Cumbres borrascosas
Directora: Emerald Fennell
Puedes verla en: Aún en cines
Año: 2026
Vaya por delante que esta crítica está hecha desde la perspectiva de alguien que no ha leído la novela, por lo que no vengo condicionada ni puedo establecer comparaciones con el texto original. La verdad es que el martilleo al que nos habían sometido en todas las plataformas de streaming y en televisión con este inminente estreno hizo que, inevitablemente, acabara cayendo en la tentación y quisiera ver la película. El elenco, con Margot Robbie y Jacob Elordi al frente, era otro gran aliciente, así que tampoco hizo falta mucho más para decidirme.
Mención especial merece el hecho de que es la primera película que me animo a ver en versión original y sin subtítulos. He de decir que, aunque fui acompañada y en algún momento pregunté por ciertas expresiones, más para reafirmarme que porque realmente no las entendiera, la película se sigue perfectamente y resulta muy disfrutable en versión original.
La historia retrata las miserias de una pequeña Catherine que vive en los páramos de Yorkshire y debe soportar el carácter áspero y alcohólico de su padre, el señor Earnshaw. Con ella mantiene un trato especial, aunque no ocurre lo mismo con el resto de personas de su entorno. Un día regresa a casa con un niño al que ha recogido de las calles de Liverpool y anuncia que el muchacho será la “mascota” de Cathy. La niña pronto se vuelve protectora con él y decide llamarlo Heathcliff, en honor a su hermano fallecido.
Con el paso del tiempo, ambos se vuelven inseparables. Sin embargo, tras quedar atrapados bajo la lluvia y regresar tarde a casa el día del cumpleaños del señor Earnshaw, Heathcliff asume la culpa y recibe una brutal paliza que le deja cicatrices permanentes en la espalda. La primera parte de la película resulta especialmente tierna, centrada en la infancia de los protagonistas con un enfoque natural y sin malicia, aunque ya deja entrever un fuerte vínculo emocional entre ambos.
En este punto se produce un salto temporal y vemos a los personajes ya en la adolescencia. El entorno familiar y la casa comienzan a deteriorarse debido a la ludopatía y al alcoholismo del señor Earnshaw, lo que lleva a Cathy a plantearse un matrimonio de conveniencia con un nuevo vecino adinerado, Edgar Linton. Desde el momento en que surge esta posibilidad, Heathcliff se muestra molesto, aunque nunca expresa abiertamente sus sentimientos.
Un giro dramático provocado por una conversación mal escuchada y peor interpretada hace que Heathcliff crea que Cathy va a casarse ignorando lo que él siente. Herido en su orgullo y en un arrebato impulsivo, decide marcharse sin avisar a nadie, desapareciendo durante cinco años.
Heathcliff desaparece durante estos cinco años y se nos ilustra la vida de Cathy con un costumbrismo que cambia poco año tras año y en el que ella más bien queda enjaulada en su nueva mansión. Eso sí, con unos corsets y vestidos propios de la mísmisima Prada. Los outfits de esta película son exquisitos.
Heathcliff aparece tras 5 años y esto lleva al desenlace tortuoso de que Cathy y él se vuelvan a reencontrar. El amor reaparece en forma de fuego, sexo, pasión descontrolada y todo lo que se os pueda ocurrir. Tal es la intensidad que llegado el momento se convierte en tortuoso y esto hace que Heathcliff empiece a perder la cabeza e involucrar en este circulo vicioso de insanidad a la hermana del consorte de Cathy. Parte de la película que me pareció bastante despreciable, pero bueno, de eso se trata, de generar reacción en el espectador.
Heathcliff desaparece durante esos cinco años y la película nos muestra la vida de Cathy a través de un costumbrismo que apenas cambia con el paso del tiempo, año tras año. Ella parece quedar prácticamente enjaulada en su nueva mansión. Eso sí, siempre luciendo corsés y vestidos que bien podrían haber salido de la mismísima Prada. El vestuario de la película es, sencillamente, exquisito.
La reaparición de Heathcliff, cinco años después, conduce al tortuoso reencuentro entre ambos. El amor reaparece como un estallido de fuego, pasión y deseo descontrolado. La intensidad de esa relación es tal que, llegado un punto, se vuelve casi insoportable y acaba adquiriendo un tono cada vez más oscuro. Heathcliff empieza entonces a perder la cabeza y termina involucrando en este círculo vicioso de obsesión y resentimiento a la hermana del marido de Cathy. Es una parte de la película que me resultó bastante desagradable, pero al fin y al cabo también cumple su función: provocar una reacción en el espectador.
Todo se vuelve más cruento y finalmente Cathy entra en un círculo vicioso de soledad, depresión y aislamiento que la llevan al punto de caer enferma y contraer una infección que le llevará a tener un trágico final.
Cumbres borrascosas es un título fascinante, con una historia de amor que remueve, a veces preciosa y otras que nos muestra otras caras no tan amables del amor, como cuando se convierte en obsesión, pero que desde luego me hizo pasar un rato muy agradable. Totalmente recomendable.
Nanotecnóloga y química de formación y amante de la música como pasión. Me gusta la música en todas sus vertientes. Empecé tocando el violín y de la música clásica pasé al rock y al metal (mis primeras bandas fueron AC/DC y Mägo de Oz, por supuesto). No tengo muchas bandas predilectas, aunque Rulo siempre encabeza el podio. Helloween, Volbeat o Greta Van Fleet le siguen de cerca. Mis gustos han cambiado a lo largo de los años pero siempre abierta de mente, así que le doy al hard rock, al power, al death metal (melódico) y a todo lo que me haga descubrir cosas nuevas o me sepa impresionar.
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