Seguimos hablando con Drew y Ian e indagamos en el memorable hecho de que una banda australiana de metal progresivo haya podido ser hasta dos veces número 1 de sus listas. Estamos hablando de discos de oro y de platino, y sí, los tienen colgados y nos los muestran. Pero también toca hablar de su relación especial con la India (donde tocan siempre), de sus dificultades por tocar en España y de sus influencias tanto de Tool como de Steven Wilson. Y es que en su nueva obra abrazan el prog emocional y lo subliman.
El álbum Asymmetry fue número uno en Australia, e In Verses es número uno otra vez. Tenéis discos de platino, discos de oro. ¿qué importancia tiene ser número uno en Australia?
Drew: No lo valoro como algo importante para mí, pero es bonito ser reconocido entre tus colegas, y supongo que queda bien en el currículum para intentar que nuestra música sea escuchada. Y… nos quedan bien colgados en la pared.
Ian: Sí, queda bien en la pared, ahí lo tienes, ¡mira! Pero sí, no es algo por lo que pierdo el sueño. Conseguir un número uno o no es un buen extra, supongo, y es muy bonito.
Drew: Simplemente no creo que tenga ninguna influencia real en lo que estaríamos haciendo o no haciendo. Si nunca hubiéramos tenido un número uno, no cambiaría el enfoque ni la música de Karnivool ni un ápice, así que no sé cuánta importancia real tiene. Pero sí es un bonito reconocimiento.
Ian: Solo espero que cuando una banda como Karnivool consigue un número uno, por nuestro género, por lo que hacemos, que es relativamente poco habitual, quizá eso arroje un poco más de luz sobre la escena alternativa o progresiva aquí en Australia. Espero que eso ocurra y que la gente empiece a escuchar y a profundizar un poco más en las cosas que hacemos. Eso sería genial. Eso sería una victoria.
Cuando les digo a mis compañeros en Stairway to Rock que voy a entrevistar a Karnivool, les pregunto: ¿tenéis alguna pregunta para ellos? Y todo el mundo me dice la misma: ¿cuándo vienen a Barcelona?
Drew: No lo sé. No sé por qué aún no hemos ido allí. Al parecer no ha encajado en términos de rutas de gira o de ofertas. Es que no lo sé. Hemos estado insistiendo para ir… He viajado allí un par de veces por mi cuenta a Barcelona y me encanta el lugar. Sería absolutamente fantástico tocar allí, ojalá sea pronto.
Ian: No lo sé. Seguiremos insistiendo. Cuanta más gente pregunte y muestre interés, más probable será que vayamos, supongo. Y ojalá sea pronto.
Aquí tenemos un festival increíble llamado Be Prog! Festival. No sé si sabéis qué festival es, pero es el lugar perfecto para un concierto de Karnivool.
Drew: No lo conozco.
Creo también que encajaríais perfectamente en un fin de semana de Marillion. ¿Habéis pensado en esa posibilidad?
Drew: ¿Marillion? ¿La banda Marillion?
Sí. Hacen un fin de semana Marillion y muchas bandas de rock tocan allí durante tres días. Ellos tocan cada día. Creo que encajaríais perfectamente con Marillion.
Ian: Sí, definitivamente. No estoy muy familiarizado con la banda, pero he visto su nombre por ahí. Tengo algunos amigos que son muy fans, así que tendré que escucharlos un poco más.
Drew: Estoy mirando ahora mismo lo que hacen en estos fines de semana… Es algo que investigar. Y la idea me parece genial.
Empecé a escuchar a Karnivool porque mis amigos proggies me dijeron que esta banda es increíble. He leído que empezasteis con un nü metal orientado a Tool. Pero escuchando vuestro último álbum, creo que estáis más cerca de Steven Wilson, Porcupine Tree, The Pineapple Thief… No sé si estáis de acuerdo, pero vuestra música me parece más emocional que el rock progresivo clásico.
Ian: Estaría de acuerdo con eso. A veces la música progresiva puede ser un poco demasiado cerebral para mí. Creo que tener un batería como Steve Judd, que tiene tanto groove, nos ayuda mucho.
Drew: También nos gusta hacer que la gente se mueva, que tu cuerpo no sea solo una manera de llevar tu cabeza de concierto en concierto. Puedes realmente bailar con nuestra música y bailar con compases irregulares. Es un pequeño reto divertido. Y disfruto mucho la música de Steven Wilson y la música de Porcupine Tree.
Ian: Tool, en los primeros días, Ænima… ese disco fue muy importante para mí personalmente. Creo que también para los otros chicos. Llegaron en el momento adecuado y nos volaron la cabeza. En cuanto a las comparaciones con Tool, son una bestia completamente diferente a nosotros. Realmente no nos han influenciado desde entonces, desde finales de los 90. Encontramos influencia en muchos lugares diferentes.
Drew: También somos una gran banda, así que nos gusta mantenernos por nosotros mismos. Supone una sombra muy grande estar siempre bajo la sombra de Tool.
Hay una banda de Australia que me gusta mucho. Se llaman Voyager. No sé si habéis tocado con ellos, pero empezaron a crecer en Europa porque participaron en el Eurovision Song Contest. Es algo muy loco, porque ¿qué hace Australia en el festival de Eurovisión? Empecé a ser fan de Voyager antes de ese paso por el programa, les vi en directo y los entrevisté. Supongo que tenéis conexión con ellos.
Ian: Me los encontré la otra noche en el concierto de Vola. ¿Conoces la banda Vola de Dinamarca?
Por supuesto.
Ian Daniel de Voyager subió al escenario e hizo la parte que Anders Fridén hizo en su último álbum. Fue genial ver a la banda. Nos los encontramos, somos de la misma ciudad, así que los vemos bastante a menudo.
Drew: También hicimos la gira de Deftones con Voyager en 2016. Personas maravillosas, gran banda. Son chicos encantadores.
Os quiero preguntar por el origen del nombre Karnivool, el nombre de vuestra banda. Mi teoría es que es la unión de la palabra “Carnival” terminando con dos oes como Tool, por la influencia que os supuso en los inicios. ¿Me equivoco? Carnaval + Tool (risas)
Drew: No hay una historia real detrás del nombre. Eso fue antes incluso de que yo estuviera en la banda también. Es solo un nombre que se quedó desde probablemente 1996, 1997. Creo que Andrew Brown, el bajista original de la banda, lo ideó.
Ian: Básicamente éramos unos críos cuando pensamos en ese nombre. No es el mejor nombre del mundo, pero creo que lo que nos gustaba era que si lo escribías como lo hicimos, podías juntar las dos oes arriba y hacer un ocho con ellas. En ese momento fue como, “¡sí!”. El nombre simplemente se quedó a medida que la banda avanzaba. No hay mucho más.
Drew. ¿Y sabes qué? Vamos a quedarnos con tu explicación. Es mucho mejor que la nuestra. La usaremos en la próxima entrevista (risas).
¿Cuál fue el primer álbum que compraste con tu propio dinero?
Sería Dookie de Green Day.
Oh, gran disco.
Yo habría comprado Nevermind de Nirvana. En realidad, pudo haber sido este el primero… pero no, fue Dookie. Dookie fue mi puerta de entrada a Nirvana, en realidad.
Ahora recuerdo que leí que empezasteis tocando versiones de Carcass y Nirvana. No sé si es cierto, pero es una mezcla increíble.
Drew: Bueno, recuerdo que las primeras canciones que aprendí en la guitarra me las enseñó Kenny, porque era el mejor amigo de mi hermano en la escuela primaria. Y continuamos nuestra amistad en la secundaria. Así que recuerdo tener unos 14 años y que Ian Kenny, de 17 años, vino y me enseñó “Black Star” de Carcass. ¿Es “Black Star”? ¿Cómo se llama la canción?
Ian: Sí, “Black Star”. Del Swansong.
Drew: Así que esa fue mi introducción a la guitarra: Carcass, porque Ian era muy fan, y Nirvana. Nirvana fue enorme para mí, estaba obsesionado. Eso me abrió la cabeza en el sentido de: “ah, esto es lo que quiero hacer”.
Estoy de acuerdo, esas bandas, Carcass, Nirvana, Green Day, fueron la banda sonora de una época increíble. Y la última: ¿alguna vez habéis llorado en un concierto? ¿Recordáis la banda y la canción que os emocionaron tan profundamente?
Drew: Esa es buena, tío. Solté una lágrima la otra noche. Fue con una canción de Gregory Alan Isakov llamada “Master and a Hound”. Es una pieza corta, preciosa, que recuerdo escuchar en repetición cuando no estaba pasando por un buen momento.
Ian: Sí, yo básicamente cualquier cosa que escuche de Sufjan Stevens, como “John Wayne Gacy Jr”. Recuerdo que cada vez que escucho esa canción, me saca una lágrima. Y no puedo escuchar música triste en aviones o autobuses, ni nada así, porque empiezo a llorar. No sé por qué, especialmente me pasa en un avión.
Si suena una canción triste, es como: “oh, joder, aquí viene”. No sé qué es eso. Quizá a otras personas les pasa, pero yo no sé qué es. Hay algo raro, algo raro que pasa ahí arriba en el aire. No lo sé… Es extraño. Me encontrarás llorando en una esquina del avión.
Gracias por la entrevista. Espero asistir a vuestros conciertos en Europa. Quizá no en España, pero estoy seguro de que viajaré por Europa a veros tocar.
Ian: Ojalá podamos ir a Barcelona.
Drew: Sí, eso espero.
Y tenéis un álbum increíble. In Verses es fantástico.
Ian: Gracias, tío. Lo apreciamos. Cuídate, amigo.

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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