El maestro del shock rock Alice Cooper ha protagonizado uno de los momentos más singulares de su carrera reciente al actuar con una orquesta sinfónica durante la gira Night Of The Proms en Alemania, un acontecimiento que ha resonado con fuerza dentro de la escena rock/metal internacional y sorprendió incluso a fanáticos veteranos.
Durante varias fechas a lo largo de diciembre de 2025, Cooper subió al escenario junto a su banda —con los guitarristas Tommy Henriksen y Nita Strauss a su lado— para interpretar algunos de sus clásicos más contundentes con el acompañamiento de una orquesta sinfónica completa y, en algunos casos, incluso con coros clásicos detrás.
Este formato forma parte del concepto de Night Of The Proms, un proyecto nacido en Bélgica en 1985 que combina artistas de rock y pop con arreglos orquestales en directo, generando una experiencia sonora inusual y extensa que ha cautivado a miles de asistentes en toda Europa. Durante la edición de 2025, otros nombres como Joss Stone y Midge Ure también participaron, poniendo de manifiesto la variedad estilística de este festival.
Los vídeos e imágenes que circulan de las fechas celebradas en ciudades como Colonia han mostrado a Cooper en plena forma, conjurando su teatralidad característica con la solemnidad de una orquesta clásica, una mezcla inesperada que funciona sorprendentemente bien. Esta colaboración sinfónico-rock no solo amplifica el dramatismo inherente a su música, sino que también ofrece a canciones icónicas del repertorio del legendario artista un nuevo contexto sonoro más rico y expansivo.
La participación de Cooper en Night Of The Proms demuestra que, incluso tras décadas de carrera, sigue encontrando formas frescas de reinterpretar su legado sin perder de vista la energía que lo ha definido desde sus inicios. En Alemania, la fusión entre guitarra eléctrica y sección sinfónica no fue una rareza pasajera, sino una declaración de que las barreras entre géneros pueden (y deben) seguir siendo desafiadas.
Mi nombre es Irene, y todo el mundo me conoce por mi apellido Kilmister adquirido por el que ha sido y será mi mayor ídolo en esta vida. Lo cierto es que yo empecé en esto de la fotografía sin pensarlo mucho. Era la típica amiga de la cámara, pero de que me quise dar cuenta me propusieron entrar a colaborar en un medio profesional en 2017 y desde ahí he pasado de ser esa amiga de la cámara a evolucionar y coinvertirme en lo que conocéis ahora.
Apasionada de la música en todos sus géneros y amante de la lectura y los conciertos, aunque mi verdadera profesión no tenga nada que ver con todo esto.
Descubre más desde Stairway to Rock
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




