progresivo podría ser lo más cercano.

Sí, sinceramente, yo siempre digo que hacemos metal progresivo; intento mantenerlo simple, porque al final se puede decir que todas las canciones de Textures son metal y tienen una naturaleza progresiva. En ese marco temporal de tiempo que llevamos como grupo, creo que es bastante perceptible en nuestro nuevo disco, que supone otro paso en una determinada dirección. Me gustaría pensar hacia adelante, pues sigues evolucionando, así que sí. Entiendo lo que quieres decir: pocas bandas han conseguido hacer diez discos que suenen similares.

 

En relación con esto, tengo una pregunta sobre el hecho de que dejasteis Nuclear Blast y ahora os hayáis unido a KScope. ¿Eso significa que queréis abrazar más el estilo progresivo? ¿Por qué este cambio?

No, en realidad es más una cuestión de negocio que de estilo. Es bastante simple: cuando fichamos por Nuclear Blast fue un gran honor para nosotros, pero una vez allí nos dimos cuenta de que éramos una de las bandas más pequeñas del sello y, por tanto, la atención que recibíamos también era menor. Trabajaban muy duro —no quiero decir nada malo de ellos—, pero se esforzaban especialmente con las bandas que generaban mucho dinero, y nosotros no éramos una de esas, así que trabajaban menos con nosotros, lo cual es comprensible.

 

Cuando retomamos la actividad, nuestro contrato con ellos era por cinco álbumes y solo habíamos publicado dos, así que oficialmente seguíamos teniendo un acuerdo, pero nos dieron la opción de marcharnos y buscar otra cosa. Creo que preferían invertir en bandas más grandes, así que nos dejaron ir. Para nosotros también fue una buena decisión, porque sentíamos que había sellos que podían hacer más por nosotros, y ahora estamos en KScope

 

Quiero decir, todavía hay algunos artistas más grandes allí, pero todo está más equilibrado y hemos notado que nos prestan un poco más de atención, lo cual está muy bien; ojalá funcione. Sí, eso espero. La verdad es que tenemos muchas estas entrevistas programadas, así que genial.

 

¿Por qué la banda se separó en 2018?

Hubo muchas razones, pero diría que básicamente tres. La primera es que, en aquel momento, la mitad de la banda acababa de tener su segundo hijo, así que algunos miembros estaban intentando centrarse más en la familia, lo cual es complicado cuando tienes que ausentarte durante largos periodos. En segundo lugar, y una cosa llevó a la otra, nos dimos cuenta de que estábamos un poco estancados en un nivel en el que o aceptábamos que eso era todo, o teníamos que invertir todavía más energía.

 

Y los miembros que sentían que ya habían dado todo lo que podían pensaban que eso no iba a funcionar. Además, hasta cierto punto, notas que el sello discográfico te exige un álbum cada dos años —piensan que cuatro años es demasiado tiempo—, o el mánager dice que hay que hacer otra gira ese año, mientras percibes que la atención de los fans hacia tu banda va disminuyendo.

 

Si haces más y te expones más, tienes más posibilidades de éxito, pero no todo el mundo sentía que eso fuera viable. Y creo que algunos miembros también sentían que, musical y artísticamente, ya habíamos dicho muchas cosas y que quizá era el momento de parar en lo más alto, por así decirlo, en el caso de Textures.

 

Y ahora los niños han crecido…

Sí, sí, exactamente. Así que ahora hay un poco más de margen y todo el mundo sintió que, vale, habíamos tenido una pausa larga. Nunca se pensó como una pausa en sí misma, sino como algo indefinido. Pero cuando volvimos a reunirnos, nos dimos cuenta de que todos estaban bastante entusiasmados, y algunos incluso ya tenían ideas por ahí guardadas. Así que, bueno… así fue como sucedió todo.

 

Textures ha tocado varias veces en España. ¿Cómo recuerdas esos conciertos aquí?

La comida siempre es genial. No, pero creo que la gente española es, en general, un poco más apasionada con las cosas, con personalidades muy intensas, y eso siempre se nota: los fans son muy agradecidos, apasionados y también un poco locos, en el buen sentido. Los conciertos siempre son así; si vas a un concierto en Holanda, incluso aunque a la gente le gusta, se quedan de pie con los brazos cruzados y asintiendo con la cabeza, pero en España es mucho más salvaje. Recuerdo un concierto muy especial en el Be Prog! My Friend, y también hemos tocado bastantes veces en Barcelona, aunque no recuerdo todos los nombres de las salas.

 

¿Habéis tocado en el Be Prog?

Sí, sí, al menos una vez, en 2016 creo, con Agent Fresco. ¿O quizá con Arch Enemy?

 

Yo estuve allí y fue con Agent Fresco, lo recuerdo; creo que fue la primera vez que el festival duró dos días.

Sí, sí, fue increíble.

 

Pero también tocasteis en el Rock Imperium.

Oh, sí, claro que sí.

 

Yolanda y yo estuvimos allí, pero no pudimos asistir. vuestro concierto…

Oh, qué pena.

 

Pero espero que Texttures hagan gira, así que…

Sí, sí. Bienvenidos, pero… Oh, no tengo el calendario de la gira en mente.

 

¿Está confirmada la gira?

Sí, con Jinjer. Sí, vamos a… Sí, seguro. Bilbao, creo. Y Madrid, si no me equivoco.

 

¿Y Barcelona?

No creo.

 

Sé que Textures tenéis una conexión muy especial con India.

Sí, sí, hemos tocado muchas veces en India. Es algo increíble. Creo que, según la historia que me han contado, algún fan hizo un evento en Facebook o algo así para que tocáramos allí, pero nunca estuvimos contratados ni nada. Pero había tanta gente interesada que nuestro mánager y agente se pusieron en contacto con un promotor indio y, de hecho, lo hicieron posible. Esto fue con Amon Amarth, y creo que asistieron unas 8 o 9 mil personas.

 

Me alegro que Facebook todavía siga siendo relevante en India (risas).

Sí, pero esto fue en 2008 o 2009. Vale. Así es como empezó todo. En aquel entonces no venían muchas bandas de metal a India, y durante mucho tiempo hubo una ley que impedía que artistas extranjeros vinieran al país, o al menos eso he oído. No estoy seguro, pero sé que cuando llegamos, realmente fue el inicio para muchas otras bandas. Creo que unos diez años antes, pocas bandas iban a India, y especialmente bandas de metal. Y desde entonces hemos ido casi diez veces allí, podrían ser ocho o nueve, no lo sé. Sí, siempre es realmente bueno volver allí.

 

Bien, para terminar, porque nos quedan cinco minutos, tenemos tres preguntas típicas en Stairway to Rock. Yolanda y yo trabajamos en Popular 1, la revista de rock más importante de España, y estamos haciendo algo especial, así que necesito hacerte esta pregunta: ¿cuál es la película más perturbadora o extrema que hayas visto en tu vida? Esa película que, cuando la viste de niño, no pudiste volver a dormir; o que era asquerosa, o de terror.

Creo que debe ser Salo, 120 días de Sodoma. Eso fue terrible. Tengo que decir que no creo que la haya terminado de ver.

 

Obligué a mi novio a verla y me dijo: “¿Por qué me haces esto?”.  Passolini…

Y Incendies. Sí, Incendies. Creo que es un título francés, esa también. Pero me gustaría mencionar otra… una de las películas que más me impactó es Koyaanisqatsi. No sé si la conocéis. La música es de Philip Glass, y musicalmente es una de las películas más inspiradoras para un servidor. Y, por cierto, Textures toma mucha inspiración de esa película. Así que sí, ese film es especial.

 

No la conozco, así que me la apunto. Bien, terminando: ¿cuál fue el primer álbum que compraste con tu propio dinero?

Iowa de Slipknot. Ese disco fue súper importante para mí. Todavía está en mi top 10. Nunca había escuchado nada tan fuerte. Todavía amo ese álbum; cada vez que lo escucho, me transporta a cuando tenía 14 años. Súper importante para mí.

 

Bien, antes de la segunda pregunta clásica, lo siento, pero necesito mencionar ese póster de El nombre del viento de Patrick Rothfuss que tienes detrás. Es también mi libro favorito. Lo leí cuando era adolescente.

Sí, también lo es para mí. Y ya os digo: mi otro proyecto que tuve cuando Textures dejó de tocar, se llama Elodin.

 

¿Ah, en serio?

Sí, Elodin. Puedes buscarlo en Spotify. Es música electrónica, pero también muy buena, creo.

 

La segunda pregunta clásica: ¿recuerdas la primera vez que lloraste en un concierto, con qué banda y con qué canción?

Sí, fue en Hellfest, y nosotros tocábamos allí. Creo que tenía unos 30 años, así que fue hace unos ocho años. La canción fue “Helvegen” de Wardruna. La escuché y nunca había oído algo así; era como si 10.000 años de música se hubieran bombeado directamente a mi corazón, y simplemente tuve que llorar. Curiosamente, la segunda vez que lloré fue cuando escuché Kalandra el verano pasado. Tocamos con Kalandra en el Reino Unido, y volví a llorar. Pero “Helvegen” es realmente especial.

 

Finalmente, imagina que tienes mucho dinero, digamos tres millones de dólares, pero solo para invertir en un espectáculo. ¿Qué trucos te encantaría hacer con Textures en el escenario? ¿Fuego, láseres… qué quieres?

Ah, vale. Realmente me gustaría… ¿Conoces “Isam”? ¿De Amon Tobin? Bueno, en fin, es un artista, y me encantaría hacer algo como un mapeo 3D, donde haya un gran escenario construido con todo tipo de cubos y estructuras, y todo proyectando imágenes. Creo que sería increíble. “Isam”, de Amon Tobin, es asombroso. Lo he visto muchísimas veces.

 

Ojalá ganes la lotería.

Sí, ojalá.


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta