Marc Tomàs i Gimó

Licenciado en CAFE que, de vez en cuando, juega a ser fotógrafo. Pink Floyd marcaron el camino, Helloween me abrió la puerta al mundo del metal y Dream Theater son la última pantalla del juego.
Viajando me aficioné a la cámara, y cazar luces y sombras en salas de conciertos se ha convertido en la mejor manera de unir dos grandes vocaciones: la música y la fotografía.