«Don’t you feel it in your veins? All the money in this world. And I don’t need it».
Contexto
El pasado 10 de enero se cumplieron cuatro años del fallecimiento de Burke Shelley, bajista y vocalista de Budgie (periquito en inglés): banda de hard rock con elementos progresivos, formada el 1967 en Cardiff, Gales. Como fan acérrimo que soy de los canadienses Rush, es inevitable la comparativa y posible influencia que tuvo en ellos este grupo relegado al underground: Shelley gozaba de una voz extremadamente aguda de tenor como Geddy Lee; ambos además de cantantes eran bajistas, aunque Burke tocaba las las cuatro cuerdas con púas, así como su apariencia con pelo largo y anchas gafas era similar. Por no hablar de las estructuras largas en varias de sus canciones.
Además de Burke, la primera agrupación consistía en el batería Ray Phillips y los guitarristas Tony Bourge y Brian Goddard. Brian no tardó en irse, por lo que se tornaron un power trio. Tardaron en lograr su primer contrato con MCA, para debutar con su disco homónimo de 1971, del cual Soundgarden versionaron «Homicidal Suicidal». El sencillo «Crash Course in Brain Surgery», que no aparecería hasta su cuarto último, fue por su parte homenajeado por Metallica, quienes también hicieron una gran interpretación de nuestra canción perfecta. Su segundo elepé, Squawk de 1972, logró al año siguiente ser certificado como disco de oro, por lo que se estaban ganando cierta base de fieles seguidores en Inglaterra.
Never Turn Your Back on a Friend (1973) es su álbum más aclamado para público y crítica, con menos influencia de la psicodelia y el blues, para centrarse en el hard rock. Contiene desde canciones pegadizas como nuestra protagonista o la versión que hicieron de «Baby Please Don’t Go» (recomendable asimismo la de Aerosmith), pasando por breves baladas acústicas como «You Know I’ll Always Love You» o «Riding My Nightmare», además por supuesto de composiciones mastodónticas y enrevesadas como la graciosamente titulada «You Are The Biggest Thing Since Powdered Milk», «In the Grip of Tyrefitter’s Hand» o «Parents».
La música
El icónico riff inicial es de auténtico espíritu reivindicativo casi punkarra. Después de repetirse unas siete veces, la batería se une a la guitarra, hasta que cerca del primer minuto entra la voz de Burke desatada. Hacia el segundo minuto hay un trepidante intercambio entre el bajo y las seis cuerdas, para poco después un momento de calma antes de la tormenta, con la parte vocal más taimada, hasta recuperar de nuevo las revoluciones con el chorus.
Si bien «bread» significa literalmente pan, el título hace referencia a alguien obsesionado con el dinero. Es una evidente crítica a la explotación laboral de la Gran Bretaña industrial de los 70, así como de las falsas promesas de éxito y de la plusvalía generada por el trabajo. El «Open up your mind» le habla al asalariado cegado por sus expectativas, si bien la canción también interpela a los jefes de fábricas, con frases como «Take it all away. Never give an inch. Gotta make a mint. Gotta make me a million». En ese entonces, era poco habitual en el hard rock hacer letras de conciencia social como el clásico «Won’t Get Fooled Again» de The Who, ya que se centraban más en el estereotipo de sexo, drogas y rock and roll.
La letra
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«Breadfan, abre tu mente, abre tu cartera
Perdedor, regálalo todo.
Perdedor, lo pierdes todo
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Veredicto
«Breadfan» es una composición icónica y adelantada a su época, que influenció de manera evidente a bandas de hard rock, rock progresivo o metal. Si os interesa indagar en la discografía de uno de los grupos más infravalorados de la historia, son muy recomendables también In for the Kill! de 1974, así como el Bandolier de 1975 (canciones como «Napoleon Bona – Parts One & Two» son una delicia).
Apasionado del cine y la música. Desde 2021 he sido redactor en diferentes medios como Manners of Hate, Metal Nightmare y Queens of Steel. Recientemente incorporado al equipo de Stairway to Rock, para ofreceros desde entrevistas, reseñas de discos o crónicas de conciertos (con énfasis en el underground), además de cualquier artículo especial cinéfilo que me pase por mi cabeza. Especializado en heavy, thrash, speed, metal épico, doom, rock progresivo y psicodélico. Actualmente trabajando en una novela de ciencia ficción.
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