Alter Bridge – Alter Bridge

Alter Bridge

95/100

10 de enero de 2026

Napalm Records

Con más de dos décadas de trayectoria, el cuarteto estadounidense de Alter Bridge presenta su octavo álbum de estudio, un trabajo homónimo que reafirma su identidad basada en riffs contundentes, melodías épicas y un sólido equilibrio entre potencia y emoción. Publicado el 9 de enero de 2026 vía Napalm Records, el disco sucede al aclamado Pawns & Kings y reúne 12 nuevas canciones que combinan agresividad, épica y temas más comerciales. Producido junto a Michael Baskette y grabado entre 5150 Studio y Florida, el álbum confirma que la banda sigue en plena forma creativa.

 

Es la primera vez que me enfrento a un álbum de la banda Alter Bridge. He seguido su carrera de manera intermitente y no puedo decir que me considere una entendida de toda su trayectoria, pero sí intentaré hacer una crítica lo más sincera posible de lo que me ha parecido este nuevo trabajo, aunque pueda pecar de no hacer demasiadas comparaciones con sus discos anteriores, ya que no los domino lo suficiente.

 

Partimos de la base de que Alter Bridge siempre se ha movido dentro del hard rock más sólido, aunque con matices cambiantes: a veces más progresivos, a veces más oscuros o más melódicos. Sin embargo, su esencia permanece intacta, sustentada en guitarras eléctricas protagonistas, voces intensas y melódicas, una fuerte carga de energía y actitud, solos bien definidos y riffs potentes y reconocibles. Toda esta amalgama es la que encontramos en este nuevo álbum, que promete dejar varios temas bien anclados en la memoria y en el setlist de la banda durante una larga temporada.

 

“Silent Divide” abre el disco con un protagonismo notable de la batería y guitarras afinadas en un registro de gran expresividad armónica, con constantes cambios de tonalidad que aportan un claro carácter progresivo. En este contexto, Myles Kennedy explora con solvencia sus registros más graves.

 

 

“Rue The Day” apuesta por guitarras más pesadas y un puente con guiños al metal industrial, configurándose como uno de los cortes más progresivos del álbum. Por su parte, “Power Down” contrasta con los temas anteriores gracias a un estribillo claramente melódico, más cercano al hard rock clásico que la banda domina a la perfección.

 

«Trust In Me» se presenta como un medio tiempo de carácter casi baladístico, en el que cobran especial protagonismo los constantes cambios de tempo y de entonación a lo largo de todo el tema. Estos elementos alcanzan su punto álgido en el estribillo, donde confluyen en una tonalidad mayor que aporta una potencia emocional extra y un matiz diferencial muy acertado. El rasgueo de guitarra en estéreo da paso a una sección vocal casi en soledad, con Myles Kennedy explorando registros agudos con gran sensibilidad, convirtiendo el tema en una auténtica joya dentro del álbum.

 

 

“Disregarded” es quizá el tema más mainstream del disco, pero está lleno de detalles interesantes, como un exquisito solo de guitarra al estilo Tremonti tras la aparición del primer estribillo, que contrasta con este último en un tono muy positivo.

 

Con “Tested and Able” cruzamos el ecuador del álbum, que ofrece casi una hora de música nueva para deleite de los seguidores del estilo. En este tema, Myles Kennedy comienza con una interpretación casi a capella, acompañada por guitarra, bajo y batería de manera muy sutil, dejando que la voz se lleve todo el protagonismo. El tema culmina en un estribillo más melancólico y lento, con un cambio de tempo que enfatiza su tono emotivo.

 

Tema más exótico si nos ceñimos a la línea del álbum es por ejemplo el que sucede, «What Lies Within» donde Mark Tremonti vuelve a dejar patente sus dotes a la guitarra en el último fragmento del tema donde la guitarra es la auténtica protagonista. «Hang By a Thread» es la balada del disco sin discusión, con tintes country y donde Myles vuelve a lucirse con voces llenas de matices.

 

Progresiva total, escalas pentatónicas, estribillos potentes, letras introspectivas y solos de guitarra impecables: así debería sonar el rock moderno hoy, todo eso tiene «Scales Are Falling» . Además, presenta una de las mejores secciones de pre-solo, solo y puente que se haya escuchado, mostrando un gran dominio instrumental y creatividad. Para mí uno de los temas más especiales del disco.

 

 

Llegamos al ocaso del disco con tres temas igualmente destacables: «Playing Acces», con un carácter mucho más directo y rápido, y de mismo carácter la penúltima «What Are You Waiting For». «Slave To Master» cierra este trabajo con un tema alegre, despreocupado, y con la voz principal con voces dobladas y cambios de tiempo con riffs de guitarra y rasgueos.

 

Este nuevo octavo álbum homónimo vuelve a reafirmar que la dupla Myles Kennedy/Mark Tremonti fue un match perfecto desde el inicio y siguen saliendo obras maestras como esta. Está claro cuando dos genios se unen y hacen un proyecto con tanta ilusión y cargado de buen hacer.

 

 


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