Pocos ejemplos se me ocurren más de mujeres a los que me haya hecho tanta ilusión entrevistar. Y es que Leonor Marchesi es toda una leyenda en nuestro rock patrio y cómo no merecía estar con nosotros. Aquí os dejamos la transcripción de la extensa entrevista que tuvimos a bien hacer con ella en nuestro canal de Youtube.
Saludos a todos nuestros lectores y espectadores. Estamos aquí una semana más, como podéis ver, con Jordi Tárrega desde Barcelona. ¿Qué tal, Jordi?
Muy bien, encantado de estar aquí hoy también acompañado, la verdad.
Y bueno, una servidora desde tierras de Canterbury. Dejadme decir que hoy tenemos el placer de presentar a una mujer que nos hace muchísima ilusión tener en el canal: una gran leyenda en el mundo del rock en España. Creo que hablo por los dos cuando digo que estamos profundamente agradecidos de que hayas sacado tiempo para estar con nosotros hoy. Leonor, muchas gracias. ¿Qué tal?
Muchas gracias, Yolanda. Muchas gracias también por encontrarme. Un abrazo fuerte para Jordi y para los dos. Mis mejores deseos para esta nueva propuesta, que me parece interesantísima. Y bueno, aquí estoy para responder a lo que sea necesario; tengo muchas cosas que contar.
¿Puedo preguntar dónde estás?
Estoy en Madrid. Aquí siempre tengo buena cobertura, un poco en las afueras, en Las Rozas, no sé si lo conoces. Pero estoy siempre conectada y suelo hacer esto habitualmente, dentro de mis posibilidades.
(Jordi) Yo quería decirte que ayer estuve en un concierto de Avatar y, cuando vas a estos conciertos, te encuentras con mucha gente. Como hacemos muchas entrevistas, la gente suele preguntarte: “Bueno, ¿y a quién vais a entrevistar ahora?”. Cuando les dije tu nombre, se quedaron en plan: “¿En serio?”. No te puedes imaginar la reacción, en plan: “¡Ostras!”. Y hablaban maravillas de ti. Y no te hablo de dos o tres personas, sino de bastante gente.
Me alegra mucho lo que me estás contando, muchas gracias. ¡Qué guay! El otro día, por ejemplo, fui a ver a Obús. Quería contarlo porque fue una experiencia muy bonita. Cuando salí de la sala, después de un concierto maravilloso, también noté ese cariño del público: la gente me iba reconociendo y se acercaba a saludar. Así que es muy grato, de algún modo, seguir en la memoria de la gente y mantenerse vigente, aunque sea de forma sutil, y conservar cierto poder de convocatoria después de tantos años dedicados a la música, especialmente al rock.
Creo que además vamos a centrar la entrevista un poco en vuestro último trabajo con IDO, pero, además de tu papel como vocalista principal, también eres profesora de canto, si no me equivoco.
Sí, así es. Estudié canto e hice un curso de canto lírico en el Conservatorio Nacional de Buenos Aires. Después continué formándome aquí también y llevo muchos años dedicándome a la enseñanza. Compagino la técnica del bel canto con el rock, que es una de mis grandes pasiones: fusionar distintas corrientes musicales dentro de la voz. Creo que eso es posible y muy enriquecedor, gracias al trabajo técnico, las vocalizaciones y todo lo que desarrollo en mi método.
Con mis alumnos, que seguramente también van a ver esta entrevista, les mando un beso a todos. Sí, la enseñanza es una de mis grandes pasiones. Poder transmitir a un alumno que recién empieza, con toda esa ilusión que llevan en su vida y en su corazón, y guiarlos a través de esta escuela de vocal coach que imparto aquí, en Majadahonda, cerca de casa, es algo que me encanta. Disfruto mucho transmitiendo conocimientos y, sobre todo, guiándolos.
Perdón, es que justo iba a comentar que yo también estoy muy metida en el mundo de la enseñanza, porque Jordi es profesor y me cuenta muchas cosas. Así que es algo muy bonito, porque la enseñanza tiene muchos matices y muchas caras; no todas son buenas, pero en este caso tú has sacado la parte más positiva, y eso es bonito.
Además, ustedes también lo perciben y lo experimentan en directo. A veces la comunicación es tan intensa que se produce un aprendizaje mutuo, un intercambio de energías que van y vienen. Cuando se despierta la motivación y el interés entre ambos, también se aprende mucho de los alumnos. A eso me refería.
Sí, muchas veces se lo digo a Yolanda. La verdad es que el proyecto IDO me gustaría abordarlo ahora, porque realmente es sorprendente. Básicamente, sé que has seguido haciendo cosas y que mucha gente sobre todo te recuerda por Santa, pero el proyecto de IDO sorprende a nivel musical, porque no es el estilo que uno asociaría de primeras contigo, y eso está muy bien.
Sí, la verdad es que con los años siempre he tenido un espíritu muy inquieto. He sido muy curiosa con respecto al aprendizaje dentro de la música. Me ha interesado avanzar más allá del rock, aunque, como ustedes bien saben, el rock tiene una cantidad infinita de colores y matices. Siempre me ha gustado investigar dentro de todo eso.
Después de Santa —aunque antes ya venía de una corriente de hard rock en Argentina con mi primera banda, que se llamaba Púrpura— pasé por Santa, luego por proyectos como Crucifixión, Rosas del Metal y AlterBlu, que también se editaron en Argentina. En la década de los noventa estuve viviendo en Buenos Aires, actuando y promocionando. Después vine aquí y grabé Onliryca, hasta que finalmente llegué a IDO.
A partir de ahí han venido festivales, conciertos y mucha actividad musical, tanto en Buenos Aires como aquí. IDO es un proyecto de rock alternativo con pinceladas tecno-industriales, algo bastante novedoso según la opinión de críticos y músicos que están siguiendo nuestro crecimiento paso a paso. Vamos poco a poco, pero con mucha seguridad y con mucha alegría de poder compartir esta corriente musical, que es algo que sentimos profundamente.
Además, el creador de la música es David Muñoz, un gran productor que vive aquí en Madrid y que ha realizado trabajos extraordinarios. Nos juntamos, hablamos de música, vimos que teníamos mucha afinidad y estuvimos completamente de acuerdo en explorar este camino. En esa época a los dos nos gustaba mucho el grunge y también queríamos incursionar en otras corrientes dentro del rock alternativo. Yo me encargué de las letras y perfilé algunas melodías, y así fue como quedó fraguado y formado este sello que nos está identificando bastante, llamado IDO Music. En la batería está Gustavo Segura, argentino, un gran batería que ha tocado con infinidad de bandas; en el bajo está José Luis López. Es una banda muy contundente y muy interesante, donde además de la música mostramos también el mensaje y todo el aspecto visual que rodea al proyecto.
Los visuales también están creados por David. Tenemos un vídeo muy interesante y, la verdad, estamos como niños con zapatos nuevos… y yo una niña más.
Hemos podido escuchar cuatro temas, porque el disco entero todavía no ha salido, pero sí veo muchas influencias. Para mí el disco tiene un carácter muy progresivo, algo que, como bien dice Jordi, sorprende bastante. ¿De dónde han venido esas influencias?
Esas influencias vienen de toda mi trayectoria en la música. Nunca me he quedado estancada en una sola idea, sino que he ido incorporando conceptos y contenidos de todo lo que ha ido avanzando, no solo en el arte, sino también en la tecnología.
IDO también tiene un aspecto tecnológico interesante a valorar, tanto en los visuales como en el mensaje sonoro. Hay una especie de alianza intensa entre la tecnología y la música que sale del corazón.
Yo siempre he sido muy ecléctica. He grabado hard rock, heavy con Santa, heavy AOR… En mis discos anteriores, sobre todo con Onlíryca, incursioné más en el canto lírico operístico dentro del rock, justo cuando estaba avanzando mucho la corriente escandinava en la que empezaron a aparecer mujeres cantando ópera dentro del rock, el llamado lyric rock.
Eso siempre me ha gustado mucho. Me encanta la fusión, integrar estilos. Creo que estamos en un momento de integración de conceptos y de contenidos. Culturalmente se aprende mucho más cuando nos mezclamos con distintas corrientes musicales y, en general, con distintas formas de entender lo humano. Integrarnos unos con otros nos hace aprender más.
Yo soy como una esponja: absorbo todo lo que me encanta e intento transmitirlo a través del arte, de la música y del rock, que ha sido lo mío desde siempre.
Puede que esto llame la atención a los amantes del heavy más tradicional, eso es cierto, pero en esta propuesta también hay una efervescencia de rock muy contundente.
Tengo que preguntarte si hay una fecha para la salida del disco y si hay planes de salir a la carretera para tocar algunos conciertos.
Sí, hay una fecha aproximada para la salida del disco. Ahora mismo lo estamos gestionando con algún sello, y pronto lo sabréis, porque están llegando propuestas interesantes. El disco saldrá aproximadamente en dos meses.
La idea es hacer una presentación en Madrid, también presentarlo en Barcelona, por supuesto, y después realizar una gira por festivales. Ya estamos en contacto con algunas organizaciones.
Vamos avanzando poco a poco, disfrutando de cada momento y de cada instante vital que representa este proyecto, que nos llena de energía y de muchísima ilusión. Estamos como flotando en ese aspecto creativo y humano, porque además tengo una relación estupenda con los músicos de la banda. Nos llevamos muy bien, y eso es muy importante.
También estamos recibiendo críticas muy constructivas y contamos ya con algunos fans dentro del planeta rock que nos envían mensajes desde lugares como Sajonia, Holanda o Latinoamérica. Desde Argentina, por supuesto, también están muy atentos y nos escriben preguntando cuándo iremos por allí con IDO Band. Así que es un momento importante, sobre todo teniendo en cuenta lo difícil que está todo.
Quería preguntarte precisamente por eso: ¿has recibido también críticas negativas? Porque este proyecto es bastante diferente y a veces a la gente le cuesta cambiar de mentalidad.
Sí, es verdad. Pero yo siempre he sido muy rebelde y muy revolucionaria. Siempre he hecho y pensado lo que he querido dentro del rock. No me gusta repetirme, me gusta avanzar. Además, el propio nombre del proyecto, IDO, tiene un significado: habla de transformar el veneno en medicina. Es decir, aprender de todo el pasado y transformarlo en un futuro energético y novedoso. Es como una especie de revolución interna.
No tenía ni idea de que significaba eso.
Hay un tema que se llama «Predestinado» en el que aparece una frase que dice: “Revolucionar, metanoia”. La metanoia es ese cambio interno profundo que puede experimentar un artista o cualquier persona, cuando decide evolucionar, dejando atrás muchos estereotipos para seguir avanzando.
En definitiva, se trata de salir de la zona de confort dentro de la creatividad, investigar en otros mundos sonoros, avanzar, crear y compartirlo.
Así que ahí estamos, con la mente siempre muy abierta. Yo siempre he sido una mujer de rock muy abierta a distintos estilos. He hecho, como te comentaba, desde hard rock hasta heavy AOR, pasando por el lyric rock. Y ahora está IDO, que en cierto modo es una suma de todo eso, enriquecida además por los arreglos de David Muñoz, el productor, y por los músicos que nos están acompañando en este trayecto tan interesante.
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.
Descubre más desde Stairway to Rock
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
