«Time has no meaning, time tells no lies. Man has evolved as a predator in disguise».
Contexto
Creo que, incluso después de tantos años, sigue habiendo cierta confusión sobre qué fue la NWOBHM y qué bandas y discos se engloban dentro de este fabuloso movimiento. Hacia finales de la década de los setenta, en Inglaterra la crisis económica y el elevado paro juvenil desembocaron en el llamado Winter of Discontent: se produjeron varias huelgas sindicales, especialmente en el sector industrial, en búsqueda de mayores condiciones laborales, en una época de gran inflación. El auge del punk (con Motörhead como evidente eslabón entre este género y el heavy parido por Black Sabbath y refinado por Judas Priest), fue clave para que muchos jóvenes británicos siguieran el legado del metal con escaso apoyo inicial por parte de discográficas.
Esta escena underground fue bautizada en 1979 por Geoff Barton, periodista de la revista Sounds, como New Wave of British Heavy Metal: ese mismo año debutarían Saxon con su primer disco homónimo, aunque más hard rockero, antes de consolidarse en abril de 1980 con el icónico Wheels of Steel. Poco antes del segundo de los sajones llegarían en febrero el Give ‘Em Hell de Witchfynde, en marzo Def Leppard con On Through the Night, seguido el mismo mes por el homónimo de Iron Maiden. En mayo encontramos a los eternos desconocidos Ethel The Frog y su debut. Antes de que Bruce Dickinson formara parte de la doncella de hierro, en junio publicó Head On junto a sus Samson, mismo mes del Demolition de las Girlschool. En agosto tenemos el Wild Cat de Tygers of Pan Tang, seguido en septiembre por Stand Up and Fight de Quartz. Cerrarían ese año dos joyas indiscutibles del movimiento, como son en octubre Lightning to the Nations de Diamond Head (por favor, que regresen en las plataformas las versiones originales), además del homónimo de Angel Witch ya a mitades de noviembre.
Si bien nuestros protagonistas ya habían formado parte del famoso recopilatorio de bandas Metal for Muthas de febrero de 1980 con «Captured City», no sería hasta abril del año siguiente que sacarían su eterno primer disco de larga duración: Time Tells No Lies. En realidad, los hermanos Chris y Tino Troy formaron la banda ya en 1973, pero tardaron en estabilizar su formación. Con otros proyectos como Stratus en mente, no sacarían su segundo disco hasta una década más tarde, Predator in Disguise, para ir evolucionando a un sonido más hard rock melódico / AOR, consolidándose en Forever in Time (1998). La mítica portada de la mantis religiosa fue obra de Rodney Matthews, encargado también del diseño del Borrowed Time de Diamond Head y del Crazy Nights de Tygers of Pan Tang.
La música
Desde la intro de guitarras dobles estilo Wishbone Ash o Thin Lizzy, junto al cabalgueo de la percusión, ya sabemos que estaremos frente a un himno generacional. Tras el solo inicial entra épica pero melódica la voz, en especial en el pegadizo coro, que hemos disfrutado en directo. Después de otra preciosa exhibición guitarrera hacia el ecuador de la composición, entra la cita con la que hemos abierto este artículo, para luego recuperar la cadencia inicial.
Es evidente el mensaje ecologista de la canción: somos los hijos de la Tierra, cuyo legado estamos destruyendo por pura codicia. Reivindican una humanidad unida, que recapacite sobre sus acciones, para poder dejar un planeta habitable para las futuras generaciones venideras. Bajo la amenaza constante de una posible Guerra Mundial Nuclear, más nos vale que nuestros mandatarios dejen de pelearse por el petróleo o otras fuentes de riqueza.
La letra
|
«¿Dónde están las montañas? ¿Dónde están los árboles?
Porque somos hijos de la Tierra
Que Dios nos ayude a abrir nuestros ojos cerrados
Porque somos hijos de la Tierra
El tiempo no tiene sentido, el tiempo no miente
Somos hijos de la Tierra
Hijos de la Tierra
|
Veredicto
«Children of the Earth» es mucho más que una parte irrepetible de la discografía de Praying Mantis: se trata de una de las mejores canciones melódicas de la NWOBHM, cuyo poderoso mensaje permanece a la orden del día.
Apasionado del cine y la música. Desde 2021 he sido redactor en diferentes medios como Manners of Hate, Metal Nightmare y Queens of Steel. Recientemente incorporado al equipo de Stairway to Rock, para ofreceros desde entrevistas, reseñas de discos o crónicas de conciertos (con énfasis en el underground), además de cualquier artículo especial cinéfilo que me pase por mi cabeza. Especializado en heavy, thrash, speed, metal épico, doom, rock progresivo y psicodélico. Actualmente trabajando en una novela de ciencia ficción.
